Región: REG-17
No todos somos iguales

Según la Federación Nacional de Cooperativas de Agua Potable, "TODOS LOS SANTAFESINOS MERECEN TENER LA MISMA CALIDAD DE AGUA AL MISMO COSTO".

Santa Fe firmó con Santiago del Estero un acuerdo para que un acueducto, con toma a unos 120 Km. de Atamisqui, localidad santiagueña, brinde agua potable, a través del Río Dulce, a unas 40 poblaciones del noroeste santafesino. Se ha hecho una inspección previa y se ha dicho que "se comienzan a vencer las históricas suspicacias que existían entre las dos provincias".

El río Dulce recorre 812 Km. Nace con el nombre de Grande, ( Tala o Candelaria), en el Sur de de Salta, en las Cumbres Calchaquíes, luego ingresa en Tucumán con el nombre de Salí y forma el lago del Embalse El Cadillal. Al sureste en el límite con Santiago del Estero, forma el gran Lago del Embalse del Río Hondo, donde toma dicho nombre y ya en territorio santiagueño adquiere el nombre de Río Dulce. Luego de recorrer trece departamentos, y una superficie de 14.130 Km.2, su curso inferior penetra en la Provincia de Córdoba, con el nombre de Petri, para afluir, en la gran laguna salada de Mar Chiquita.

¿Alcanza con la firma de un convenio con Santiago del Estero, sin el consentimiento de Tucumán, Córdoba, Salta y Catamarca, integrantes de la cuenca Salí Dulce? En agosto de 2006 hubo un conflicto entre Santiago y Tucumán por la contaminación de las Termas de Río Hondo. El Dulce es un río alóctono, endorreico, que por depender del régimen de lluvias tiene su máximo caudal en verano y su estiaje en invierno, ¿los canales direccionados hacia el Salado, cuando éste se queda sin agua, para regar por inundación, asegurará la constante provisión?

Organizaciones Ambientalistas, en octubre de 2003, en una audiencia pública en la ciudad de Río Hondo, junto a representantes de A.D.P.R.A. (Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina), denunciaron la contaminación bajo el lema AGUA PARA NO BEBER. Contaminación producida por las minas de Andalgalá, Tucumán, mediante drenajes tóxicos y ácidos sulfúricos que trasladan metales pesados, disueltos, largas distancias río abajo, más, según la Secretaría de Medio Ambiente, los ingenios cítricos, papeleros y azucareros, responsables en un 90%.

En enero de este año, el gobierno nacional y las cinco provincias, avanzaron en la recuperación de la cuenca Salí-Dulce.

Todos los santafesinos nos merecemos igual calidad de agua, en forma constante y al mismo costo. El río Paraná lo garantiza.

Eloy Rodríguez