José Luis Pagés
María Angélica Aguilar estuvo hoy en este diario para preguntar públicamente quiénes y con qué intención convirtieron a su hijo menor en portador de un mensaje macabro como lo expresa un video con imágenes que muestran el cadáver de Pablo Cabello Äsu "hijo del cariño"Ä en momentos que era examinado en la Morgue Judicial u otro establecimiento del Estado.
A las crudas imágenes que muestran al joven asesinado a balazos en Santa Rosa de Lima se agrega el registro de audio que permite escuchar expresiones insultantes dirigidas al muerto y también a sus familiares. En rápido paneo aparece, en el mismo cuadro que muestra el cuerpo sin vida de Pablo Cabello, un hombre que viste uniforme policial.
El video exhibido por María Angélica Aguilar también llegó esta mañana a la Secretaría de Seguridad Pública y Jefatura de la Unidad Regional I. Ello motivó una investigación que habría permitido identificar al personal de la fuerza que aparece en imagen, en tanto se busca ahora al autor del registro grabado mediante teléfono celular.
El 13 de julio poco después del mediodía uno o más desconocidos atacaron a balazos el frente de una vivienda ubicada en pasaje Liniers al 4400 hiriendo en uno de sus brazos al jefe de familia, un hombre apellidado Leiva, de 56 años de edad.
Acto seguido, dicen, comenzó un ruidoso tiroteo que recién terminó cuando uno de los atacantes, con la cabeza atravesada por un disparo, se desplomó, herido de muerte.
Los agentes de Homicidios, que por esas horas andaban en la zona oeste Äpor calle Tucumán al 4400Ä tras los responsables de la muerte de Marcelo Ismael Pereyra Äcrimen consumado aquel mismo día en República de Siria y Matheu, al norte de la planta urbanaÄ, acudieron a pasaje Liners y pudieron intervenir en el acto.
El rápido procedimiento policial permitió que los agentes de la subcomisaría 2a. y peritos de Jefatura encontraran en la escena al autor del disparo mortal, a su padre herido, al agresor moribundo y también las armas accionadas por ellos.
Pablo Cabello (28), quien dejaría de existir en el hospital José María Cullen, fue llevado al nosocomio al igual que Leiva, a quien un proyectil hirió en uno de los brazos.
Por otra parte, los agentes de la URI interceptaron al presunto matador de Cabello, Quique Leiva y también secuestraron dos temibles pistolas calibre 9 mm., un revólver y una escopeta de caños recortados que alguien ocultó entre escombros apenas terminaron los tiros.
En tanto, mientras ahora se investiga el cuestionable video en el propio ámbito policial santafesino, otros sucesos violentos arrojaron por saldo otra muerte violenta y más heridos por arma de fuego.
Un hombre que la noche del 17 de julio ingresó al hospital Cullen con una gravísima herida de bala en abdomen, dejó de existir esta mañana a las 6.30.
El occiso, Juan Manuel Suárez, quien tenía 32 años y se domiciliaba en el Centenario, fue encontrado malherido en Santa Rosa de Lima, más precisamente en calle Estrada al 1600.
Suárez, quien presentaba una evisceración de abdomen a causa de una disparo de escopeta, nunca recuperó la conciencia de modo que Äaseguró una fuente policialÄ, los investigadores no pudieron entrevistarlo.
El episodio criminal habría resultado de un fallido intento de robo, conjeturan algunos, pero la policía evalúa ésa al igual que otras numerosas hipótesis.
Suárez cayó herido de muerte a escasos metros del sitio donde fue ultimado Pablo Cabello en el marco de un enfrentamiento armado cuatro días antes, sin embargo ninguna relación guardaría un crimen con el otro.
En tanto, los enfrentamientos a balazos siguen siendo noticia en nuestra ciudad. Anoche, en Villa Hipódromo y aledaños dos hombres resultaron heridos en circunstancias que se investigan.
En la esquina que forman las calles Cassanello y Lamadrid se desató un intenso tiroteo entre dos grupos de desconocidos. Como resultado del enfrentamiento un proyectil hirió en la rodilla derecha a un joven que se retiraba de un local comercial.
El herido en A. Cassanello al 4100 es Jhonatan Biegkler, de 19 años y un poco más tarde, en la zona, la policía interceptó el paso de una motocicleta en la que era trasladado un chico de 17 años también con heridas de bala en las piernas.
En la zona, minutos después, los agentes de la URI apresaron a un individuo de 21 años de edad que portaba una pistola 9 mm con el cargador repleto de balas. Los proyectiles hallados en el lugar del enfrentamiento eran de ese mismo calibre, aseguró una fuente policial.