|
Area Metropolitana: AREA-04
Querían aprender computación y el 1º de agosto iban a empezar un curso
Bº Roma: un robo de computadoras truncó los sueños de doce abuelos
La tristeza que envuelve a los abuelos del Centro de Jubilados barrio Roma es muy difícil de transmitir. Es que el robo de tres computadoras, además de una impresora multifunción y de un teléfono semipúblico, canceló, hasta quién sabe cuándo, el deseo de varios abuelos de aprender computación.
De la Redacción de El Litoral
Todo estaba programado para que el 1º de agosto, los adultos mayores asociados al Centro de Jubilados barrio Roma comenzaran un curso de computación, que fue especialmente diseñado para ellos. Pero el robo que sufrió la institución ayer, de tres computadoras, una impresora y un teléfono semipúblico, les birló esa posibilidad. Graciela fue la primera en enterarse del robo, cuando pasadas las 8 de la mañana llegó a Pje. Magallanes al 4000, donde se localiza el centro, y notó que algo raro pasaba. "Soy enfermera y ayer vine a trabajar como todos los días. Cuando abrí la puerta, me llamó la atención la claridad que había en el salón. Cuando busqué la procedencia de la luz, vi que venía de la terraza, porque la puerta estaba abierta", contó la mujer a El Litoral. Y agregó: "Cuando bajé por la escalera, confirmé lo que suponía, porque no estaba el teléfono público que teníamos aquí adentro. En eso, llegó la podóloga y detectamos que también faltaban las tres computadoras y la impresora". La triste noticia derivó en que las dos mujeres se comunicaran a través de un celular con la presidenta de la entidad, Estela Frutos, y luego se le diera intervención a la policía. Pero hasta ahora nada se sabe de quiénes podrían haber cometido el hecho, ni tampoco de los elementos sustraídos del centro de jubilados. "Suponemos que, para entrar, los delincuentes forcejearon los barrotes de una de las ventanas para que pudiese entrar un chico. Entonces, él habrá subido a la terraza, abrió la puerta que estaba cerrada con un pasador y por allí ingresaron los adultos", refirió como hipótesis Graciela. Y acotó: "A partir de ahí, tuvieron el salón a su disposición". Un pisotón en un sillón ubicado debajo de la ventana por la que habría accedido el menor es el único rastro que perdura del robo. Según pudo conocer El Litoral, los vecinos escucharon alrededor de las tres de la mañana ruidos en los techos y ladridos de perros, pero no llamaron a la policía por ser "sonidos comunes" en la zona. Cabe señalar que las tres computadoras fueron adquiridas por el Centro de Jubilados barrio Roma, tras un subsidio que recibieron de la gestión provincial anterior. Asimismo, el curso de capacitación iba a ser de gran utilidad para los doce abuelos que se habían anotado puesto que, mediante un crédito del Banco Nación, podrán adquirir sus propias computadoras.
Muy tristes
"Los abuelos estaban muy ilusionados con el inicio del curso. Pero ahora, por razones obvias, no lo van a poder hacer hasta quién sabe cuándo. A nosotros nos duele mucho este hecho, pero a la vez no nos sorprende", manifestó Rosa, integrante de la comisión directiva, remarcando seguidamente la importancia que también cumplía el teléfono, ya que "era muy utilizado para llamar a los taxis y remises, una vez que se terminaban las actividades o se entregaban los bolsones de alimentos".
|