Dos temibles rufianes fueron apresados hoy a poco de cometer un asalto a mano armada en un negocio de la Recoleta, en un hecho que luego derivó en una intensa persecución Ädonde hasta hubo disparos en plena calleÄ y terminó con la captura de los cacos, a metros del colegio Nuestra Sra. del Calvario.
Todo comenzó minutos después de las 10 cuando se tuvo noticias sobre un hecho de robo perpetrado en el comercio de venta de telas, Matilde, ubicado en Suipacha 2258.
Minutos antes dos sujetos habían ingresado a dicho local, y tomaron el control de la situación. Claro que para eso primero exhibieron sendas armas de fuego con las que mantuvieron a raya a los empleados. Es de hacer notar que los ladrones realizaron su faena a cara descubierta.
Una vez que se hicieron del dinero de la recaudación, fugaron a bordo de una Honda Biz, de color negro, Ävehículo con el que habían arribadoÄ y partieron en dirección hacia el norte.
Segundos después, la novedad ya estaba en conocimiento de los móviles del Comando Radioeléctrico, por lo que se dispuso un operativo de búsqueda del que también tomaron parte agentes de la Patrulla Urbana y cuerpo Guardia de Infantería.
Los movimientos de la policía dieron sus frutos a los pocos minutos cuando una de las patrullas cruzó a los sujetos cuando se trasladaban por Mariano Comas y 4 de Enero.
A partir de entonces, se inició una feroz persecución. Desesperados, los delincuentes "apretaron la gorra" ÄaceleraronÄ tratando de escapar de la policía.
Así intentaron algunas maniobras pero ya era demasiado tarde. Más de una veintena de patrulleros, entre autos, motos y camionetas, comenzaban a cerrar el cerco.
Pero lo más dramático sucedió cuando los cacos tomaron por calle Urquiza, hacia el sur. Al ver que la patrulla venía detrás uno de los malvivientes abrió fuego. Hizo tres tiros, en plena calle. Por suerte, los proyectiles no se incrustaron en la humanidad de ningún uniformado ni de ninguna persona que pasaba por allí.
Perdido por perdido un rufián intentó una última acción. En momentos que circulaban frente al colegio Nuestra Sra. del Calvario se "descartó" del arma y la arrojó debajo de los coches que estaban estacionados. "Con esto quiso distraer a sus perseguidores", opinó hoy un viejo investigador.
El arma en cuestión es un revólver, calibre 32, con su numeración limada, y tres cartuchos percutados.
Sin embargo, una cuadra más adelante Äa la altura de SuipachaÄ otro móvil logró interceptar la moto y en cuestión de segundos los policías lograron reducir a los dos sujetos.
Poco después comenzaron a llegar los datos sobre los autores del atraco. Y con ello, algunas "sorpresas" . Se trata de un sujeto, de 21 años, y de un adolescente, de 16. Ambos se domicilian en Fomento 9 de Julio. Uno de ellos tiene familiares cumpliendo condena por tenencia y comercialización de estupefacientes. El otro tiene también familiares en la cárcel de Coronda.
Además se estableció que los recién capturados eran dos "tigres cebados". Se los sindica como los autores de más de una decena de asaltos a mano armada cometidos en los últimos días, todos contra negocios de la zona céntrica. Ellos también tienen antecedentes por robos calificados.
Por otra parte, esta mañana se tuvo noticias sobre un negocio de venta de ropa el que fue visitado por los amigos de lo ajeno y resultó desvalijado. Se trata de comercio Studio B, ubicada en avenida Blas Parera 6964, esto es a mitad de cuadra entre Casa Rizzi y Megatone.
Los cacos rompieron la reja trasera del negocio, el sistema de alarmas y cámaras, lo mismo que la línea de teléfono. "Se llevaron una cantidad importante de camperas, jeans, buzos y camperas de buzo", toda ropa de marca, para invierno, relató hoy Leonardo Bertona, hijo de la dueña del comercio.
Los daños fueron advertidos esta mañana, cuando llegaron para abrir el negocio y les llamó la atención que "la alarma no se activara". "Me pareció raro", dijo Leonardo.
Una vez adentro, se encontraron con todo revuelto, mercadería tirada en el patio, "había pinzas tipo alicate, bolsas de consorcio" para llevarse la ropa.
Además, "cortaron un techo de chapa y quisieron entrar por ahí, pero no pudieron". También rompieron la caja registradora y "se llevaron unos $ 400" que había.
Se lamentan porque para volver a la actividad necesitan reinstalar las líneas telefónicas para que funcionen los posnet para las tarjetas.
Esta mañana, llamaron al Comando Radioléctrico y en el transcurso de la jornada iban a hacer la denuncia ante el seguro para que un agente verifique los daños y evalúe las pérdidas.