La empresa dijo que no había sido notificada de la decisión
Chávez ordenó nacionalizar una siderúrgica argentina de Techint Es consecuencia de un conflicto irresuelto con los trabajadores de la empresa. Desde la empresa le pidieron al gobierno de Cristina que se involucre y defienda al capital nacional.
El presidente Hugo Chávez ordenó nacionalizar la siderúrgica Ternium-Sidor, de mayoría argentina, ante el fracaso de negociaciones sobre contratos colectivos y una actitud ""colonizadora" y ""prepotente" de la empresa, anunció el vicepresidente de Venezuela, Ramón Carrizales.
""Luego de un largo proceso de negociaciones que resultaron infructuosas para la solución de conflicto de Sidor con sus trabajadores, el comandante presidente Chávez tomó la decisión, en la madrugada, de asumir el control (estatal) de Siderúrgica del Orinoco (Sidor), que se encuentra privatizada desde hace unos 10 años", dijo Carrizalez.
Tras 15 meses de fallidas negociaciones, el número dos del gobierno dijo en rueda de prensa que Venezuela tomará el control de la acería y negociará la indemnización a Techint, principal accionista de Ternium-Sidor, la mayor de la región andina y el Caribe.
""Yo estaba en contacto con el presidente (Chávez); le expliqué lo que estaba pasando, que la empresa se estaba levantando con una gran arrogancia; y el presidente me instruyó a que el gobierno nacional tome el control de la empresa", relató el funcionario en el palacio presidencial de Miraflores.
""Sentimos una actitud de colonizador (...) una actitud prepotente (de la empresa), de simplemente mantener los esquemas de explotación bárbara a que han estado sometidos los trabajadores", dijo el vicepresidente.
El Estado venezolano podría pasar a controlar el 60 % de la siderúrgica, reduciendo la mayoría del grupo argentino Techint de 60 a 20 %: ""Existe la opción, si el Estado va a obtener el 60 % (de acciones), Techint quedaría con 20%; ésa es una de las opciones", dijo Carrizalez.
Un 20 % está en manos del Estado y otro 20 % lo tienen trabajadores y ex trabajadores de la empresa.
Sin embargo, ""no hay ningún tipo de oferta (para aplicar la medida), puesto que siempre se evalúan todas las opciones", añadió.
""Sidor será nacionalizada. El vicepresidente trató de hacerle entender a la empresa las razones de los trabajadores, pero ésta no aceptó y, al final, se anunció la nacionalización", dijo poco antes del anuncio oficial a la AFP el presidente del sindicato, José Rodríguez.
Pedido
El presidente del grupo argentino Techint, Paolo Rocca, dueño de la siderúrgica, había enviado este miércoles una carta urgente al presidente Chávez para pedir su intervención en el conflicto con trabajadores por demandas laborales, con nuevas ofertas tras la decisión, indicó la empresa en un comunicado.
""Con el mayor sentido de responsabilidad, le pido su intervención, para encontrar una solución constructiva para nuestros países y para la empresa, y estoy desde ya a su disposición para lo que usted disponga", escribió Rocca al mandatario.
Venezuela descarta que la decisión afecte las relaciones con el gobierno de la Argentina: ""No creo que dañe las relaciones con la Argentina, que siempre ha sido muy respetuosa de las decisiones del gobierno de Venezuela. Mantenemos las mejores relaciones con ese gobierno", añadió Carrizalez.
Paolo Rocca ha sido un fuerte soporte de los gobiernos del ex presidente Néstor Kirchner y de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La política de nacionalización de industrias estratégicas impulsada por Chávez, como la petrolera, de telecomunicaciones y electricidad iniciada en 2007, alcanzó la semana pasada a las empresas cementeras, entre las que se encuentran compañías extranjeras de México, Francia y Suiza.
Diálogo
En tanto, desde la empresa Ternium, propietaria de la mayoría del paquete accionario de la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), aseguró que hasta el momento no recibió "notificación formal" del gobierno venezolano sobre la decisión de reestatizar esa compañía.
Mediante un comunicado fechado en Luxemburgo, Ternium reconoció, no obstante, que el vicepresidente venezolano Ramón Carrizales, le comunicó al representante de Sidor la intención de su gobierno de nacionalizar la empresa.
Con operaciones en México, Venezuela y Argentina y 21.000 empleados, Ternium asegura tener ventas anualizados de aproximadamente 10 mil millones de dólares y despachos anualizados de aproximadamente 12 millones de toneladas de productos terminados de acero, según indicó la compañía en el comunicado.
