El Parque Nacional Los Glaciares conforma el Hielo Continental Patagónico, una de las reservas de agua potable más importante del mundo. Los hielos perpetuos de esta zona son un imán para los visitantes y posibilitan actividades únicas, como caminatas sobre algunos glaciares o paseos en bote por los alrededores de las inmensas moles heladas, de color blanco y azulado.
De entre todos los glaciares destaca por su grandiosidad el Perito Moreno, en el sur del Parque Nacional. Cada cierto tiempo experimenta rompimientos y desprendimientos del hielo en su frente, una de las atracciones más celebradas por los turistas.
Los visitantes suelen pernoctar en Calafate, la localidad más cercana al Perito Moreno y que con los años ha ido mejorando su infraestructura.
El Parque Nacional Los Glaciares reúne otras bellezas naturales, como el Monte Fitz Roy ó Chaltén y el cerro Torre.
Los andinistas y amantes del trekking que se aventuran en la zona organizan sus excursiones desde la pequeña localidad de El Chaltén. También es recomendable el alojamiento en estancias donde se puede disfrutar de la vida de campo.
Esta es una región de bosques andinopatagónicos. En el parque habitan cóndores, águilas, guanacos y pumas.
Las cataratas de Iguazú son la mayor atracción de este parque enmarcado en una selva subtropical, al norte de la provincia de Misiones y declarado Patrimonio Mundial Natural de la Humanidad.
La cataratas se originaron hace miles de años en la zona fronteriza de Argentina, Brasil y Paraguay, donde confluyen el río Iguazú y el Paraná. Son, en conjunto, 275 saltos de agua que constituyen un semicírculo de cerca de tres kilómetros de diámetro. La Garganta del Diablo es el principal salto, con 80 metros de altura.
La selva donde están enmarcadas las cataratas es rica en flora autóctona y aves. También hay 80 especies de mamíferos, entre ellos cinco variedades de felinos, y numerosos insectos.
Los visitantes pueden alojarse en un hotel dentro del parque -o en la cercana ciudad de Puerto Iguazú- y cuentan con el Tren Ecológico para movilizarse. Este último se detiene cerca de la Garganta del Diablo, uno de los distintos circuitos posibles dentro del parque.
La Península Valdés, situada en la provincia de Chubut, es una reserva de aves y animales marinos. Las ballena francas australes reinan en los golfos San José y Nuevo. A sus frías aguas acuden entre junio y diciembre para aparearse y tener las crías.
Lobos y elefantes marinos, pingüinos, guanacos y otras especies terrestres habitan en esta Reserva Natural de 360 mil hectáreas, declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en 1999.
En el Golfo San José está la Isla de Los Pájaros, hábitat de numerosas aves australes, mientras que en Golfo Nuevo se encuentra la ciudad turística de Puerto Madryn.
Puerto Pirámides es una localidad desde donde se organizan las excursiones para observar las ballenas francas del sur. Durante los paseos de unos 45 minutos en alta mar, que operan empresas de la zona, los turistas pueden acercarse a las ballenas.
A 5 kilómetros de Puerto Pirámides se encuentra la reserva de lobos marinos de Punta Pirámide. En Punta Norte se concentran lobos y elefantes marinos. Otros punto turístico es Caleta Valdés, donde se congregan pingüinos magallánicos.
Se sitúa en el valle del Alto Río Pinturas, en la provincia de Santa Cruz. Las manos y figuras de animales dibujadas en la piedra de la cueva constituyen una expresión de los pueblos indígenas sudamericanos de 9.300 años de antigüedad.
En 1999 fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. Además de manos pintadas aparecen imágenes de guanacos, dibujos geométricos, líneas y figuras representado al sol.
El pueblo más cercano es Perito Moreno, considerada la Capital Arqueológica de Santa Cruz, ya que la zona donde se ubica es un riquísimo sitio arqueológico y paleontológico.
Todos estos establecimientos fueron declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad en el 2000. La manzana comprende, en la ciudad de Córdoba (centro geográfico de Argentina), las edificaciones coloniales realizadas por los Jesuitas en el siglo XVII, como la Iglesia de la Compañía de Jesús, la capilla, la residencia de la orden y el Rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba. La construcción fue realizada por miles de indios y representa la fusión del arte nativo y el barroco europeo.
En tanto, las estancias jesuitas repartidas por la provincia de Córdoba eran establecimientos agroganaderos con los que los religiosos mantenían en funcionamiento sus instituciones educativas en territorio argentino.
Las estancias abiertas al público son las de Jesús María, Caroya, Santa Catalina, La Candelaria y Alta Gracia.
Está situada en la provincia de Jujuy, en el noroeste de Argentina. Fue declarada Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad en 2003. Sus pobladores aún conservan las creencias, fiesta y música de los indígenas que la poblaron de miles de años atrás.
Abarca 170 kilómetros de valles y montañas de distintas tonalidades, de acuerdo con los minerales que las conforman. El Cerro de los Siete Colores, que se aprecia desde la localidad de Purmamarca, es uno de los símbolos de la región.
Volcán es el primer pueblito de la Quebrada. Más adelante está Tumbaya, con su capilla del siglo XVIII. Los carnavales de Maimará son otra de las atracciones de este lugar. En Huacalera, un monolito indica el cruce del Trópico de Capricornio y luego está el pueblo de Humahuaca, con la iglesia que contiene cuadros de la escuela de Cuzco. Otra visita posible es a la antigua fortificación indígena el Pucará de Tilcara.
Ischigualasto y Talampaya.
Ischigualasto está situado en la provincia de San Juan y Talampaya en La Rioja. Ambos parques, Patrimonio Natural de la Humanidad, son únicos en el mundo por contener un amplio rango de fósiles de antepasados de mamíferos, dinosaurios y plantas que revelan la evolución de los vertebrados en el Período Triásico.
La erosión del viento y el agua moldearon en el Cañón de Talampaya -con paredes que llegan a 160 metros de altura- rocas que fueron denominadas con los nombres de las imágenes que recreaban: El Monje, La Catedral, La Chimenea o El Tablero de Ajedrez. Este parque contiene además petroglifos y pictografías realizados por los antiguos pobladores.
En tanto, en el Parque de Ischigualasto o Valle de la Luna también se suceden figuras singulares, producto de la erosión climatológica. El Submarino es una de las esculturas rocosas más conocidas.