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Salud
Edición del Martes 09 de setiembre de 2008
Salud: SALUD-01
Consejos y advertencias desde el Servicio de Gastroenterología del Alassia

La leche de vaca a veces perjudica a los más chicos

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, complementada luego con alimentos. Foto: Archivo El Litoral

La intolerancia a la lactosa que contiene la leche de vaca puede aparecer en los lactantes como consecuencia de que sus mamás consumen lácteos durante el período de amamantamiento. Cómo advertir los síntomas y qué soluciones hay para que continúen siendo alimentados naturalmente.

Fabricio tenía dos meses cuando su mamá, Claudia, empezó a advertir que algo estaba mal en él. Obviamente, su única alimentación a esa edad era la leche materna; en forma permanente tenía muchos gases y casi ni dormía por los dolores de estómago y las molestias que éstos le ocasionaban. Pero su preocupación aumentó cuando un día, al cambiar el pañal de su bebé, encontró sangre en su materia fecal.

"Me percaté de que tenía algo más que las molestias propias de su edad. Como pertenezco a la Liga de la Leche (una ONG que promueve la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y continuarla hasta los dos años con alimentación complementaria), siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud) me di cuenta de que podía llegar a ser una intolerancia a la lactosa de la leche de vaca que yo consumo. Por eso, suspendí los lácteos de mi dieta", contó Claudia Pontoni; Fabricio ya tiene siete meses y ha ido mejorando progresivamente desde que su mamá advirtió lo descripto en su bebé.

Tras consultar a su pediatra y a la Dra. Marta Wagener, gastroenteróloga del hospital de Niños Dr. Orlando Alassia de nuestra ciudad, Fabricio fue sometido a diferentes estudios para descartar otras enfermedades que pudieran tener similares síntomas a los advertidos por esta mamá.

"A la semana que me indicaron suspender los lácteos de mi dieta, se notaron el cambio y la mejoría de Fabricio, ya que no se recomienda abandonar la lactancia materna por esta causa", recordó, al tiempo que aseguró que "te acostumbrás a comer alimentos sin leche y empezás a leer las etiquetas con la información nutricional porque muchos productos tienen leche en polvo y otros derivados.

"Si protegiéramos al paciente conociendo sus antecedentes personales o familiares y su carga genética, y tratáramos de fomentar la lactancia materna, deberíamos tener muchísimos menos pacientes con intolerancia a la leche de vaca. Pero las mamás suelen estar muchas horas fuera de la casa y, si bien uno trata de que los bebés tomen leche materna en forma exclusiva por lo menos hasta los primeros seis meses, no es fácil", advirtió la Dra. Wagener ante la consulta de El Litoral.

Asimismo, la médica opinó que "esta intolerancia es muy común porque no se promueve la lactancia materna. También están descriptas las intolerancias a la leche en pacientes amamantados porque la proteína del producto vacuno puede pasar a través de la leche de madre, como ocurre con otros. No obstante, la leche materna ofrece todos los otros moduladores nutricionales (los denominados oligosacáricos) sobre los cuales están elaboradas estas fórmulas, motivo por el cual se las promociona como beneficiosas".

Predisposición genética

Por otra parte, Wagener planteó que "todos somos individuos predispuestos genéticamente y, si el ambiente ayuda, esos niños se transforman en intolerantes. Posteriormente, deben empezar a consumir fórmulas especiales, Y como las madres trabajan, no los pueden amamantar en forma completa y les dan fórmula y alimentación complementaria (papillas, según la edad) o fórmula y pecho, en vez de seguir con la lactancia materna en forma exclusiva".

Y agregó: "Si como antecedentes familiares (predisposición genética) tenemos un hermanito con intolerancia a la leche, padre asmático, un hermano con dermatitis atópica o que hizo reacciones en su piel, le tenemos que decir a la madre que le dé leche materna y que haga una dieta lo más sana posible. Está de más decirle que no fume, no tome alcohol y, si es posible, que evite sustancias que de antemano sepa que son alergénicas. En un país donde la proteína de leche es de alto valor biológico, es accesible y ocasional que haya intolerancia, no le vamos a decir que no la tome".

Por este motivo, sugirió que "es preferible seguir dándole el pecho y complementarlo con algún alimento semisólido, si es posible después del cuarto mes, incluyendo calabaza, fruta, arroz, cereales, polenta y alguna carne de bajo valor alergénico (como pollo o vaca), y tratar de que incorpore los lácteos después del 6to. mes. La madre debe llevar una dieta lo más sana posible, sin evitar los lácteos, salvo indicación médica".

