Nosotros: NOS-02
Soledad Cardoso: soprano
Vivir para cantar. Nació en Santa Fe, estudió canto lírico y hace diez años decidió continuar su carrera en Madrid. Allí lleva adelante día a día su sueño de vivir haciendo lo que más le gusta: regalar su voz a quien la quiera escuchar. textos de Revista Nosotros

La música, una elección.

"Empecé a estudiar música en el Liceo Municipal "Antonio Fuentes de Arco", a los siete años. En la Escuela Infantil de Música, a los chiquitos se les hace estudiar teatro, educación plástica, coro de niños, etc. Es muy amplia la formación, pero después cuando elegís una carrera también hay que optar por una orientación. Yo me incliné por el canto lírico y a los 15 años comencé la formación técnica lírica en el mismo liceo. Al principio lo hacía como un hobby y luego de que terminé la secundaria y empecé la facultad -estudiaba Bioquímica- continuaba con la música; y se hacía cada vez más fuerte la necesidad de que sea una profesión.

Así comencé a presentarme a distintos concursos de canto nacionales. Conseguí una beca de tres años de Mozarteum Argentino, que me permitió ir a España a continuar mi profesión. Estuve en Madrid, en la Escuela Superior de Música Reina Sofía, con maestros como Alfredo Kraus y Teresa Berganza. Luego inicié mi andadura profesional y desde entonces hasta la actualidad vivo de lo que siempre quise hacer: cantar".

En Europa.

"Soy cantante lírica free lance, eso significa que me contratan para proyectos que pueden ser de ópera, de zarzuela, de oratorio, de concierto. La diferencia es que cuando te contratan para hacer ópera, los proyectos son más largos, requieren un mínimo de un mes de ensayos y para eso te tenés que trasladar a cada teatro adonde se te llame. En mi caso, trabajo mucho en España, por supuesto, que es donde vivo. He trabajado en el Teatro Real de Madrid, en el Palau de les Arts de Valencia, en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, en el Auditorio Nacional. También en Francia, otro país que quiero mucho, en el Teatro de los Campos Elíseos en París, en la Opera Varignón, en la Opera de Bordeaux, de Montpellier. Y luego, eventualmente, me llaman de Inglaterra, Bélgica, Holanda, de muchos lugares...".

Un momento de felicidad.

"Cuando estoy en el escenario, encuentro que puedo dar todo lo que tengo como persona a quien lo quiera recibir. Es un momento de felicidad pleno; claro que en la vida práctica tiene sus complicaciones como cualquier trabajo. Es una profesión que exige, porque se pasan muchos momentos de soledad: uno viaja mucho y está solo. Cuando volvés después de las funciones, de los conciertos, estás sola en el hotel, no tenés con quién compartir el éxito o el fracaso.

Pero eso también, por otra parte, te convierte en una persona más fuerte, mas independiente, más segura de sí misma".

Aprender siempre.

"El canto lírico implica aprender siempre, porque todos los proyectos son nuevos. Hay que estudiar cada obra y son trabajos que se preparan desde lo mínimo -que es leer las notas- hasta el texto a fondo: hay que traducirlo, memorizarlo cuando se trata de ópera, e interpretarlo cuando es un personaje. También se trabaja a nivel teatral. Siempre estás estudiando y aprendiendo.

Cuando vuelva a Madrid, en el Teatro de la Zarzuela vamos a estrenar una obra que se llama "La Celestina" y está basada en la obra de teatro tan famosa. Estrenar significa que es la primera vez que se va a interpretar, porque la ópera se sigue componiendo, no es algo del pasado. Después voy a trabajar en una ópera de Haendel que se llama "Tolomeo"; estoy muy contenta porque me va a permitir explorar una faceta distinta a la de los personajes que hago habitualmente; esta vez voy a hacer de mala y es todo un desafío".

Personal

"Aspiro a vivir el mayor tiempo posible haciendo esto que me gusta. A nivel personal, me gustaría formar una familia, establecerme y vivir tranquila -define Soledad Cardoso-. Veo difícil el regreso a la Argentina, porque uno se organiza de una manera y aprende a trabajar y a vivir de una forma, y volver significaría cambiar otra vez. Concretamente, sería muy difícil vivir del canto acá".

Estudios: Inició sus estudios musicales en el Liceo Municipal de Santa Fe, ampliándolos posteriormente con Denise Dupleix gracias a las Becas Leonor Hirsch. Becada por Mozarteum Argentino se trasladó a España, donde fue discípula de Alfredo Kraus. Recibió de manos de la Reina Sofía la distinción de alumna más destacada de la cátedra. Continuó sus estudios con Teresa Berganza y recibió lecciones magistrales de Renata Scotto e Ileana Cotrubas.

Premios: Obtuvo el Primer Premio en los concursos: Mozarteum de Santa Fe, Asociación Promociones Musicales del Fondo Nacional de las Artes, Pau Casals de Jóvenes Intérpretes, y Fundación Banco Mayo. Fue 2º Premio en el Certamen Manuel Ausensi (España, 1999) y resultó vencedora en el Concurso Internacional de Canto de Clermont-Ferrand (Francia, 2007). Participó en la grabación de la primera ópera infantil argentina y realizó numerosas actuaciones, entre las que destacan las del Salón Dorado del Teatro Colón. Le fue otorgado el Premio Mozart Jubileo Tercer Milenium al mérito artístico.