Salud: SALUD-01
Con llamadas a prevenir la enfermedad
Comenzó la XVII cita mundial sobre sida
Protesta. Miles de personas se expresaron en las céntricas calles de México en contra de la homofobia y la discriminación, en el marco de las actividades del encuentro. Foto: AGENCIA EFE

"El sida es la más compleja, retadora y devastadora enfermedad que la humanidad ha tenido que enfrentar jamás", se sostuvo en el acto inaugural.

El presidente de México, Felipe Calderón, inauguró ayer la XVII Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2008) en un acto centrado en la reivindicación del acceso universal a la prevención y al tratamiento de la enfermedad y que contó con la participación del secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon.

La ceremonia, celebrada en el Auditorio Nacional de la capital mexicana, es el pistoletazo de salida a cinco días de reuniones en las que participarán 23.000 expertos, funcionarios y representantes de colectivos afectados, dijo el copresidente de AIDS 2008, Luis Soto.

Se han presentado 11.000 trabajos e investigaciones, de los cuales la organización espera que se analice el 75 por ciento. Al acto acudieron también la vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, y los directores de las distintas oficinas de las Naciones Unidas que combaten la enfermedad.

En su discurso, Ban exhortó a los países más desarrollados a aportar "fondos de largo plazo y sostenidos" para vencer a la epidemia del sida que afecta a 33 millones de personas en el mundo.

En su opinión, "en la medida en que más gente reciba el tratamiento y viva más años los presupuestos crecerán considerablemente en las próximas décadas", por lo que "en los países más afectados los donantes tendrán que proveer la mayoría de la financiación".

Pese a los reclamos, elogió a las autoridades de Estados Unidos por una reciente ley que permitirá destinar 48.000 millones de dólares a la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria en los próximos cinco años.

En ese contexto, Fernández de la Vega anunció en la reunión una aportación del gobierno español de 10,2 millones de euros a Onusida, tres de ellos destinados a las actividades de la iniciativa internacional para la vacuna contra esta enfermedad.

Continuar la lucha contra la epidemia

Calderón se sumó a las buenas nuevas al informar que todos los medicamentos antirretrovirales para los enfermos de sida mexicanos serán proporcionados de manera gratuita a partir de la fecha.

Sin embargo, antes de esos anuncios esperanzadores, la decena de interlocutores que tomaron la palabra en el acto dejaron patente la necesidad de continuar la lucha contra la epidemia, "que está lejos de llegar a su fin", alertó la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan.

"El sida es la más compleja, retadora y probablemente devastadora enfermedad que la humanidad ha tenido que enfrentar jamás", recordó Chan.

La enfermedad, apuntó por su parte Fernández de la Vega, "no es sólo un problema de salud, sino también de desarrollo, justicia social y equidad".

África y Asia tuvieron un papel destacado en el evento, por ser las zonas más afectadas por el mal, pero Latinoamérica, que por primera vez acoge una reunión mundial sobre el sida, también se convirtió en un foco de atención.

"Latinoamérica es una región donde algunos países han demostrado que es posible alcanzar el acceso universal", señaló el director ejecutivo del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida), el belga Peter Piot.

Piot, que mostró una de las posturas más optimistas, recordó que, según el último informe de Onusida, en el mundo "por primera vez hay menos gente que está muriendo por la enfermedad y menos gente que se está contagiando".

Más crítico con la situación de Latinoamérica y el Caribe se mostró el copresidente de AIDS 2008, el argentino Pedro Cahn, al reseñar que la región "está también sufriendo la epidemia en un contexto de pobreza y marginalidad".

En el Caribe hispanohablante se encuentra uno de los países con mayor prevalencia de la enfermedad en el mundo, Honduras. Precisamente en ese país nació una de las principales protagonistas de la velada, la niña de 13 años Karen Dunaway González, cuyo testimonio conmovió al auditorio. (ver aparte).

Un testimonio conmovedor

Keren Dunaway González, una hondureña de 13 años que padece el VIH-sida, se dirigió este domingo a los líderes mundiales y reputados científicos para hablarles en nombre de los 33 millones de infectados en el mundo.

""Cuando nos llegó la invitación para participar en la conferencia, le preguntamos a Keren, le explicamos que habría mucha gente. Ella aceptó, pero aunque está acostumbrada a hablar en público, ahora que ha visto a tanta gente me confiesa que está un poco nerviosa", dijo a la AFP su madre, Rosa.

Keren se declara ""amante" de las computadoras, donde a diario revisa su correo, ve videos y saca letras de canciones porque su sueño, explica, es llegar a ser actriz y cantante, por lo que ya asiste a clases de actuación y música.

Pero la vida de esta pequeña, que fundó y dirige como editora la revista Llavecitas, con 10.000 ejemplares mensuales dirigidos a niños enfermos de sida en Honduras, no ha sido fácil, ha tenido que luchar en instancias internacionales para obtener sus medicamentos y ha tenido dos serias crisis en su salud.

""Hace tres años, estaba tan enferma que no la podíamos ni cargar de lo delgadita. Yo le dije: "hija, ¿a quién quieres echarle la culpa de que estés en el hospital con tantos tubos?' Yo tuve miedo cuando me dijo que sí, que iba a echarle la culpa a alguien. Pero me dio una lección de amor, me dijo: "le echo la culpa al virus'", añade la madre de la menor.

Manejar el sentimiento de culpa que genera el contagio del virus del VIH-sida ha requerido ""un inmenso amor y compresión" en la familia González, añade Rosa al explicar que ""mi esposo fue el que trajo el sida a casa", se lo contagió a ella y a su vez su hija nació con el VIH.

""Mi esposo ya tiene muchas discapacidades, está ciego, en silla de ruedas, pero lo quiero, él es el hombre de la casa, él es el que nos mantiene. Mi hija una vez le preguntó cómo adquirió el sida, y él tuvo que responderle, merecía esa respuesta. Ese sentimiento de culpa es permanente y sólo con mucho amor lo hemos manejado", añade.

Rosa y su esposo son dos comprometidos activistas en la lucha contra el VIH-sida en Honduras y aseguran que Keren se involucró ""sin que nos diéramos cuenta y por decisión propia" en sus actividades, que combina con su vida normal de cualquier niña que va a la escuela, juega y tiene amigos.

"Queremos participar y ser escuchados, que los gobiernos tomen en cuenta nuestra opinión y nuestras necesidades", indicó Keren, con que "algún día los expertos encuentren una vacuna contra la enfermedad".

Raúl Cortés-EFE