Nuevos episodios de violencia se produjeron pese a un regreso a la calma general en Beirut, escenario en los últimos días de duros enfrentamientos entre los partidarios de la mayoría parlamentaria antisiria, sunitas en su mayoría, y los simpatizantes de la oposición liderada por el movimiento chiíta Hezbolá, que cuenta con el apoyo de Damasco y Teherán.