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Contrapunto
Alfredo De Angeli
La entrevista se hizo al aire libre, a un costado de la ruta, y de noche. La asamblea recién concluía. De Angeli es una persona amable, su trato es cordial y sencillo. Sus amigos le dicen "Melli", una referencia a su condición de mellizo. Todos manifiestan su afecto y respeto por este hombre que, según sus propias palabras, no sabe hablar bien, aunque su testimonio militante y sus expresiones matizadas con imágenes campestres y refranes populares lo han transformado en uno de los principales referentes de la protesta rural. Rogelio Alaniz. -¿Qué se resolvió en la asamblea? -Se decidió que el sábado a las 12 (por ayer) se hiciera un tractorazo pidiéndoles a intendentes, concejales y legisladores que se pongan al frente de esta lucha y no dejen saquear a las provincias. -Escuché que se habló sobre la política impositiva.-Escuchó bien. Pedimos que haya una reforma impositiva justa. Y lo más justo para nosotros es el impuesto a las ganancias: que quien más gane más pague más, porque lo único que están haciendo ahora es aplicar impuestos a las ventas y a la producción. Y para que el gobierno vea que somos democráticos se decidió por asamblea que yo vaya a la reunión de productores en Junín. -Las conducciones de CRA y FAA ¿comparten los piquetes que ustedes hacen en las rutas?-Por supuesto que nos apoyan. -O sea que los acompañan. -Yo diría que nosotros los estamos acompañando a ellos; nosotros los estamos respaldando para que negocien. Fíjese que no hubo acuerdo porque las bases están movilizadas. -¿Pero los dirigentes quieren acordar y ustedes no los dejan?-No es así. Buzzi consulta permanentemente lo que piensan las bases y negocia con el gobierno de acuerdo con lo que nosotros pretendemos. -¿Qué pasa con los dirigentes políticos?-Los oficialistas están apretados por el gobierno nacional. Todos saben que el ochenta por ciento de la población apoya al campo, pero el que parece que no lo sabe es el gobierno. -A su criterio, ¿cuál es la estrategia del gobierno nacional?-El gobierno no tiene estrategia. Para mí, en estos momentos, no sabe dónde está parado. Preste atención sobre lo que le digo: en el mundo, en todo el mundo, están apoyando a la producción de alimentos y aquí están parando la producción. Si seguimos así, dentro de dos años vamos a tener que importar leche. Estamos a punto de no sembrar trigo. -La presidenta acaba de decir que está decidida a aguantar todas las presiones. -La escuché decir eso. A mí me gustaría preguntarle con todo respeto: ¿aguante para qué? ¿para perjudicar al país? El gobierno cree que ésta es una lucha a muerte y yo no creo que sea así. -¿No le quieren torcer el brazo al gobierno?-Para nada. Mire, yo siempre trabajé en el campo. Apenas tengo sexto grado. Pero lo único que le puedo recordar a la señora presidenta es que hay que gobernar para todos los argentinos, que para hacer política hay que saber consensuar. Se lo digo sinceramente. A mí, me gustaría que en el 2011 la presidenta termine su mandato con un balance que diga que tenemos 170 millones de toneladas de granos, que estamos con más de diez mil millones de litros de leche, que exportamos el doble de carne. Lo lamentable sería que en el 2001 estemos importando leche, carne y trigo. -¿No es cierto, acaso, que 2.000 productores de soja pretenden salirse con la suya? -Si esto fuera así, lo que hay que hacer es sentarse a hablar. Para frenar la concentración de la soja hay que hacer rentable el trigo, la leche, la carne. Si se fortalecen y se diversifican las economías regionales, automáticamente se para la concentración. Pero también le diría al gobierno que no demonicen tanto a la soja, porque gracias a la soja, ellos pueden hablar de que hay gobernabilidad. -Lo cierto es que ustedes regresaron a los piquetes y con los piquetes me temo que llegue el desabastecimiento.-No es así. Nosotros no vamos a desabastecer. Vamos a estar en la ruta porque estamos de protesta, pero vamos a tratar de no incomodar a nadie. -¿No temen perder el apoyo de las grandes ciudades?