Julio Cobos decidió devaluar definitivamente su condición de vicepresidente al recibir ayer al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, mientras Cristina Fernández iniciaba su activa agenda en Nueva York con el anuncio de la reapertura del canje de deuda a los bonistas que se autoexcluyeron de la primera oferta. No porque el titular del Ejecutivo de la ciudad de Buenos Aires no merezca ser recibido en audiencia por el solo hecho de ser un referente de la oposición al gobierno nacional, sino porque la única motivación que tuvo Cobos para reunirse con Macri fue la de disputarle a la presidenta la tapa de los diarios de hoy sobreactuando su rebeldía.
A esta altura no hace falta aclarar que la capacidad de Cobos de incidir en algún estamento del gobierno nacional es nula, de modo que el argumento macrista de pedirle una intermediación al mendocino para lograr que el Ministerio de Economía le destrabe el financiamiento que necesita para llevar a cabo obras en la ciudad resulta, en el mejor de los casos, engañosa. Tan engañosa como la promesa del creador del "voto no positivo" de plantearle el tema al secretario de Hacienda, como si su palabra fuese tomada en consideración en los ministerios que integran el Gabinete Nacional.
Habrá que preguntarse a esta altura qué llevó a Cobos a aceptar la candidatura a vicepresidente. Porque podría especularse con que su postura sobre las retenciones fue honesta, que intentó reflejar otra manera de entender la política y ya. Pero lo que resulta incomprensible, lo que "devalúa" aquella dramática decisión es el esfuerzo que parece realizar cada día para diferenciarse desde lo gestual a cualquier posición que exprese quien fue su compañera de fórmula hace menos de un año.
¿A quién representa el vicepresidente? ¿Qué intereses defiende? ¿Cuál es el modelo de país que comparte con Macri, la Mesa de Enlace y Hermes Binner? ¿Por qué decide "permanecer y transcurrir" en un gobierno en el que por propia decisión se convirtió en un convidado de piedra, en lugar de sincerar su condición de aspirante a líder de la oposición?