El presidente ruso, Dimitri Medvedev, afirmó hoy que Rusia está preparada para romper sus relaciones con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) si ésta se niega a mantener la cooperación, informó la agencia Ria Novosti.
""La Otan es la que tiene más interés en la cooperación con Rusia. Si no quiere la cooperación, eso no será nada terrible para nosotros", dijo Medvedev en Sochi (sur), al recibir al representante ruso ante la Alianza Atlántica. ""Adoptaremos la decisión que corresponda, incluso la ruptura total de las relaciones", agregó el jefe de Estado ruso.
"Pero queremos relaciones plenas, en pie de igualdad, y no vivir de ilusiones, cuando en torno nuestro se crean bases y la Otan capta nuevos Estados, y a nosotros nos dicen: "No se preocupen'. No necesitamos esas ilusiones", dijo el presidente ruso.
Agregó que en la cooperación Rusia-Alianza Atlántica "está interesada en primer lugar la Otan, y no Rusia".
Rusia firmó en abril pasado un acuerdo con la Alianza para facilitar el tránsito a través de su territorio de material civil y militar con destino a la misión de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (Isaf) en Afganistán.
"Todo depende de las prioridades de la Otan: si la prioridad es el apoyo al régimen de (el presidente georgiano, Mijail) Saakashvili en perjuicio de la asociación con Rusia, no es culpa nuestra", dijo el canciller ruso Lavrov.
Las relaciones entre Rusia y la Otan se degradaron desde el estallido del conflicto en Georgia, que este mes trató de recuperar militarmente el control de la zona separatista pro rusa de Osetia del Sur.
Las tropas rusas acudieron en ayuda de los surosetos y se adentraron en el territorio georgiano.
Georgia, un país desprendido de la ex Unión Soviética, aspira a ser admitida como miembro de la Otan, algo a lo que se opone férreamente Moscú.
El Parlamento ruso se pronunció hoy a favor del reconocimiento de las dos regiones separatistas georgianas pro rusas de Osetia del Sur y Abjasia, mientras los países occidentales mantenían la presión sobre Moscú para que retire totalmente sus tropas de Georgia.
El Consejo de la Federación (Cámara alta) adoptó por unanimidad (130 senadores) una declaración que llama al presidente ruso, Dimitri Medvedev, a reconocer la independencia de los dos territorios, en una sesión extraordinaria transmitida por televisión.
Poco después, los 447 diputados presentes en una sesión de la Duma votaron una moción que insta a Medvedev a ""reconocer a Osetia del Sur y Abjasia".
Ahora, la decisión última corresponde al ejecutivo ruso, que tiene una serie de opciones que incluyen el reconocimiento o la anexión lisa y llana de esos dos territorios, lo cual impediría, según lo expertos, que Georgia adhiera a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan).
""Rusia ha respetado durante más de 15 años la integridad territorial de Georgia", declaró el presidente del Consejo de la Federación, Serguei Mironov, al inaugurar la sesión.
""Hoy, después de la agresión de Georgia contra Osetia del Sur, las relaciones nunca volverán a ser las mismas", añadió, calificando de ""genocidio" la ofensiva lanzada el 7 de agosto por las fuerzas georgianas contra esa región separatista.
El presidente abjaso, Serguei Bagapch, sostuvo que ""ni Abjasia ni Osetia del Sur volverán a vivir en el mismo Estado que Georgia".
Su homólogo oseto, Eduard Kokoiti, afirmó que Tsjinvali, capital de Osetia del Sur, se ha convertido en el Stalingrado caucásico" en una alusión a la batalla de Stalingrado de 1943 que frenó la ofensiva alemana.
En una entrevista publicada hoy por el diario francés Liberation, el presidente georgiano, Mijail Saakashvili, advertía que un eventual reconocimiento sería ""un intento de cambiar las fronteras de Europa por la fuerza", que tendría ""resultados desastrosos".