-Nosotros no estamos perjudicando a la gente de las ciudades. ¿Quién puede obligar al hombre de campo a vender o producir? Nadie. Ningún productor quiere trabajar a pérdida. Con esta situación, el productor no produce, no invierte. Usted es de Santa Fe, una provincia que produce mucha maquinaria agrícola... -Tengo entendido que la producción ahora está casi paralizada.-íClaro que se está paralizando! ¿y usted cree que nosotros tenemos la culpa? Nosotros somos una consecuencia de la política que implementa el gobierno nacional. -Sin embargo, algunos sectores del campo se benefician.-¿A qué sectores se refiere? -Las industrias lecheras, la industria avícola.-Por supuesto que se benefician. Cuatro empresas lácteas recibieron 250 millones de pesos, veinte empresas avícolas recibieron 250 millones de pesos, mientras que al productor pollero le pagan 6 centavos por pollo y al tambero 80 centavos por litro de leche, ocho centavos el kilo de naranja. Entonces, cuando los precios en la góndola son los que usted conoce no nos culpen a los productores del campo que recibimos una miseria, el mismo precio que tres años atrás. -Ellos hablan de alentar políticas distributivas.-¿De qué distribución de la riqueza me van a hablar? Ella dice que es presidenta de todos los argentinos, pero lo real es que está privilegiando a un sector. Los exportadores de trigo se quedaron con 250 pesos la tonelada, 16 empresas exportadoras, que son los amigos del gobierno, se quedaron con el dinero de los productores. La aceitera General Deheza del señor Urquía también está subvencionada por el Estado. -Se les imputa a ustedes ser responsables de la inflación.-Nosotros somos responsables de todo, de los accidentes en las rutas, del incendio de los pastizales, también somos responsables de la inflación. Lo que yo le digo es que al Indec lo destruyeron ellos, lo dinamitaron, y también dinamitaron el mercado de hacienda de Liniers y el comercio de granos, y todo eso para tapar la inflación. Pero tapar la inflación con estos métodos es como querer tapar el sol con las manos, se tapa los ojos nomás y entonces yo les digo: cuidado cuando se tapan los ojos porque no ven la realidad. -¿Usted mide las consecuencias políticas de sus decisiones?-Yo las mido, pero el que tiene que medir las consecuencias políticas es el gobierno que está quedando como la mona ante el mundo. En los países extranjeros, no pueden creer lo que está pasando en la Argentina. Nadie se explica cómo es posible que un país productor de alimentos como la Argentina tenga la producción frenada, cuando Uruguay, Brasil, Chile, nos están pasando por arriba. Las carnes argentinas son las más codiciadas del mundo y nosotros estamos perdiendo el mercado de carnes... -Se dice de usted, que trabaja las tierras de Yabrán.-Les arriendo el campo a ellos. Trabajamos de sol a sol y no tenemos ningún privilegio. -¿Usted es de Gualeguaychú? -Mi familia es de María Grande. Allí vive todavía mi madre. Somos diez hermanos, todos trabajamos duro. Nosotros no empezamos a luchar ahora, venimos defendiendo los derechos de los productores desde hace años. Ya le dije que yo tengo apenas la primaria cumplida pero estoy en la huella porque estoy convencido de que hago lo que corresponde. Yo apenas terminé la primaria, pero uno de mis hijos estudia agronomía en Buenos Aires. Ese muchacho fue uno de los reprimidos por las patotas de D'Elía, a ese muchacho alguna vez alguien le deberá explicar por qué no lo dejaron estar en la plaza. -¿Cómo se politizó usted? ¿cómo hizo para aprender a expresarse con tanta claridad? -Yo no sé hablar muy bien. Converso con mis compañeros, pensamos en qué es lo más conveniente para todos, y tratamos de ser sinceros e ir de frente, con la verdad, como nos gusta a la gente de campo. -¿Alguien lo asesora?-Si usted me pregunta si tengo equipo de asesores, de imagen como se dice ahora, le digo que no. Me gusta escuchar, mirar, aprender de la gente. Hay un viejo maestro jubilado a quien respeto mucho. Él a veces me habla pero sólo lo hace cuando supone que nos estamos pasando de rosca. A veces yo intento hablarlo, lo llamo por teléfono pero no me atiende, entones me quedo tranquilo porque sé que ando por la buena senda. -¿Su familia, su mujer?-De mi mujer me separé hace un tiempo. Ella es maestra, y me enseñó muchas cosas. Si a veces me ven más o menos bien vestido, se lo debo agradecer a ella... (sonrisa). |


