La senadora estadounidense Hillary Clinton pidió hoy a los puertorriqueños, al ritmo musical del merengue y reggaetón, que voten por ella en las primarias del Partido Demócrata que se celebrarán mañana en la isla caribeña.
Con dos horas y media de retraso con respecto a lo anunciado, la senadora por Nueva York insistió en la oportunidad "histórica" para los puertorriqueños de hacer oír su voz en el proceso de elección del próximo presidente de EE.UU.
Mientras llegaba Clinton al evento en el Viejo San Juan, los dominicanos de Grupomanía se encargaron de amenizar la noche con su merengue, mientras los boricuas Rakin y Ken-Y deleitaron a los asistentes con los sonidos del reggaetón.
Con 63 delegados con voto en la asamblea demócrata de agosto próximo en Denver, el partido en Puerto Rico decidirá en las primarias del domingo un total de 55 delegados que se repartirán entre Clinton y su rival Barack Obama, aunque recaerá en los denominados "superdelegados" decidir quién es el candidato definitivo.
A pesar de la desventaja de Clinton sobre Obama en el número de delegados y "superdelegados", los seguidores de la ex primera dama de Estados Unidos no pierden la esperanza.
Y mientras los correligionarios de Hillary la esperaban comiendo pinchos y bacalaítos en la zona portuaria del casco histórico de la capital boricua, la senadora por Nueva York aseguraba en una conferencia telefónica con periodistas de Montana que la disputa por la candidatura se decidirá el 3 de junio.
Ese día, los Estados de Montana y Dakota del Sur celebrarán las últimas primarias del partido, que comenzaron en Iowa en enero pasado.
Hillary señaló, no obstante, que las primarias del domingo han puesto a Puerto Rico "en el punto de mira".
En su intervención en el Viejo San Juan, Clinton se comprometió a trabajar "duro" con los líderes políticos puertorriqueños de todas las ideologías para conseguir las mejoras económicas y sociales que los boricuas "se merecen".
Reiteró sentirse orgullosa de representar, como legisladora de los residentes de Nueva York, a un millón de ciudadanos de origen puertorriqueño y se comprometió, de salir electa, a ser una presidenta cercana.
Sostuvo que se esforzará por conseguir el voto presidencial directo de los puertorriqueños de la isla, así como con mejoras en la asistencia a los veteranos boricuas y en igualar el presupuesto federal para la asistencia médica de Puerto Rico con la de los 50 estados de la nación.
"Necesito de su ayuda" para ser la próxima presidenta de EE.UU. y que sería elegida con el mayor número de votos demócratas en la historia del país, aseguró.
EFE