Por tres meses, la gente no podrá regresar al poblado de Chaitén La lluvia y el desborde de un río convirtieron a la ceniza en piedra. Los pobladores evacuados recibirán una ayuda del gobierno que llegará hasta los 2.200 dólares mensuales por familia.
AFP / EFE / DyN / Télam
El pueblo de Chaitén, en el sur de Chile, permanecerá cerrado para toda persona civil por los próximos tres meses, por lo que ninguno de sus 4.000 habitantes evacuados por la erupción del volcán del mismo nombre podrá volver a su hogar, anunció una fuente oficial este miércoles.
""La presidenta ha decidido establecer un plazo de tres meses, en el cual el área de "zona cero' o aislada, se mantendrá", dijo el ministro de Defensa, José Goñi, designado por la mandataria Michelle Bachelet, dedicada exclusivamente a resolver los efectos de la catástrofe.
""Esta compleja y difícil decisión, la presidenta quiere comunicarla, dado que esperamos que ayude a las familias desplazadas a tener cierto marco en el cual puedan planificar sus próximos tres meses", agregó el ministro, que finalizó este miércoles sus funciones especiales, siendo reemplazado por la delegada presidencial Paula Narváez.
Goñi explicó que en los próximos 90 días ningún civil podrá ingresar al perímetro de emergencia establecido por las autoridades, fijado primero en 30 km y luego ampliado a 50 km a la redonda del macizo.
Sólo policías y militares patrullan esporádicamente el poblado, donde sus más de 4.000 habitantes fueron evacuados de emergencia tras la erupción el pasado 2 de mayo del volcán, ubicado a escasos 10 km del pueblo.
Los desplazados, que se mantienen en casas de familiares o en albergues montados en localidades cercanas, pudieron llevar consigo sólo enseres básicos, dejando abandonadas sus casas, autos, animales y mascotas.
""Es imposible llevar familias o personas a recuperar enseres a la ciudad, el peligro es demasiado grande", dijo Goñi.
Durante los próximos tres meses, el gobierno entregará un bono mensual de 430 dólares por familia desplazada, además de otras ayudas en educación y alimentación.
Expertos temen que la densa columna de cenizas sostenidas por la erupción del volcán, que medía el martes unos 7 km de altura, caiga de forma abrupta sobre él y termine con todo a su paso.
El poblado de Chaitén sufrió además el lunes un aluvión, tras desbordarse algunos ríos cercanos, embancados por la acumulación de cenizas y vegetación.
Ceniza como piedra
La ciudad de Chaitén quedó completamente anegada por el desborde de un río, cuyas aguas convirtieron las toneladas de cenizas en cemento, según informaron anoche las autoridades.
La nueva crisis, que ya obligó a evacuar a 7.000 lugareños, fue motivada por los 120 centímetros de agua que cayeron en la zona, informó el intendente de la región de Los Lagos, Sergio Galilea.
Las precipitaciones aumentaron el caudal del río Chaitén, también conocido como Blanco, cuyo curso estaba interrumpido por cerros de cenizas que bloquearon el curso natural de las aguas.
La situación complica aún más la posibilidad de repoblar el pueblo. Incluso previo a la inundación, el gobierno había prohibido el reingreso de los lugareños a la zona, debido a los riesgos latentes, según reportó la agencia de noticias DPA.
El ministro de Defensa, José Goñi, además dijo que es probable que la zona nunca más vuelva a ser habitada, debido a su cercanía con el macizo que despertó tras nueve milenios de inactividad.
Goñi anticipó que mientras impere la prohibición, las familias desplazadas recibirán apoyos económicos del gobierno de hasta 2.200 dólares mensuales.
La erupción en la Patagonia chilena del volcán Chaitén, cuyas cenizas llegaron hasta Buenos Aires, obligó a evacuar a miles de personas y cabezas de ganado, sin que hasta ahora cese su actividad.
Chaitén está ubicada 1.200 kilómetros al sur de Santiago. Se espera en las próximas horas un nuevo frente de mal tiempo con precipitaciones y vientos, según reportó la agencia italiana de noticias Ansa.
Informes de agencias estatales chilenas incluso alertan de la posibilidad de que la nube de cenizas incandescente, que emerge del cráter, se derrumbe e incinere todo a su paso.
Plan de contingencia
La municipalidad de la ciudad chubutense de Esquel comenzó a dar charlas informativas para difundir el plan de contingencia, ante la posible erupción del volcán chileno Chaitén.
Las charlas se organizaron a través de "agentes multiplicadores que explican a la población qué hacer en un caso de gravedad como una nueva erupción del volcán", informó una fuente municipal.
Las autoridades señalaron que los análisis de agua que se realizaron en las plantas potabilizadoras revelaron que los valores están dentro de los parámetros establecidos, al igual que la calidad del aire.
La Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior (Onemi) chileno informó que "la situación en el volcán es estable y la emisión de cenizas no se puede medir debido a la alta nubosidad que hay en el ambiente".
El organismo señaló que "ayer se divisaba una columna de cenizas de 7 a 8 kilómetros de altura". En la ciudad de Esquel la situación es "estable, excepto cuando cambia la rotación del viento que trae cenizas de la cordillera".