Pocos días después de haber recuperado la libertad en una causa donde se lo investiga como presunto integrante de una organización dedicada a falsificar carnés de conducir en la ciudad, un inspector municipal volvió a prisión luego de que ayer por la mañana dañara, a modo de amenaza o represalia, el automóvil particular del subsecretario de Seguridad de la Municipalidad, Diego Poretti.
Se trata de un empleado que ingresó al municipio como contratado no permanente en enero de 1997, y quedó efectivo el 1º de setiembre de 2005.
Hace apenas diez días se supo que en un operativo conjunto entre el municipio, la Policía y la Justicia, se había identificado a dos inspectores sospechados de entregar licencias apócrifas a cambio de dinero. Los dos agentes y una mujer -familiar de uno de ellos- terminaron tras las rejas durante los primeros momentos de la investigación, que fuera iniciada por la fiscal María del Carmen Bertone, a cargo de la Oficina de Causas con Imputados no Individualizados.
En ese momento, un conductor que portaba la licencia falsa quedó detenido por uso de documento público adulterado y, al momento de declarar en la comisaría 6ª, aportó los nombres de dos personas que se desempeñaban en el área de Tránsito de la Municipalidad. También contó que había pagado 150 pesos para acceder a dicho carné.
Una vez que se identificó a los sospechosos, el caso pasó a manos del juez de Instrucción Jorge Patrizi, quien dispuso la liberación de los sospechados mientras la investigación sigue su curso. Antes, se realizaron allanamientos en los que se habría secuestrado material de prueba importante para la causa.
Sin embargo, y ante la presencia de terceros, el primero de los detenidos por falsificación de licencias de conducir dañó ayer por la mañana el automóvil de Poretti, mientras se encontraba estacionado en la explanada municipal. Incluso, distintas fuentes confirmaron a El Litoral que este inspector de tránsito amenazó a uno o más empleados municipales para que no hablaran de lo que estaban viendo. Anoche, fue apresado por policías de la sección Seguridad Personal.
Mientras la Justicia hace su trabajo, la Secretaría de Control se movilizó para que la Fiscalía Municipal tramite los sumarios administrativos a estos inspectores.
Incluso, se supo que en los días posteriores al primer caso se detectaron más licencias de conducir falsas en la ciudad. Desde Control se recordó que "de los controles que diariamente se realizan surgen las verificaciones de estas anomalías, de lo que resulta la inmediata intervención, en el mismo lugar de los hechos, de una de las fiscalías penales y fuerzas policiales especiales, con quienes se han coordinado en forma pormenorizada estas acciones".
En recientes declaraciones, el secretario de Control, Cornelio Collins, remarcó que existe "un fuerte respaldo a todos los agentes que se desempeñan de manera ejemplar, mostrando su honesto proceder como modalidad constante de labor y filosofía de vida; pero también es cierto que se está actuando con los instrumentos que permitan aplicar máximo rigor ante conductas de los propios integrantes de la corporación que se califiquen ilícitas y administrativamente irregulares".
En términos similares se expresó el intendente Mario Barletta. En declaraciones a la prensa consideró "una buena noticia" la detención de inspectores municipales. "Aunque parezca contradictorio, es positivo porque el ciudadano santafesino tiene que tener tranquilidad y saber que vamos a ir hasta las últimas consecuencias para desterrar de esta administración pública todo acto de corrupción y todo acto que vaya en contra de los intereses de los ciudadanos", afirmó.