Ayuda al gobierno
El grupo argentino Techint pidió a la presidenta Cristina Fernández, que "defienda el capital nacional" ante la nacionalización de la acería Sidor, su subsidiaria en Venezuela.
La prensa porteña destacó hoy el "sugestivo silencio" del gobierno argentino en este asunto cuando hace un año medió para que el presidente venezolano, Hugo Chávez, desistiera de su anuncio de "estatizar" Sidor en medio de un conflicto con la empresa.
En la tarde del martes, a poco de confirmarse la nacionalización de la mayor acería de las regiones andina y caribeña, el presidente de Techint, Paolo Rocca, envió una carta a Fernández en la que le pidió que "intervenga ante el gobierno de Venezuela en defensa del capital nacional", apuntó Clarín.
El periódico subrayó que Rocca "es un empresario cercano al gobierno" argentino que "recurrió a la Casa Rosada", sede del Ejecutivo, "cada vez que vivió momentos de tensión" con Chávez.
En este sentido, otros diarios locales recordaron que la mediación del gobierno argentino evitó en varias ocasiones la nacionalización de la subsidiaria de Techint en Venezuela.
La última vez fue en mayo de 2007, cuando estalló un conflicto sindical en Sidor y Chávez amenazó con la "reestatización" de la compañía, pero el por entonces presidente argentino, Néstor Kirchner, el marido de Fernández, medió para que se encauzara el diálogo entre las partes y sus disputas no llegaran a mayores.
El diario económico El Cronista aludió al "llamativo silencio" de las autoridades argentinas, mientras que Ámbito Financiero apuntó además que Rocca "se quedó sin amigos en la mala hora".
Los dos periódicos indicaron que Siderúrgica del Orinoco (Sidor), privatizada en 1998 a cambio de 1.200 millones de dólares, la mitad de su actual facturación, vuelve a manos del Estado en momentos en que el gobierno de Chávez necesita acero y cemento (otro sector nacionalizado) para su plan de construcción de viviendas populares.
El gerente de
Planeamiento Industrial de Ternium Sidor, Luis Felipe Domínguez, ratificó el interés de la empresa por seguir en Venezuela. "Sidor ha sido un experimento completamente exitoso", que llevó a la siderúrgica a convertirse en una "empresa pujante, importantísima", tanto a nivel regional como en todo el mundo, dijo hoy en declaraciones radiales. El directivo recordó que la empresa atravesó "una situación crítica en los '90 cuando estaba en manos del Estado" y que recién cuando pasó a manos privadas consiguió dar un salto cualitativo para convertirse en una "empresa de punta".
Las razones
La discusión de mejoras salariales entre la siderúrgica Ternium-Sidor, de mayoría argentina, enfrentó a la empresa con sus casi 12.000 trabajadores desde hace 15 meses, y el fracaso en las negociaciones condujo al anuncio de su nacionalización este miércoles.
El conflicto inició en 2005, cuando venció la contratación colectiva y los trabajadores pidieron elevar el salario diario de 20 a 80 bolívares (de 9,3 a 37,2 dólares).
La empresa argumentó que la medida elevaría los salarios 53% y los costos a 3.000 millones de dólares, superior a los más de 2.000 millones de dólares de su facturación anual, y ofreció un aumento de 22 bolívares (10,2 dólares).
Los trabajadores rechazaron la propuesta y bajaron su demanda de 80 a 78 bolívares diarios (36,7 dólares), estancando las negociaciones.
En enero, el Ministerio del Trabajo venezolano medió entre las partes, sin éxito. Ternium-Sidor aumentó la oferta a 44 bolívares (20,5 dólares), pero el sindicato insistió que no aceptaría menos de 53 bolívares (24,7 dólares) por jornada.
Las demandas del sindicato incluían además la contratación de obreros tercerizados y ajustar las pensiones de 240 bolívares (112 dólares) al salario mínimo nacional de 615 bolívares (286 dólares).
El pasado domingo, tras al menos 9 paros parciales de la planta desde enero, el presidente Hugo Chávez ordenó al vicepresidente Ramón Carrizález facilitar una nueva ronda de negociaciones que inició el lunes con los trabajadores en Caracas.
El martes Carrizález se reunió con representantes de Ternium. La compañía accedió a contratar ""no menos de 600 trabajadores" tercerizados y elevar las jubilaciones, pero se negó a ajustar el salario a las demandas de los trabajadores.
Ese rechazó cerró la negociación y precipitó la decisión del gobierno venezolano de tomar el control accionario de la siderúrgica.
La entonces estatal Sidor, hoy la mayor acería de la región andina y el Caribe, fue adquirida en 1997 por el grupo argentino Techint por unos 1.200 millones de dólares.