Nosotros: NOS-09
SALUD
Para una feliz gestación
Embarazos de riesgo. Con la ayuda de novedosas herramientas no invasivas de diagnóstico por imágenes, no sólo se puede estudiar la salud fetal en aquellas mujeres que presentan alguna anomalía en sus ecografías; sino también preparar intervenciones quirúrgicas con mayor precisión. Detectados durante el embarazo, los defectos congénitos puede tratarse precozmente. fuente: agencia pro salud news. + por revista Nosotros

En los últimos años el campo del diagnóstico por imágenes ha crecido notablemente llegando a incorporarse tecnología procedente de los países más avanzados del mundo e incluso desarrollando intercambios con el propósito de ganar en capacitación. Sin embargo, hasta no hace mucho tiempo, había un campo que faltaba explotar: el de salud fetal. Es decir, las Tomografías Computadas Multislice (TCM) y las Resonancias Magnéticas (RM) parecían estar reservadas únicamente para la detección de patologías en pacientes adultos.

En la actualidad este concepto está cambiando, pues se sabe que detectados durante el embarazo, los defectos congénitos -presentes en entre dos y tres por ciento de los recién nacidos y la primera causa de muerte en los países desarrollados-, puede tratarse precozmente. Esto significa que no sólo es posible conocer, en los casos de mujeres que presentan anomalías en las ecografías -estudios de rutina para todas las embarazadas- cuáles son las afecciones que pueden llegar a padecer los bebitos; sino también preparar las futuras intervenciones quirúrgicas con mayor precisión, a fin de ganar tiempo, disminuir el riesgo y llevar adelante procedimientos mucho menos invasivos.

"Las malformaciones, alteraciones o defectos congénitos -o sea todas aquellas condiciones que están presentes desde el momento del nacimiento, más allá que sean heredadas o genéticas, pero que por lo general durante la gestación permanecen estables es decir que no muestran su real severidad-, representan en nuestro país la segunda causa de muerte infantil. Dentro de este grupo, las más frecuentes son las cardiopatías que hasta hace algunos años eran tema de incumbencia del pediatra. Hoy por hoy, el feto se ha convertido en un paciente, o 'pacientito' que aún desde la panza de su mamá debe ser atendido por un equipo de profesionales, en caso que lo requiera. Para eso, afortunadamente contamos con muchas herramientas", expresó el doctor Lucas Otaño, médico especialista en ginecología, obstetricia y genética médica.

"Entre las más importantes se cuentan por supuesto las ecografías, que pueden ser dos, tres o cuatro D; las ecocardiografías que permiten conocer con el mayor detalle el corazón del bebé; los estudios de doppler; las resonancias magnéticas que pueden realizarse tanto en la mamá mientras está embarazada, como en el bebé utilizando resonadores especiales; las tomografías multislice, y el estudio de ADN en sangre materna que es una novedad, pues lo estamos utilizando hace pocos meses, no constituye rutina y consiste en el análisis de la sangre del bebé mediante una extracción a la mamá -pues los fetos liberan sangre por la vía placentaria-, con el objetivo de investigar, por ejemplo, en una mujer cuyo grupo de sangre es RH negativo, si el bebé también lo es", añadió el especialista.

Un abordaje multidisciplinario

Si bien las diferentes y cada vez más importantes posibilidades tecnológicas abren una gran puerta a la detección precoz, dentro del campo del tratamiento de las afecciones, un factor fundamental es la existencia de un equipo multidisciplinario de profesionales que sepa manejar e interpretar la información para proceder de la mejor forma pensando en la calidad de vida del paciente.

Esto es especialmente importante cuando se trata de niños que deben ser intervenidos a las pocas horas de vida y cuyos órganos -sin mencionar las arterias, venas y vasos sanguíneos- son infinitamente pequeños. "La ecocardiografía es un ejemplo de lo que se puede hacer con imágenes. Mediante una reconstrucción virtual que se obtiene en 10 minutos totales de 'examen', el cirujano, asesorado y contando con la ayuda de los especialistas en neonatología, obstetricia y también diagnóstico por imágenes puede conocer, antes de realizar la operación cómo es el corazón del bebé y cuáles son los procedimientos que deberá llevar a cabo. Esto sin duda alguna es un gran beneficio porque no sólo se reduce el riesgo de encontrarse con novedades al realizar la intervención, sino también disminuye el tiempo de la operación, al mismo tiempo que se gana precisión", consignó la doctora Marina Ulla, médica integrante de la Sociedad Argentina de Radiología (SAR).

"Lo más importante es la capacitación porque no es estrictamente necesario que un especialista en diagnóstico por imágenes pueda identificar exactamente cuál es la patología en cuestión; pero sí es fundamental que sepa reconocer que hay algo. En la Argentina todavía estamos un poco en pañales con respecto a todas estas cuestiones pero, capacitándonos y conociendo la experiencia de otros países, estamos avanzando. Lo destacable es que siempre las transformaciones en éste ámbito son revolucionarias. De manera que debemos seguir trabajando. Así como la salud fetal se convirtió en objeto de estudio y ahora hablamos de imágenes en niños no nacidos; también queda mucho por hacer en el área del cáncer, las funciones cognitivas y el 'women imaging', una variante que está creciendo mucho en Estados Unidos y consiste en detectar patologías exclusivamente femeninas", postuló el doctor Ricardo García Mónaco, jefe del servicio de Diagnóstico por imágenes del HIBA.

Más información:- Sociedad Argentina de Radiología (SAR): http://www.sar.org.ar