La sorpresiva detención de dos jóvenes boqueteros el último fin de semana generó un sinnúmero de preguntas en torno al tema en distintos ámbitos. Desarmados y sin herramientas para abrir cajas de caudales, dos muchachos de 22 años debieron escapar por los techos del microcentro, cuando una comisión policial advirtió movimientos extraños detrás de la vidriera del edificio de la casa de cambio Tourfe.
Aunque el caso se maneja con cierto hermetismo, fuentes tribunalicias revelaron que ambos serían conocidos delincuentes del sur de la provincia, e incluso uno de ellos estaría involucrado en la muerte de un peatón, atropellado en medio de una fuga, tras un asalto en Villa Constitución.
Se trata de dos jóvenes de 22 años, oriundos de Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria, identificados como Danilo y Ramiro.
En los próximos días serán indagados por el juez de Instrucción Octava, Jorge Patrizi, quien seguramente les preguntará por terceros relacionados al hecho. Según se cree, la pareja capturada habría trabajado con apoyo externo, que alcanzó a escapar antes de que la policía advierta su presencia.
Otra pregunta que circuló el fin de semana fue si era la primera vez que el dúo actuaba en la ciudad capital, o acaso estarían vinculados a otros casos similares, en los que los autores se mantienen prófugos. Por el momento esta hipótesis está descartada, aunque todavía aguardan los resultados de algunas diligencias investigativas.
Por lo demás, se cree que ambos viajaron esa misma noche desde Rosario. Al parecer, cada uno de ellos conservaba el boleto de colectivo utilizado horas antes.
No es moneda corriente que la detención de este tipo de delincuentes se produzca al momento de consumar el atraco. Por lo general, la policía y la Justicia van tras la pista con el delito cometido, y se valen de cámaras de seguridad, testigos ocasionales, declaraciones de terceros traicionados y todo elemento que permita dar con el grupo.
En este caso, los propios autores serán interrogados para que revelen sus contactos, ya sea para conocer si se esperaba que haya zona liberada y alguien cometió un error; si existe un entregador; o si operan en una banda que excede los límites de la provincia.
En cuanto al robo en sí, la agencia sólo denunció que le faltaron dos teléfonos satelitales Nextel, pero que no estaban en poder de los detenidos.
El intento de robo se produjo en plena zona de bancos. Eran las 4.20 de la madrugada del sábado cuando la guardia que tenía bajo su custodia la peatonal San Martín, notó movimientos extraños dentro del local que está en la esquina noreste de San Martín y Tucumán.
Con la voz de alto, los dos muchachos que estaban en el interior retomaron el camino por el cual habían entrado, y terminaron en el techo del edificio, luego de atravesar el sistema de ventilación. Pronto buscaron descender por la cochera que da a calle 25 de Mayo al 2500, pero ahí nomás fueron capturados por personal policial.
Consultado un fiscal acerca del caso, éste recordó un hecho anterior, perpetrado contra un conocido bar-comedor de avenida Freyre, donde la policía logró apresar a un especialista en abrir cajas fuertes, que luego la Justicia liberó por falta de mérito. Sin embargo, nada tienen que ver el uno con los otros, más allá de la técnica utilizada y la mala fortuna en caer presos.