"Con esta medida, no queremos ensuciar a nadie. Somos un grupo de vecinos y vecinalistas que venimos a reclamar algo que, creemos, nos corresponde". Con esa frase, Juana González recibió a El Litoral en la intersección de avenida Teniente Loza y Libertad, donde alrededor de las diez de la mañana banderas argentinas y carteles hechos a mano, en cartulina y afiches de distintos colores, llamaron la atención de todos los conductores que circulaban por allí. Una hora más tarde, los manifestantes decidieron cortar el tránsito por la avenida y apelar a la tradicional quema de cubiertas como forma de protesta.
Vecinos e integrantes de diferentes asociaciones vecinales y civiles de los barrios Marcos Bobbio, Monseñor Zazpe, La Tablada, La Ranita y San Agustín I y II, todos ubicados en la zona noroeste de la ciudad, fueron quienes protagonizaron la protesta en reclamo de conexiones regulares de luz, agua potable, desobstrucción de desagües pluviales y la restitución de la bomba extractora de agua que fue sacada del barrio y trasladada a Alto Verde semanas antes de que se produjera la inundación de 2007, cuando dicha zona costera comenzaba a verse afectada.
"Desde la Empresa Provincial de la Energía no nos quieren dar la luz porque dicen que no vamos a poder pagar por el servicio. Pero todos estamos dispuestos a abonar una tarifa social puesto que nos ahorraríamos un montón de dilemas, como por ejemplo que se nos quemen los artefactos eléctricos a raíz de la cantidad de familias enganchadas que hay y la saturación de las líneas", manifestó Juana, vecina de La Ranita, agregando que el reclamo es de años pero nunca fue tenido en cuenta.
Ramona Ricardo, de Monseñor Zazpe, comentó por su parte que debido a las conexiones clandestinas hubo que lamentar varias muertes humanas. "El manoseo de cables es permanente en esta zona, a tal punto que los unen con alambres y muchos pasan a la altura de las personas. Constituye una amenaza constante a la vida pero no por opción sino por obligación, debido a que si no te enganchás no tenés luz", refirió la mujer. Y agregó: "A los barrios del noroeste nunca los dejaron progresar. ¿Por qué tantas diferencias con los del centro y sur? Encima, la Municipalidad eligió a Nuevo Horizonte, que es un barrio reciente, para destinarle 500.000 pesos en algo que precise. Vivo en un barrio que tiene 25 años y jamás nos dieron ni siquiera el pavimento o la iluminación de todas las calles".
Otro motivo por el cual desde la EPE no pueden llevar de manera regular el servicio de energía, según lo manifestaron esta mañana los vecinos a El Litoral, es que la situación dominial de los terrenos no está resuelta, es decir que en materia catastral las tierras no tienen dueños.
"Estamos peleando hace años por el dominio de los terrenos. Hasta le mandamos una nota a la presidenta de la Nación con tal de que alguien nos dé una respuesta", señaló Juana Martínez. José Ginés, por su parte, acotó que tal situación es "un verdadero problema ya que tampoco podemos acceder a los créditos que otorgan los locales comerciales".
Verónica Blasone es presidenta de la vecinal Yapeyú Oeste, cuya jurisdicción comprende a los barrios San Agustín I y La Ranita, desde hace cuatro meses. Pese al poco tiempo transcurrido de gestión aseguró que varias fueron las notas emitidas pidiendo soluciones a cada uno de los problemas. "Le mandamos una nota al intendente, al coordinador de distrito y a la delegación municipal. Sin embargo, ninguna fue la respuesta recibida", dijo.
Por último, la vecinalista refirió a que, de no obtener respuestas, el próximo jueves los vecinos procederán de la misma manera y volverán a cortar la avenida Teniente Loza a la altura del 6900.