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Autores ignorados concretaron un importante robo en una mueblería céntrica desde donde fugaron con dinero en efectivo, documentos al cobro y algunos objetos de valor.
El negocio en cuestión es Mueblefe, ideas + hogar, que se ubica en Rivadavia 2760. De acuerdo con las primeras estimaciones se cree que el robo se habría consumado entre las últimas horas del sábado y la madrugada del domingo.
Como en todo golpe al estilo "boquetero" todo comenzó a gestarse desde el exterior del comercio. Utilizando una escalera los malvivientes se ganaron al techo del negocio. Una vez allí primero hicieron un prolijo corte -de 1 m. x 1 m.- entre unas chapas con lo que generaron un espacio por donde descolgarse hacia el interior del local.
Una vez cumplido este paso lo que siguió fue anular el sistema de alarmas. Para ello también hicieron precisos cortes en los cables indicados, y de este modo dejaron sin opción la activación de la seguridad. La última medida en este sentido fue arrancar la central electrónica.
La segunda parte del golpe se concentró en una oficina donde se ubica una caja fuerte. En realidad se trata de una estructura metálica, de mediano espesor, que se encuentra empotrada en una pared.
En principio todo el perímetro de la caja fuerte fue trabajado a los efectos de alejarla unos centímetros de la pared. Una vez lograda esa parte directamente violentaron los extremos hasta que pudieron abrirla.
Mientras, cada una de las dependencias del salón de ventas fueron requisadas en detalle en busca de cualquier objeto de valor.
La incursión delictiva le significó a sus autores hacerse de un botín compuesto por 3 mil pesos en efectivo, gran cantidad de documentos al cobro, algunos teléfonos celulares y otros objetos de valor.
Javier Dalul es el titular de la firma y esta mañana, en diálogo con este diario, se mostró indignado por lo ocurrido.
"Realmente es algo que te llena de bronca e impotencia a la vez. No puede ser que uno haga tanto esfuerzo, tanto sacrificio, para que en pocos minutos se lleven todo. Estamos en plena zona céntrica, y sin embargo las cosas siguen pasando como si nada".
Más adelante el empresario refirió que "los que aquí entraron son manos expertas en el delito. Realizaron un trabajo de alta precisión. Cortaron los cables exactos para anular la alarma, también hicieron una labor muy efectiva en la caja fuerte. No son "chorros" comunes. No puede ser que la policía no los conozca", reclamó.
Por último indicó que " espero que en el corto plazo la cuestión de seguridad mejore para todos porque si no se hace muy difícil seguir trabajando", concluyó.
Por otra parte, el viernes un hombre ingresó al kiosco de San Jerónimo y Mariano Comas con intención de robo. Para intimidar al empleado del lugar efectuó un disparo al techo del local y a punta de pistola se llevó la recaudación del negocio y se dio a la fuga.
A pocos metros de allí lo esperaban, en un automóvil particular, su mujer de 31 años y sus dos hijos -uno de 11 años y el otro de 8 meses-. El empleado del local, visiblemente perturbado por lo sucedido, logró comunicarse con la policía para dar el alerta y minutos después el Comando Radioeléctrico interceptó al automóvil en la esquina de las calles San José y Padre Genesio.
Al ser trasladado a sede policial, el hombre declaró haber sustraído del kiosco un dinero que estaba escondido en el pañal de su hijo. Los oficiales revisaron al pequeño y se encontraron con los 102 pesos ocultos en ese curioso lugar. Pero además, el hombre llevaba 14 pesos más en una riñonera y la pistola, calibre 22 con cinco cartuchos intactos.
Por su parte el empleado del comercio declaró que el faltante de la caja ascendía a los $ 200 por lo que es materia de investigación el monto real del robo. El hombre quedó detenido mientras que su mujer fue liberada tras declarar ante la policía.
A tiempo
En las últimas horas quedó frustrado un golpe delictivo contra una conocida joyería de la zona céntrica. Según trascendió la maniobra de los delincuentes fue advertida por los sensores de una alarma que dispararon el oportuno aviso. Al parecer el sistema se activó cuando los cacos forzaron unas aberturas ubicadas en la parte superior del negocio. Por cuestiones de jurisdicción el caso es investigado por agentes de la seccional 1ra.