Asimismo, explicó que "existe en el mercado gran cantidad de fórmulas no alergénicas producidas por laboratorios (elaborados sobre la base de los nutrientes que aporta la leche materna) que tienen un costo de 1.200 pesos los 800 gramos, se prepara al 15 % y les dura un día".

Apostar a lo natural

En este caso Äprecisó la Dra. WagenerÄ, se le indica a la madre que suspenda los alergenos de su dieta, es decir, que no consuma lácteos y, en todo caso, se le suplementa con calcio, ya que a las proteínas las obtiene de la carne (pollo y pescado) o consumiendo más alimentos naturales y regionales. La cuestión también pasa por que hay una cultura alimentaria que cada vez está más vinculada con el desarrollo de la industria alimentaria y la marca que va dejando.

Y dio un ejemplo: "Hay un producto lácteo (un producto concentrado de leche, con proteínas) que está indicado para los chicos de más de 2 años y se ve a muchas madres que se los dan desde que son pequeños, a los 4 ó 5 meses. Un bebé que está tomando pecho y que ya puede comer verduras amarillas, carne de pollo o de vaca, además de fruta, no necesita este lácteo si recibe leche de madre".

Por último, remarcó que, "si no vemos al enfermo como una unidad y no trabajamos en este sentido en la prevención, no vamos a tener solución. La cuestión sería estimular la lactancia materna y no dar a los niños estas fórmulas. Hay que apostar a que la leche de madre es el mejor protector porque tiene los prebióticos y probióticos indispensables para que el chico cumpla con estas estrategias de la mejor forma posible. Es lo mejor para el chico, y ni hablar de costos cuando se está hablando de los beneficios reales de la lactancia materna".

Diagnóstico y síntomas

La Dra. Marta Wagener aclaró que "el diagnóstico de intolerancia o alergia a la proteína de leche es de exclusión, es decir que se deben descartar primero otras causas clínicas. Los errores más grandes pasan por tratar como intolerancia a la leche patologías de todo tipo: desde insuficiencia renal hasta parálisis cerebral".

También explicó cuáles son los síntomas característicos de la intolerancia a la leche de vaca que presentan algunos bebés con predisposición genética. "Las formas de presentación de la intolerancia a la leche son múltiples: leves, moderadas o graves. Estas últimas son las menos comunes pero cada vez se ven con más frecuencia. Vemos 4 ó 5 lactantes al mes con proctorragia (muchas cacas, con moco y sangre) por intolerancia a la proteína de la leche de vaca, algunos de los cuales están amamantados y otros no. En los primeros se restringe la leche en la dieta de la mamá y se le pide un registro de su dieta diaria, además de anotar cómo son las cacas del bebé. Puede ser algún otro alergeno como frutas secas, sustancias con muchos aditivos o colorantes, que pasan a la leche de madre. En estos casos severos puede haber riesgo de shock anafiláctico".

Por último, planteó que "los cuadros más leves pueden ser gastrointestinales, como regurgitaciones o vómitos frecuentes sin compromiso del desarrollo, constipación, pequeñas estrías de sangre en la materia fecal; cutáneas (urticarias o dermatitis atópica poco importantes); irritabilidad, mal dormir nocturno. Sin embargo, se pueden dar síntomas severos como gastrointestinales (anemias severas, hipoalbuminemia, enteropatías es decir, lesiones intestinales y ulceraciones en el colon), cutáneos (dermatitis atópicas severas exudativas), respiratorios (laringitis agudas con cierre laríngeos y cuadros espasmódicos, como broncoespasmos) y otros (déficit de peso y luego de talla y de peso, diarreas y vómitos intratables donde se descartan otras causas). Se supone que algunas enfermedades inflamatorias pueden empezar con estos cuadros".

Apoyo a las madres para promover lactancia exitosa

Del 1º al 7 de agosto pasado se celebró la Semana Mundial de la Lactancia Materna (SLMM), es decir, una semana antes de los Juegos Olímpicos. Por este motivo, el lema de esta fecha fue "Apoyo materno: íVamos por el Oro!".

Como muchos países envían a sus mejores atletas a estos juegos, es importante tener presente que un deportista saludable resulta de un comienzo de vida saludable. No cabe duda que la óptima alimentación de bebés y niños pequeños es esencial para su óptimo crecimiento y desarrollo.

