"Empecé a estudiar música en el Liceo Municipal "Antonio Fuentes de Arco", a los siete años. En la Escuela Infantil de Música, a los chiquitos se les hace estudiar teatro, educación plástica, coro de niños, etc. Es muy amplia la formación, pero después cuando elegís una carrera también hay que optar por una orientación. Yo me incliné por el canto lírico y a los 15 años comencé la formación técnica lírica en el mismo liceo. Al principio lo hacía como un hobby y luego de que terminé la secundaria y empecé la facultad -estudiaba Bioquímica- continuaba con la música; y se hacía cada vez más fuerte la necesidad de que sea una profesión.
Así comencé a presentarme a distintos concursos de canto nacionales. Conseguí una beca de tres años de Mozarteum Argentino, que me permitió ir a España a continuar mi profesión. Estuve en Madrid, en la Escuela Superior de Música Reina Sofía, con maestros como Alfredo Kraus y Teresa Berganza. Luego inicié mi andadura profesional y desde entonces hasta la actualidad vivo de lo que siempre quise hacer: cantar".
"Soy cantante lírica
"Cuando estoy en el escenario, encuentro que puedo dar todo lo que tengo como persona a quien lo quiera recibir. Es un momento de felicidad pleno; claro que en la vida práctica tiene sus complicaciones como cualquier trabajo. Es una profesión que exige, porque se pasan muchos momentos de soledad: uno viaja mucho y está solo. Cuando volvés después de las funciones, de los conciertos, estás sola en el hotel, no tenés con quién compartir el éxito o el fracaso.
Pero eso también, por otra parte, te convierte en una persona más fuerte, mas independiente, más segura de sí misma".
"El canto lírico implica aprender siempre, porque todos los proyectos son nuevos. Hay que estudiar cada obra y son trabajos que se preparan desde lo mínimo -que es leer las notas- hasta el texto a fondo: hay que traducirlo, memorizarlo cuando se trata de ópera, e interpretarlo cuando es un personaje. También se trabaja a nivel teatral. Siempre estás estudiando y aprendiendo.
Cuando vuelva a Madrid, en el Teatro de la Zarzuela vamos a estrenar una obra que se llama "La Celestina" y está basada en la obra de teatro tan famosa. Estrenar significa que es la primera vez que se va a interpretar, porque la ópera se sigue componiendo, no es algo del pasado. Después voy a trabajar en una ópera de Haendel que se llama "Tolomeo"; estoy muy contenta porque me va a permitir explorar una faceta distinta a la de los personajes que hago habitualmente; esta vez voy a hacer de mala y es todo un desafío".
"Aspiro a vivir el mayor tiempo posible haciendo esto que me gusta. A nivel personal, me gustaría formar una familia, establecerme y vivir tranquila -define Soledad Cardoso-. Veo difícil el regreso a la Argentina, porque uno se organiza de una manera y aprende a trabajar y a vivir de una forma, y volver significaría cambiar otra vez. Concretamente, sería muy difícil vivir del canto acá".