Política: POLI-05
Tras 25 años de democracia
Sin Julio Cobos, la presidenta brindó un homenaje a Alfonsín
El ex mandatario advirtió que aún quedan rasgos de canibalismo político en el país. También dejó en claro que la política no es sólo conflicto. Cristina Fernández se comprometió a encarar un diálogo fructífero en el camino de la unidad nacional.

Horacio Serafini (CMI)

La insistencia del ex presidente Raúl Alfonsín en llamados al "diálogo" y a la "unidad nacional" parecieron tener por destinatarios a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a su antecesor Néstor Kirchner, durante el homenaje que el gobierno nacional le hizo anoche en el Salón de los Bustos de la Casa Rosada como parte de los 25 años de restablecimiento de la democracia.

"Los argentinos hemos vivido demasiado tiempo discutiendo para atrás. Hoy, todavía hay rasgos de canibalismo político. La política implica existencia de adversarios políticos, pero la política no es solamente conflicto, también es construcción...", leyó Alfonsín, sentado en un sillón, ante la atenta mirada de Fernández de Kirchner, también sentada a dos metros.

De acuerdo con esos conceptos se manifestó el ex presidente Kirchner. Pero tras cartón le dio una interpretación a los dichos de Alfonsín, sesgada hacia la cuestión de los derechos humanos: "Me parece muy importante lo que dijo para construir la Argentina que necesitamos, pero eso no significa renunciar a la Justicia ante los hechos que sucedieron".

En su discurso, la presidenta tomó la posta de Alfonsín, "símbolo del retorno de la democracia". También se comprometió a "hacer un gran esfuerzo" por lograr un "diálogo nacional fructífero, en un camino de unidad nacional" hacia el Bicentenario.

Por lo demás, el acto, pleno de reconocimiento de la presidenta hacia el "querido presidente", transcurrió en un clima emotivo. Hasta hizo lagrimear al joven jefe de gabinete, Sergio Massa. No faltaron los gritos de "Al-fon-sín, Al-fon-sín", en medio del discurso del primer presidente que, en vida, tiene su busto en la Rosada: su torso en mármol de Carrara, descubierto por Fernández de Kirchner y por quien fue su vicepresidente, Víctor Martínez, comparte el espacio central del salón con los de Arturo Illia, Juan Perón, Hipólito Yrigoyen y Arturo Frondizi. Semiescondidos en la galería del salón, los de muchos de los dictadores.

El público

Los vítores a un Alfonsín que mostró las secuelas de su enfermedad provinieron de amigos y ex funcionarios de su gobierno: radicales históricos como los cordobeses Carlos Becerra y el jefe del bloque de Diputados, Oscar Aguad. Pero los vivas tuvieron su contrapunto al finalizar el acto: "Nés-tor, Nés-tor", entonaron algunos.

Sentados de un lado, Kirchner, el gabinete de Cristina, algunos gobernadores, jefes de los bloques kirchneristas y peronistas históricos, como Antonio Cafiero y el jefe de la CGT, Hugo Moyano. Del otro lado, ex funcionarios de Alfonsín y radicales históricos, como el ex gobernador chaqueño Jorge Rozas, entremezclados con los ministros de la Corte.

El gran ausente, el vicepresidente Julio César Cobos, cuya presencia había sido confirmada por sus propios colaboradores. Al momento del acto, Cobos presidía la sesión en el Senado sobre la movilidad jubilatoria. No obstante, Alfonsín lo mencionó por su nombre y apellido al momento de las salutaciones iniciales de su discurso.

"Me parece que hay tensión", bromeó al finalizar el secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, Carlos Zanini. Lo cierto es que el hombre del "voto no positivo" estuvo ausente. Ni por el lado de la Rosada, ni por el de Alfonsín, y menos aún por el de la UCR, el vice había recibido invitación alguna.

Rossi pidió disculpas

El jefe del bloque oficialista de la Cámara de Diputados, Agustín Rossi, pidió hoy disculpas por sus fuertes expresiones contra Raúl Alfonsín en el marco de la sesión realizada ayer (ver aparte), y aceptó que "no era el mejor momento" para hacerlas, ya que se le realizaba un homenaje en la Casa de Gobierno.

Rossi, al comentar el incidente que provocó el retiro de los diputados radicales del recinto, indicó que nunca fue su intención descalificar a nadie ni ofender. "Había un grado de sensibilidad por el homenaje a Alfonsín", reconoció el legislador, quien atacó al ex presidente por haber "federalizado los saqueos y la hiperinflación", justo en el día en que su jefa política, la presidenta Cristina Kirchner, lo homenajeaba con un busto, en un emotivo acto en la Casa de Gobierno.

En declaraciones radiales, el diputado oficialista consideró igualmente que "en la Cámara de Diputados escuchamos permanentemente agravios y descalificaciones hacia nuestro gobierno, hacia nuestro ex presidente (Néstor Kirchner), hacia nuestra presidenta, pero nos quedamos sentados y damos el debate".

Las polémicas definiciones de Rossi fueron ayer cuando culminaba la intervención del jefe de Gabinete, Sergio Massa, quien concurrió al Congreso a exponer su primer informe, tras haber asumido el cargo en lugar de Alberto Fernández, y debía responder variadas acusaciones de la oposición, entre ellas la supuesta condición de "unitario".