Sucesos: SUCE-01
Pistolas, revólveres y dinero
Robaron armas y municiones
Patrulleros del Comando fueron tras los asaltantes que fugaron en un Fiat 147 y una motocicleta. Foto: Danilo Chiapello. 

Una banda armada golpeó esta mañana en barrio Candioti. Los delincuentes que actuaron en un establecimiento de calle Chacabuco al 2200 se llevaron dos revólveres y cuatro pistolas, además del dinero de la caja y de un cobrador de seguros.

José Luis Pagés

Dos delincuentes que esta mañana irrumpieron en el Gringo Pescador, establecimiento dedicado a la comercialización de artículos de caza y pesca deportiva, se apoderaron de algunas armas de fuego y, después de amenazar y maltratar a los empleados que atendían el mostrador, fugaron en un automóvil y una motocicleta, vehículos que conducían sus cómplices.

El audaz golpe que tuvo lugar alrededor de las nueve en el local comercial de calle Chacabuco al 2200 movilizó a los agentes de la Seccional 3a., dependencia de la URI que tiene jurisdicción en ese sector del barrio Candioti, también a los patrulleros del Comando Radioléctrico y personal de Investigaciones que llegó de Jefatura.

Desde el lugar del hecho algunos de los policías que tomaron nota de lo ocurrido salieron en persecución de los asaltantes que habían desaparecido en un automóvil blanco, probablemente un Fiat 147 con vidrios polarizados y también en una motocicleta de baja cilindrada, no obstante, con el transcurrir de las horas no habían aparecido rastros de esos vehículos y menos de sus ocupantes.

Los malvivientes que hoy actuaron en barrio Candioti se mostraron brutales en el trato con las víctimas y seguramente habrían ido más lejos en sus pretensiones de no haber aparecido casualmente un grupo de operarios que vestían de el uniforme azul de una empresa particular, que empuñaban herramientas y se comunicaban con teléfonos celulares.

La inesperada irrupción en escena de aquellos que parecían ser agentes policiales precipitó la fuga de los malvivientes que en su afán por acelerar los tiempos tomaron de los pelos y maltrataron a una de las empleadas de la casa mientras exigían la entrega de las armas y las municiones.

El estado de ofuscación o la cortedad mental de uno de los malvivientes se puso en evidencia cuando ya en poder de seis armas de fuego y dinero en efectivo apuntó con su arma al pecho de uno de los empleados y le exigió que le entregara los zapatos que calzaba.

Tan insólita pretensión no tuvo respuesta porque al momento siguió la retirada. La aparición de los supuestos policías en los techos y en la vereda de calle Chacabuco precipitó los hechos y en disparada, se dijo que uno de los delincuentes abandonó algunas escopetas y otras armas largas que iban a ser parte del botín.

El comisario Juan Hek, Jefe de la URI, refirió que los ladrones lograron apoderarse de seis armas de puño como dos pistolas 22, dos revólveres 32 y dos pistolas 9 mm. Por otra parte también se pudo saber que, con las armas también desaparecieron algunas cajas de municiones, 300 pesos que guardaba la caja registradora y 500 que arrebataron a un cobrador de seguros que visitaba el lugar.