El mercado bursátil argentino cerró ayer una de las peores jornadas de los últimos tiempos, que se reflejó en el derrumbe de más del 5% en los bonos indexados en base a la inflación oficial. Con un volumen de negocios de 362,8 millones de pesos, los títulos públicos tuvieron un comportamiento notoriamente negativo. Los bonos nominados en pesos retrocedieron mucho más que los nominados en dólares. En tanto el Merval cerró con una caída del 2,97%.