Luis Rodrigo
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"Para nosotros es un operativo inédito: tanto por el modus operandi de la persona detenida como por la forma de proceder para probar el delito", comentó esta mañana el jefe del Área de Control de Pérdidas de la Empresa Provincial de la Energía, Dante Adalia. Hablaba de una historia que comenzó hace algo más de un año en la sección Clasificados de El Litoral y termina ahora, en Sucesos policiales.
En los avisos, un anónimo número telefónico prometía: "Baje su consumo eléctrico: nuevo producto". La EPE presentó la correspondiente denuncia ante la Justicia a fines de 2007. Desde entonces, los mismos avisos siguieron apareciendo, con cierta regularidad, aunque con diferentes números de teléfonos.
El viernes por la noche, en San Jerónimo 3355, fue detenido Eleuterio Rolón, un electricista al que se lo sorprendió manipulando un medidor de la EPE, en medio de una escena que incluyó billetes marcados, policías de incógnito que fingían ser representantes de una mutual y cámaras ocultas que montaron la Unidad Regional I de la Policía, la EPE y el juez de Instrucción Segunda, José Manuel García Porta.
En en ámbito judicial, se habla de procedimientos mediante el llamado "delito experimental", pero la calle le dice desde siempre "tender una cama".
El inmueble de San Jerónimo entre Obispo Gelabert y Santiago del Estero pertenece a la provincia. Un llamado telefónico al número publicado en los Clasificados convenció al electricista de que allí iba a funcionar una mutual. Agentes de la URI fingieron ser sus directivos y encargaron el trabajo. Micrófonos y cámaras registraron los diálogos que dejan en claro que iba a cometerse una estafa contra el Estado, lo que constituye la presunta figura de estafa calificada.
La EPE fue la que consiguió el inmueble y fueron sus técnicos e inspectores los que verificaron que el medidor fuera alterado mediante un procedimiento simple: fueron puenteadas bobinas que registran los kilovatios. Según el vendedor del "nuevo producto", el medidor había sido alterado para que no registrara un 55 % de lo consumido. Un peritaje de la EPE comprobó que decía la verdad.
El encargado de control de Fraude de la EPE, Dante Adalia, destacó Äademás de la decisión judicialÄ lo profesional del operativo que dirigió el comisario Walter Zalazar, de la URI.
El caso abre las puertas de más investigaciones. Tras indagar al detenido, el juez ordenó el allanamiento de su casa, y allí se encontraron los chips de los teléfonos celulares con los que se habrían hecho los contactos entre los usuarios de la EPE que querían bajar su consumo (a quienes la EPE considera también víctimas de una estafa) y a quien ofrecía el "servicio".
En la compañía de electricidad, se sabe que eran "muchos" los usuarios de la EPE que habían requerido los servicios del electricista que recuperará la libertad seguramente el martes próximo (el delito de estafa es excarcelable).
"Partimos de la base de que quien ha tocado los medidores de la EPE, también ha estafado a esos clientes", dijo a El Litoral Dante Adalia, jefe del área de Control de Pérdidas. "A quienes han aceptado la oferta que se publicaba en el diario les decimos que lo mejor es que se acerquen a las oficinas de la empresa, porque los vamos a considerar víctimas de un engaño, y sólo se les cobrará por la energía no consumida, sin hacer una denuncia penal", agregó.
"Consideramos que al haber un aviso publicado en un diario, que promocionaba un "nuevo producto', los clientes de la EPE pueden haberlo creído. A ellos les asignamos el beneficio de la duda: de lo contrario, si no se presentan, vamos a hacer los operativos correspondientes y vamos a detectar que sus medidores fueron alterados, con la consiguiente denuncia penal", dijo Adalia.