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Sano y sabroso
Berenjenas rellenas con carne. Nutritiva, sabrosa y carnosa, la berenjena admite múltiples preparaciones culinarias... Hoy nuestro chef, Pedro Elías, nos presenta este plato para complementarla con carne y disfrutar de todo su sabor. + por Pedro Elías

La berenjena pertenece a la familia de las Solanáceas (Solanaceae). Es una baya de forma variable (esférica, ovoide u oblonga) y color morado más o menos intenso. El origen de esta hortaliza es oriental, concretamente de la India. Su introducción en Europa data de la Edad Media, cuando los árabes la llevaron a España. Sin embargo, desde su introducción en Europa y durante siglos después, la berenjena fue estimada únicamente como adorno exótico, debido a la creencia de que el consumo de esta hortaliza provocaba mal aliento, lepra y cáncer.

Según las variedades, el fruto es globoso, enano o largo, delgado y curvo. Las más conocidas son la Long Purple, larga y morada; Easter Egg, de color blanco y forma ovoide; Black Enorma, una de las variedades de mayor tamaño; y Serpentinum, de forma alargada y color verde claro.

Valor nutritivo

La berenjena contiene una elevada cantidad de agua, mientras su porcentaje de hidratos de carbono, proteínas y grasas es muy bajo. Carece de fibra, excepto una pequeña cantidad en la piel y las semillas. El mineral que contiene en mayor medida es el potasio, además de pequeñas cantidades de calcio, magnesio y fósforo. Respecto al contenido vitamínico destaca su pequeña cantidad de vitamina C, provitamina A y folatos.

Por su escaso valor calórico puede formar parte de cualquier dieta de adelgazamiento. Para ello se ha de consumir asada o cocida, en forma de crema, sola o junto a otras verduras, ya que si se fríe absorbe gran cantidad del aceite de la fritura, aumentando considerablemente su valor calórico.

Además, la berenjena cocida y pelada es muy fácil de digerir, apropiada incluso para quienes presentan trastornos digestivos. Cocinada con poca grasa, estimula la función de hígado y vesícula biliar, favoreciendo suavemente el vaciamiento de la bilis, por lo que se puede considerar como tónico digestivo.

La berenjena cruda contiene cierta cantidad de solanina, un alcaloide tóxico que se encuentra en mayor cantidad en los frutos poco maduros. Este alcaloide tóxico puede provocar migraña y alteraciones gastrointestinales.

En la cocina

Esta hortaliza se puede consumir cocinada (nunca cruda) en muchas preparaciones culinarias, para eliminar las sustancias tóxicas que contiene. Se puede salar antes de su cocción para eliminar su contenido en jugos amargos, reducir su humedad y conseguir una pulpa más densa que absorba menos aceite durante su preparación. Se dejan reposar de este modo durante media hora para que suelten los jugos, y posteriormente se enjuagan para eliminar el exceso de sal, se secan con papel absorbente y se cuecen lo antes posible. Su carne se consume a modo de verdura, cocida, frita o rebozada en rodajas o rellenas de carne, verduras, jamón, pescado, etc., que finalmente se pueden gratinar con queso antes de servir. La berenjena frita es la forma menos digerible y la más calórica, puesto que absorbe importante cantidad del aceite de la fritura.

Procedimiento

Para preparar estas berenjenas rellenas de carne que hoy nos presenta nuestro chef, Pedro Elías: limpiar las berenjenas, cortalas por la mitad y colocarlas en una fuente apta para el horno, sazonarlas. Rociar con un poco de aceite y asarlas a 200§ C, durante 20 minutos. Cuando las berenjenas estén hechas, retirar la carne con cuidado y picarla. Picar las verduras finamente y saltearlas en una sartén con aceite. Cuando estén al dente, añadir la carne picada salpimentada y cocinar. Agregar la carne de las berenjenas, espolvorear con perejil picado y mezclar bien.

Para la bechamel, colocar un poco de manteca en una ollita, fundir. Agregar la harina y rehogarla brevemente. Agregar la leche poco a poco sin dejar de revolver con cuchara de madera hasta que espese y sazonar con sal y nuez moscada.

Rellenar las berenjenas con la preparación de carne y cubrirlas con la bechamel. Cubrir cada una con una feta de queso y gratinar en el horno.