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Télam-AFP
El presidente boliviano aseguró ayer, antes del desfile militar e indígena que conmemoró un nuevo aniversario de las fuerzas armadas, que "las dictaduras de los '60 y '70 están siendo sustituidas por algunos grupos que toman aeropuertos, Cortes Departamentales Electorales y que balean autos de ministros".
"Faltando unos días para el revocatorio quiero alertarlos y pedirles que defiendan este proceso no sólo estructural y social, sino también democrático, donde el pueblo boliviano decida a través de su voto", dijo Morales, citado por el diario digital Erbol.
Mientras tanto, continúa la ola de tomas de aeropuertos por parte de la ultraderechista Unión Juvenil Cruceñista y opositores grupos cívicos que comenzó el martes en Tarija e impidió el encuentro de Morales con los presidentes de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y de Venezuela, Hugo Chávez, y ayer siguió con la ocupación de los de Trinidad, en el Beni, y de Cobija, en Pando.
Por su parte, casi como una ratificación de los dichos de Evo Morales, el alcalde cruceño, Percy Fernández, argumentó que el presidente todavía no aprendió a gobernar y llamó a voltearlo.
"Pido a las fuerzas armadas tumbar al presidente de la República", dijo en declaraciones a la red televisiva PAT en la céntrica plaza 24 de Setiembre de esa ciudad.
La exhortación del alcalde a "tumbar" a Morales la realizó flanqueado por el prefecto (gobernador) de Santa Cruz, Rubén Costas, y por el líder cívico Branko Marinkovic.
Al igual que Fernández, la prefecta de Chuquisaca, Savina Cuéllar, pidió que Evo Morales "se vaya a su casa" y su par de Cochabamba, el único que dijo desconocer el revocatorio, exigió la renuncia del mandatario por considerar "amañado" ese referendo.
El presidente boliviano prometió en Cochabamba fortalecer a las fuerzas armadas y les pidió que defiendan el proceso de cambio que vive el país, frente a protestas y acciones violentas de varios sectores.
En el mismo acto, el comandante de las fuerzas armadas, general Luis Trigo, dijo, citado por la agencia italiana de noticias Ansa, que los militares "representan al pueblo y son del pueblo" y no quieren "confrontación", por lo que están "siempre dispuestos al diálogo y a facilitar el mismo cuando sea necesario".
En tanto, la Central Obrera Boliviana (COB) decidió levantar su protesta y retomar el lunes, un día después del referendo revocatorio, el bloqueo de rutas y marchas en las ciudades "por la represión contra los mineros" en Oruro, que dejó el martes un saldo de dos muertos y más de 35 heridos.
La COB exige que se apruebe su proyecto de jubilaciones en lugar del que el gobierno de Morales presentó al Congreso.
Las negociaciones para consensuar ambos proyectos se estancaron por la exigencia de la COB de volver al sistema de reparto solidario, eliminando el de "capitalización" individual, que el gobierno propone administrar desde el Estado, excluyendo a las administradoras privadas.
En tanto, la Iglesia Católica de Bolivia instó a las autoridades y dirigentes cívicos opositores a retomar el diálogo luego de la consulta popular del domingo y a aceptar el resultado de las urnas.
Un comunicado de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), leído por monseñor Jesús Juárez y citado por la Agencia Boliviana de Información (ABI), pidió a las autoridades asumir los resultados del proceso, "cualquiera que éstos fueran, con la mayor cordura y sentido de responsabilidad democrática, con el fin de asegurar días de certidumbre y paz, en el marco de la legalidad y gobernabilidad".