El elenco de la función estreno estuvo integrado por Daniela Romano, como Amahl; Susana Caligaris, como la Madre; Mario Martínez, como el Sabio Gaspar; Marcelo Maragno, como el Sabio Melchor; Pablo Tavella, como el Sabio Baltasar; y Maximiliano Antas, como el Paje. Asimismo participaron el Coro de Niños turno tarde del Instituto Coral de la Provincia; el Coro de Niños y Adolescentes de la Escuela de Música del Liceo Municipal de Santa Fe Antonio Fuentes del Arco y el Coro de Niños y Adolescentes de la Universidad Nacional del Litoral. La dirección musical estuvo a cargo del Maestro Luis Gorelik. La realizadora de vestuario fue Mirian Contreras. El director de puesta en escena fue Eduardo Rodríguez Arguibel; la escenografía y diseño de luces a cargo de Marcelo Gustavo Ruy Pont-Vergés y alumnos del seminario de escenografía, vestuario y utilería.
"Amahl y los visitantes nocturnos" es una ópera en la cual no encontramos una sucesión de números cerrados (arias, recitativos, coros) como podemos apreciar en óperas de compositores tales como Donizetti o Bellini e incluso el temprano Verdi, sino más bien un discurso musical continuo, a la manera del "drama musical" wagneriano. Las líneas melódicas de los cantantes son más bien recitativos que por momentos se convierten en ariosos (intermedio entre el recitativo y el aria). Hay tanto solos como escenas de conjunto y coro. La orquesta tiene una relación dialéctica con la historia; no es un simple acompañamiento. Junto a la música; la escenografía, la iluminación y la puesta en escena también son parte fundamental de la historia; en este caso un simple y cálido cuento navideño. El niño Amahl, personificado por Daniela Romano, tenía la frescura y la inocencia que necesita el personaje, así como también momentos de dramatismo donde se reflejaron los dotes actorales de la cantante. Susana Caligaris, en el papel de la Madre, demostró que no sólo es una profesional del canto sino una excelente actriz. Los diálogos entre Amahl y su Madre fueron conmovedores.
Los Reyes Magos cautivaron a la platea desde su ingreso al escenario. Brillaron en los pasajes a capella, en donde los tres timbres vocales distintos, se amalgamaron de manera casi perfecta. El tenor Mario Martínez con su voz timbrada y sus excelentes dotes actorales le dio la comicidad justa que su personaje Gaspar requería. La voz rotunda y el porte del barítono Marcelo Maragno hicieron que su Melchor no pasase desapercibido. Baltasar hizo su impronta en la asombrosa voz del bajo Pablo Tavella. El Paje que acompañaba a los reyes, a pesar de ser un personaje secundario, fue dignamente interpretado por Maximiliano Antas quien también mostró ser un buen actor, ya que su personaje tenía muy poca parte cantada.
Párrafo aparte merece la excelente actuación de los organismos corales. Pasajes a capella fueron interpretados con una afinación digna de destacar. Cuando la orquesta hacía su ingreso, la afinación era casi perfecta. La orquesta, formada especialmente para la ocasión, acompañó impecablemente el desarrollo de la acción dramática, aunque por momentos sobrepasaba el volumen de los cantantes. Tanto la escenografía como la puesta en escena y el diseño de luces fueron más que acertados. Una puesta sumamente dinámica que mantuvo la atención de los espectadores hasta el final. La iluminación acompañó los cambios de carácter de la obra de manera sutil.
Haber representado la obra íntegramente en español fue un acierto de la organización si la intención era acercar al público al género operístico, ya que así se puede comprender lo que el cantante expresa y seguir la historia de manera activa.
La función terminó con merecidos aplausos a los realizadores de tan logrado trabajo. "Amahl y los visitantes nocturnos" fue una prueba más del excelentísimo nivel de artistas con los que cuenta la ciudad y la provincia de Santa Fe. Ojalá este sea el primero de muchos eventos que hagan que la ópera recupere el espacio perdido en la sociedad santafesina.
(*)Alumno de la Licenciatura en Música con orientación en dirección orquestal del Instituto Superior de Música de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la UNL.
Matías Bustafán (*)