Mario Cáffaro
El Consejo Federal del Trabajo cerró las deliberaciones en Santa Fe con un fuerte acuerdo entre el gobierno nacional y las provincias para utilizar todos los mecanismos "que permitan defender lo logrado hasta ahora en materia de ocupación y trabajo decente, disminuyendo el impacto que se pudiera producir en los niveles de empleo ante el contexto de crisis". El ministro santafesino, Carlos Rodríguez, resumió diciendo: "Vamos a hacer lo imposible para que la sangre no llegue al río".
En tanto, los rumores de problemas en las fuentes laborales inundan los medios de comunicación y, en la propia edición de hoy de El Litoral, el Centro Unión Empleados de Comercio denuncia "una ola de despidos que se han producido en los comercios de esta ciudad", sin precisar la cifra. En la delegación del Ministerio de Trabajo salieron ayer las citaciones a una audiencia para el martes al Centro Comercial, la Cámara de Artefactos para el Hogar y la CGT para considerar el tema.
Los rumores de despidos están centrados en las cadenas de electrodomésticos y en financieras ligadas al sector. Por lo pronto, en el Ministerio de Trabajo la única presentación que se encuentra en instancia de negociación es por 11 despidos producidos en la sucursal local de Frávega. No obstante, el delegado regional del Ministerio de Trabajo, Carlos Peña, se mostró optimista en llegar a un entendimiento que evite despidos en virtud de que algunos de esos agentes serían reincorporados y otros se acogerían a un retiro voluntario.
El Cuec dice en la solicitada que "la ola de despidos" afecta a trabajadores en un número extremadamente importante, lo que lleva a que toda la entidad gremial, juntamente con los trabajadores que representa, se encuentre en un estado de alerta ante "la situación que están atravesando los empleados de comercio". El texto insta "a los empresarios al reintegro de la masa de trabajadores a sus puestos de trabajo, dejándose sin efecto los despidos producidos".
Esta mañana, Tomás Vallejo, presidente del Centro Comercial de Santa Fe, admitió que "hay más rumores que certezas", y pidió hasta el lunes para hacer una evaluación fina de los números. El dirigente confirmó la citación efectuada por la cartera laboral para el martes, a las 10, con la CGT. Hasta ayer, la central obrera, la entidad que agrupa al comercio y la Unión Industrial de Santa Fe se encontraban a punto de firmar un acta compromiso para evitar despidos.
Rodríguez insistió en que el caso testigo es General Motors, mientras que ratificó los lineamientos acordados en la reunión de Santa Fe de aplicar los mecanismos legales para evitar despidos y puso como ejemplo lo realizado con una firma metalúrgica rafaelina que había producido 14 despidos, de los cuales 12 ya fueron revertidos. "Tenemos instrumentos para utilizar y los vamos a usar", aseguró.
En tanto, basándose en datos de altas y bajas denunciadas por empleadores ante Afip, al 26 de octubre, la provincia tenía 8.702 más puestos de trabajo, cifra mayor a septiembre, cuando la diferencia fue de 3.246 e, incluso, que en octubre de 2007, en que hubo 5.686 puestos nuevos. Los datos refieren a empleo en blanco y una tendencia negativa recién aparecería en los próximos meses.
En las oficinas del Ministerio de Trabajo se admite que en las últimas semanas se multiplicaron las consultas de profesionales ligadas a gremios y a empresas sobre conflictos laborales y se abrieron al viernes siete procedimientos preventivos de crisis.
Las conclusiones de la 55º reunión plenaria del Consejo Federal del Trabajo, que se desarrolló en Santa Fe, fueron plasmadas en un documento final, que destaca "fundamentalmente la disposición de todos los ministerios de Trabajo a usar la fuerza de la ley para evitar pérdidas de trabajo", expresó el ministro de Trabajo local.
El documento, firmado en el marco de la asamblea federal de responsables de las carteras laborales de todo el país, giró en torno a un objetivo común: enfrentar la crisis de manera conjunta.
En ese sentido, se acordó la aplicación del procedimiento preventivo de crisis de empresas, reglado por la ley de Empleo N´ 24.013. Se trata de "un mecanismo conciliatorio entre la empresa y la entidad sindical representativa".
Este procedimiento "tiene la particularidad de requerir a las partes, básicamente al empleador, medidas encaminadas a superar la crisis invocada o atenuar los efectos, involucrando de tal forma a los propios actores sociales en la búsqueda de una solución que satisfaga los intereses particulares de la actividad de que se trate", recuerda el documento.
La implementación de este procedimiento apunta a prevenir situaciones que pudieran generarse y que incluyan despidos o suspensiones de trabajadores.