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EFE-Télam-AFP
El presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió hoy a sus miles de seguidores concentrados en la Plaza Murillo de La Paz "paciencia" ante la maratoniana sesión del Congreso Nacional que aún debate la aprobación del referendo sobre la nueva Constitución.
Más de doce horas dura ya la sesión parlamentaria iniciada ayer sobre las 19 hora local, tras concretarse un acuerdo político entre oficialistas y opositores para dar luz verde a la consulta constitucional que se celebrará el 25 de enero de 2009.
El debate comenzó con la intervención de más de cincuenta legisladores.
A las tres de la madrugada, el Congreso aprobó una ley interpretativa para ratificar las correcciones al proyecto de Carta Magna acordadas entre las fuerzas parlamentarias y que afectan a más de cien artículos del texto de la Asamblea Constituyente.
Posteriormente, se empezó a leer cada uno de los 411 artículos que integran el texto constitucional con el que Morales pretende refundar Bolivia.
El presidente Evo Morales, que encabezó una multitudinaria marcha por el altiplano boliviano, que los organizadores calculan en más de 100.000 participantes, decidió esperar en las afueras del Palacio Presidencial junto a sus sindicatos, mientras el Congreso debatía también sin pausa la norma.
"Así nos molestan", dijo el presidente a sus seguidores que, al igual que él mismo, han permanecido toda la noche en el exterior del Congreso esperando el final de la sesión y a los que Morales agradeció su esfuerzo.
"Esos pequeños grupos nos hacen sufrir", señaló el presidente en referencia a sus opositores, a los que acusó de estar provocando una reacción violenta de los manifestantes para que incluso tomen el Parlamento.
Por eso, les pidió "aguantar con paciencia" porque "tarde o temprano" se aprobará el referendo constitucional, según Morales, quien finalizó su breve intervención con su clásico "patria o muerte" contestada por un "venceremos" por la multitud congregada en la Plaza Murillo.
Si bien el acuerdo fue alcanzado ayer por las cúpulas de cuatro partidos (uno oficialista y tres opositores) algunos grupos de parlamentarios, particularmente del departamento de Santa Cruz (este), eran reticentes a avalar el entendimiento.
El partido de Morales, Movimiento al Socialismo (MAS) y las fuerzas parlamentarias de la oposición cerraron ayer un acuerdo sobre la consulta constitucional que incluye además el adelanto de elecciones generales a diciembre de 2009.
Para lograr este consenso, el oficialismo ha aceptado que Morales sólo se podrá presentar a los comicios de 2009 sin posibilidad de optar a la reelección en los siguientes.
El MAS también ha accedido a modificar "sustancialmente" un centenar de artículos relacionados con la descentralización autonómica, las reformas agrarias y judicial que contempla el texto, el modelo económico o los recursos naturales, entre otros.
La negociación fue necesaria porque el oficialismo no reúne los dos tercios de los legisladores, que es el quórum requerido para aprobar esta clase de leyes por parte de la asamblea legislativa (senadores más diputados).
El matutino La Razón apuntó por su parte que luego de la aprobación de la ley "interpretativa" que da paso a la introducción de modificaciones el Congreso aprobó también la ley de convocatoria al referendo.
"En enero se harán dos preguntas a los electores. Por un lado, se les consultará si prefieren que el límite de la tenencia de tierras sea de 5.000 hectáreas ó 10.000 hectáreas. Y, en la misma papeleta, se les preguntará si están de acuerdo con todo el texto constitucional" que incluirá las modificaciones incorporadas en las últimas negociaciones, añadió La Razón.
Sin reelección
Hasta ayer, la oposición basaba su negativa a facilitar los votos en que no acordaba con que, si la nueva Carta Magna resultara aprobada, Morales dé por agotado su actual período y llame a elecciones en las que, si fuera consagrado, se considerará como su primer período y, por lo tanto, podrá ser reelecto cinco años después.
Para facilitar el acuerdo, Morales anunció que renunciará a la posibilidad de ser reelecto al término de su eventual primer mandato bajo la nueva Constitución, por más que ésta lo faculte para ello.
OEA celebra el acuerdo
La Organización de Estados Americanos (OEA) celebró hoy el acuerdo al que han llegado los parlamentarios bolivianos para convocar el referendo de la nueva Constitución y señaló que es "el primer paso que marca el camino hacia la unidad" del país.
Así se expresó el director de la oficina de Prevención y Resolución de Conflictos de la OEA, Raúl Lago, que ha sido uno de los observadores internacionales de las sesiones parlamentarias en las que se discutieron las modificaciones del texto constitucional. Este acuerdo es "el triunfo de Bolivia y nosotros como integrantes de la OEA y como latinoamericanos tenemos una gran satisfacción de que los bolivianos hayan encontrado un camino de consenso que les permitirá buscar el crecimiento para el futuro", afirmó Lago.
La masiva marcha de más de 10 kilómetros de extensión, que encabezó Evo Morales para exigir el referendo constitucional, se convirtió en una gran fiesta con música y discursos en la que el mandatario indígena bailó e incluso cantó.
Ataviado con su famosa "chompa" (jersey) de lana a rayas, Morales acompañó a sus bases durante toda la jornada, primero encabezando la multitudinaria marcha que llegó a La Paz y después participando en la concentración-festejo que abarrotó la céntrica Plaza Murillo.
Allí, frente al Congreso Nacional, los "marchistas" esperan la aprobación definitiva de la ley que convoque el referendo sobre la nueva Constitución con la que el oficialismo quiere refundar Bolivia.
En un escenario montado en la plaza, justo en el estrecho rincón que separa al Legislativo del Palacio de Gobierno, Morales presidió el festejo que se desató tras el acuerdo, a pesar de las cesiones del oficialismo para cerrarlo.
Pero, lo que terminó en fiesta, una larga e intensa jornada política, comenzó como una masiva protesta a la que muy temprano se unió el propio presidente Morales.
En medio del inmenso desfile multicolor, llamaba poderosamente la atención Eusebio Salazar, un ex minero jubilado que empujaba un triciclo tocado con banderas bolivianas y "wiphalas", la enseña de los indígenas de la región.
Salazar aseguró que hizo todo el recorrido desde su inicio el lunes pasado en la localidad de Caracollo, en el departamento andino de Oruro, a casi 200 kilómetros de La Paz.
A pesar de que su artilugio, que consta de dos ruedas delanteras y una trasera, cuenta con pedales, el "marchista" aclaró que era más fácil caminar junto a él empujándolo.
Salazar explicó que se sumó a la marcha convocada por el oficialismo por las esperanzas de que con la nueva Constitución se cumpla lo que considera su "derecho a vivir bien".
"No estamos pidiendo piscinas ni mansiones, sólo vivir bien", enfatizó este humilde ex minero, de 55 años.