El 19 de julio comenzó esta aventura de un grupo de santafesinos por el Noroeste Argentino y San Pedro de Atacama, en Chile. Aquí, el diario de un viaje inolvidable.
1´ día: Salida de Santa Fe a Cafayate, donde hicimos noche, por la mañana iniciamos la búsqueda de la ruta alternativa que nos llevara a Salta hacia el camino de los Valles calchaquíes. Lo original fue que esa ruta terminó siendo el lecho de un río Ni hablar de las dunas que había de las camionetas que se enterraron en la "casi" arena movediza
Camino a Salta y por el camino del Colorado nos deslumbró el espectáculo de la Quebrada de las Conchas íMuy bueno para organizar un paseo allí de nuevo!
Recorrimos el anfiteatro, el Dique Cabra Corral y finalmente, Salta.
2´ día: tempranito partimos de Salta camino a Purmamarca. Elegimos el camino de precipicios, no sin antes pasar por Jujuy.
Ya en Purmamarca y como la tarde seguía su camino hacia la noche decidimos hacer un mini circuito entre montañas por detrás del Cerro de los 7 Colores.
3´ día: el recorrido hacia Humahuaca nos presentaba ante los ojos un espectáculo magnífico de montañas que nos invitaban a treparlas. De regreso de la quebrada quisimos recorrer Tilcara de una manera especial (con unas cervecitas previas).
4´ día: aprovechando la linda mañana nos despedimos del Cerro de los 7 Colores para iniciar nuestro camino a Susques por la Cuesta del Lipan, última estación de combustible antes del paso de Jama, el cual marcaba nuestro destino: San Pedro de Atacama.
Camino a San Pedro conocimos el Salar de Jama, imponente con su blanco...
El desierto de Atacama logró atraernos con su encanto y fue casi imposible no subir a sus inmensas dunas, donde cenizas volcánicas solidificadas y erosionadas por el tiempo nos mostraban el espectáculo de los monjes de la pacana.
5´ día: 16´ bajo cero nos esperaban en tierra chilena. El destino: los géiser de El Tatio. El camino por un sendero de ripio nos llenaba la imaginación, porque verlo era imposible: los 200 km. hacia El Tatio los hicimos de madrugada-noche. Tenemos grabadas en nuestras retinas las imágenes de los géiser.
Con la salida del sol el camino que recorrimos de noche se develaba ante nosotros desafiante. No imaginábamos siquiera que por la cuesta de un sendero llegaríamos a un oasis: las Termas de Puritana. El guía contratado no alcanzó a describir con palabras lo que íbamos a ver...
Por la tarde y ya de regreso a San Pedro nos disponíamos a hacer el último circuito pensado para Chile: el Valle de la Muerte y el Valle de la Luna. íUnas dunas impresionantes para un viaje impresionante!
Quiénes somos
Los participantes de esta aventura son:
Niños: Pablo y Franco Poccia.
Mujeres: Maricel Enrique y Carina Nicola.
Hombres: Esteban Poccia, Gabriel Faloni, Lelio Gigliotti, Adrián Bertorello, Alberto Tacca y Adrián Carretta