Opinión: OPIN-06 Llegan Cartas

Sí al control de la natalidad

Señores directores: En El Litoral del 3 de noviembre ppdo., en la sección Cartas del Lector, escribe el Sr. Juan José Sagardía, abordando el tema de la pobreza. Respeto su punto de vista, pero no coincido.

Cuando se pone por delante de todo pensamiento o actuación personal lo que le indica su condición religiosa (cualquiera sea) y/o política, cuando no se utiliza el sentido común ante semejante tragedia, entonces las cosas no están destinadas a cambiar.

La pobreza se combate con leyes de Estado urgentes, que controlen los nacimientos de los niños en aquellas parejas sin ningún tipo de trabajo, formación, sentido de la responsabilidad, etcétera, que son las que traen al mundo 7, 9, 11 ó 14 hijos.

A mi entender, por más pobres que sean tienen derecho a formar una familia, pero se los debe controlar, dos hijos por ejemplo, no más. Los millones de pobres sin futuro, son producto de nacimientos que no deberían haber ocurrido.

Una religión le dice no a ligar las trompas en institutos públicos, pero no se hace cargo de las consecuencias: hambre, hacinamiento, tristeza sin fin, prostitución infantil y juvenil, venta de bebés, venta de órganos de niños carecientes, delincuencia precoz y la lista sigue, es lo que sí o sí va a ocurrir, y nadie se ocupa.

Con nacimientos indiscriminados ¨cuánto más le sacamos de sus mínimos sueldos a un empleado de comercio, a una enfermera o a un sereno? Para mal atenderlos, ¨es justo?

Sí a control de la natalidad.

Alejandro Cañete.LE: 6.613.182. Ciudad.

Agradecimiento

Señores directores: Quiero hacer llegar mi más profundo agradecimiento y el de mi familia a los doctores Eduardo Galli y Raúl López Taverna; a la clínica de Oncología del Litoral, por el excelente tratamiento brindado a mi esposa Alba Yolanda Acosta; a los doctores Virginia Marina y Blanca Diez; al Sanatorio Garay, donde estuvo internada durante 21 días hasta el 5 de octubre, fecha en la que falleció, donde fue atendida con mucha dedicación por todo el personal de ese nosocomio; y en especial, al Dr. Miguel Sperati. Quiero expresarles mi gratitud ante tanta dedicación manifiesta, como también a la obra social Iapos. Agradecimiento extensivo a todos los que compartieron y comparten mi pena y la de mis hijos, para que en su compañía encontremos consuelo, fortaleza y esperanza, con la fe puesta en Dios. Gracias, familiares, amigos, vecinos y conocidos.

Raúl Norberto López.