SLMM 2008 instó a apoyar a las madres a alcanzar el estándar de oro en alimentación infantil: "Amamantar exclusivamente por seis meses e incorporar alimentos complementarios apropiados continuando con la lactancia hasta los 2 años o más".

El lema pretendió dar visibilidad al hecho de que todas las madres necesitan: recibir lo antes posible información fiable y actualizada; estímulo y apoyo; ayuda experimentada y práctica; y ser escuchadas.

Los objetivos de la fecha fueron los siguientes: aumentar la conciencia de la necesidad y del valor de apoyar a las madres lactantes; difundir información actualizada sobre el apoyo a la lactancia materna; crear condiciones óptimas para ofrecer apoyo a las madres en todas las etapas.

La Declaración Innocenti de 2005 hizo un llamado a todas las partes para que "empoderen a las mujeres en lo que respecta a sus derechos como mujeres, como madres y proveedoras de apoyo a la lactancia materna y de información a otras mujeres". La Iniciativa Global de Apoyo a las Madres de Waba (Igam) definió en 2007 "apoyo" como "aquel que reciben las madres con el propósito de mejorar las prácticas de lactancia materna para beneficio tanto de la madre como de su bebé".

Cómo ayudarlas

El símbolo oficial de las Olimpíadas con sus cinco anillos de colores es ideal para describir los cinco círculos del apoyo a la lactancia, cada uno ilustrando la influencia potencial sobre la decisión de una madre a amamantar y para construir una experiencia exitosa.

Los círculos de apoyo son la red familiar y social; la atención de la salud, los lugares de trabajo y empleo; el gobierno y legislación; y la respuesta a las crisis y emergencias; todas alrededor de las mujeres representadas en el círculo interior.

La familia y las amistades constituyen la red de apoyo más inmediata y continua. El apoyo social incluye el comunitario en los mercados, contextos religiosos, parques y vecindarios, etc. El apoyo durante el embarazo reduce el estrés y en la labor de parto y alumbramiento empodera a las madres. El apoyo de la sociedad aumenta la confianza de las madres en su habilidad para amamantar más allá de las primeras semanas y meses.

En tanto, el sistema de salud incluye una multitud de oportunidades para apoyar la lactancia materna que va desde una atención prenatal amigable y servicios de apoyo a la labor de parto, alumbramiento, posparto y neonatales que faciliten el apego y alimentación infantil óptima. El personal de salud capacitado en consejería apoya a las madres antes y después del parto.

Por otra parte, las mujeres con trabajo remunerado enfrentan una serie de retos y necesitan apoyo especial para tener éxito con el trabajo y la lactancia. Las oportunidades de apoyo varían tanto como las clases de trabajo que realizan las mujeres pero generalmente buscan permisos parentales suficientes, medidas de conciliación familiar, personal y laboral, facilitar el contacto entre la madre y su bebé, y la expresión y almacenamiento de la leche materna.

Otros círculos fundamentales

Las mujeres que planean amamantar o que están dando el pecho se benefician de instrumentos internacionales, la protección de la alimentación infantil óptima y de las comisiones nacionales activas. La legislación que combate las prácticas de marketing poco éticas de los sustitutos de leche materna y que defiende los permisos de maternidad pagados también beneficia a las mujeres.

Es preciso prestar especial atención a la necesidad de apoyo si una mujer se encuentra en una situación seria e inesperada, con poco control. Por ejemplo, situaciones que requieren planificación y apoyo especial pueden ser los desastres naturales, procesos de separación y divorcio, enfermedad crítica de la madre o su bebé, o vivir en un área de alta prevalencia de VIH/sida sin apoyo a la lactancia.

Por último, las mujeres se encuentran en el círculo interior de este logo porque la presencia o ausencia de apoyo las impacta directamente. Las mujeres también tienen un rol importante en asegurarse el apoyo y brindarlo a otras. La Iniciativa Global de Apoyo a las Madres (Igam) en su Declaración sobre Lactancia Materna (2007) dice: "Las madres se consideran activas participantes en el apoyo dinámico, siendo tanto proveedoras como receptoras de información y apoyo"

Más información Fundación Lacmat: en Internet: www.lacmat.org.ar.

Mariana Rivera





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Martes 09 de setiembre de 2008

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