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Tribuna política
La reforma tributaria
CPN Joaquín F. Blanco (*) La reforma del sistema tributario de la provincia de Santa Fe es una necesidad planteada desde la campaña electoral por el actual gobierno provincial, consta en el programa de gobierno del Frente Progresista y ha sido largamente reclamada por comunas y municipios de toda la provincia. Especialmente en lo que hace a aquellos impuestos que gravan el patrimonio como el impuesto inmobiliario (urbano y rural). Toda administración responsable debe procurar la obtención de recursos presupuestarios suficientes para atender a los gastos necesarios para la inclusión y el desarrollo social y económico y armonizar los tributos provinciales y municipales. Esto implica simplificar el sistema de tributos, comprometer a los municipios y comunas para la eficacia en la recaudación y replantear la coparticipación (mecanismo de transferencia de recursos entre provincia y municipios). En concordancia, también debe ser un objetivo revitalizar el rol del federalismo fiscal en la Argentina y rediscutir las alícuotas que corresponden a las provincias considerando criterios de igualdad, equidad y aportes tributarios contribuidos por cada una. Durante años nuestra provincia sufrió una profunda anomia en cuanto a la aplicación efectiva de estos conceptos básicos de una sana administración del sistema tributario. El eslogan acuñado en los últimos meses del gobierno anterior "sin aumentar ningún impuesto" lejos de favorecer al desarrollo social de los santafesinos generó mayores inequidades, desfinanció profundamente a municipios y comunas para las que existieron techos, cuotas, detracción de la masa coparticipable, etc. Hoy estamos pagando las consecuencias de estas políticas en la materia y es nuestra obligación generar los mecanismos técnicos y políticos para comenzar a revertir esta situación. El gobierno de la provincia, en esta línea de acción, ha implementado la Comisión de Coordinación Fiscal, ámbito de debate y definición de políticas tributarias, integrada por diez miembros del P.E. y diez representantes de las comunas e intendencias, entre ellos los máximos responsables del área de Hacienda de las municipalidades cabeceras de cada una de las regiones: Reconquista, Rafaela, Santa Fe, Venado Tuerto y Rosario. Este espacio, inédito en el país, genera una institucionalidad de discusión permanente con los municipios y comunas sobre la totalidad de las políticas fiscales a implementar y no solamente se limitará al análisis de los recursos, también abarcará la problemática de la competencia de los gastos. Esta comisión, de carácter eminentemente técnico, será la generadora de los consensos necesarios para plasmar proyectos que luego serán tratados a nivel legislativo. Estamos plenamente convencidos de que éste es el mecanismo correcto para avanzar en la consecución de los objetivos detallados antes. En lo que respecta al régimen de coparticipación es de destacar que éste, 2008, es el primero, después de 14 años, en que los municipios y comunas recibirán el porcentaje de coparticipación (13,4372 %) que establece la ley vigente para los impuestos nacionales y a los ingresos brutos. Esta gestión ha implementado la ley que devuelve a la masa coparticipable el 100% del impuesto a los ingresos brutos y se reintegran las erogaciones derivadas del Fondo de Financiamento Educativo que se detraían de la coparticipación federal. Estas dos medidas representan más de 63 millones de pesos adicionales que ingresarán este año a las arcas de municipios y comunas. No obstante, el tema de la coparticipación es de fundamental importancia para las economías locales y será tratado prioritariamente en el seno de la Comisión de Coordinación antes mencionada. En los últimos días, a partir del anuncio de la conformación de esta instancia de diálogo y concertación, se han vertido declaraciones que pretenden adjudicar a una supuesta ineficiencia de la actual administración un "aumento indiscriminado de impuestos". Nada más lejos de la realidad. No sólo se está mejorando notoriamente la gestión tributaria en toda la provincia sino que las reformas que se proponen apuntan a favorecer a aquellos sectores sociales más perjudicados con las políticas fiscales implementadas por los mismos que nos acusan de "ineficacia para resolver los problemas". La gran diferencia es que esta gestión provincial implementará medidas impositivas fruto del diálogo y el consenso con todos los sectores involucrados. Ya padecemos los argentinos los resultados de medidas inconsultas e intempestivas en temas tan sensibles como son los tributos que debe afrontar la población. Lo que no puede obviarse es que las condiciones objetivas cambiaron drásticamente desde la formulación del presupuesto vigente (proyectado por la anterior gestión provincial) y la realidad actual de nuestro país y, en particular, de nuestra provincia. Los niveles de inflación, calculados en un 12,5 % para todo el 2008, superarán largamente este pronóstico, los niveles de recaudación, que durante los meses de enero y febrero últimos superaban las expectativas, hoy están apenas alcanzando lo presupuestado y es de esperar que bajen en los próximos meses producto de la situación creada por el prolongado conflicto con el sector productivo más importante de la provincia, que no sólo afecta a la producción agropecuaria en sí misma sino que, como todos sabemos, genera efectos colaterales de difícil mensura en términos de impacto económico. Este nuevo escenario determina acelerar los plazos de implementación de nuevas medidas tendientes a readecuar el nivel de ingresos provinciales a las necesidades generadas por el aumento del costo de vida que, a su vez, conlleva el lógico reclamo de los empleados que justamente pretenden ver recompuestos sus ingresos; deben ser afrontadas las necesarias obras básicas para el bienestar de la población, escuelas y hospitales, más la correcta prestación de todos los servicios. Pero esto no significa, bajo ningún punto de vista, que las medidas necesarias sean tomadas intempestivamente ni en forma unilateral. Todos los actores involucrados tendrán participación activa en la búsqueda de los consensos, único modo que concebimos de seguir creciendo como provincia, con mayor equidad, combatiendo activamente la exclusión social y en la inteligencia de que un desarrollo armónico y a favor de los más débiles permitirá comenzar a saldar las profundas brechas que existen en Santa Fe. (*) El autor es diputado provincial. |