Aproximadamente a las 15, la Cámara de Representantes de EE.UU. rechazó el plan de rescate presentado por el presidente George Bush para superar la delicada situación financiera, por 225 votos en contra y 208 a favor. La votación quedó congelada, en un momento de gran tensión, cuando agotado el tiempo, se registraban 226 votos en contra y 207 a favor. La reanudación sólo ha servido para certificar la derrota.
Al cierre de esta edición, líderes de ambos partidos preparaban una nueva votación para intentar, a toda costa, que se apruebe, según anuncia The New York Times.
El Dow Jones se ha hundido durante la votación y ha llegado a perder el 6 % en una sesión de alta volatilidad, en tanto que la Bolsa de Sao Pablo suspendió automáticamente las operaciones al registrar una caída de 10 puntos.
Horas antes de la decisiva votación en el Congreso el presidente estadounidense, George W. Bush, había instado a los legisladores de la Cámara de Representantes y el Senado a aprobar el plan de rescate financiero para impedir que la crisis se extienda a toda la economía de Estados Unidos. El debate ha comenzado poco después de las tres de la tarde, hora española.
En una breve declaración pero con palabras cargadas de gravedad, Bush había asegurado: "El Congreso debe enviar una señal firme a los mercados aprobando el proyecto cuyo costo se calcula en unos 700.000 millones de dólares". Y ha añadido: "Las mejoras en el proyecto de ley evitarán el daño económico. Tengo confianza de que el plan de rescate comenzará a restaurar el sistema financiero y la economía de Estados Unidos". A pesar de este mensaje, las bolsas de todo el mundo y Wall Street entre ellas, registran pérdidas.
Bush, que no ha abandonado el dramatismo pese al principio de acuerdo alcanzado ayer, salió hoy nuevamente a la escena pública de nuevo, consciente de que todavía puede encontrarse con más escollos para sacar adelante su plan de rescate de Wall Street.