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Hasta no hace mucho, militar en algunas de las muchas tribus urbanas que pululan en la ciudad, exigía al aspirante un gran esfuerzo de producción; todo se hacía a pulmón. Después, cuando los grupos crecieron en número, apareció el comerciante visionario que los proveyó de la extravagante indumentaria que identifica su pertenencia. Y ahora también tienen quien se ocupe de sus "raros peinados nuevos". Hugo Valentín, peluquero y especialista en
(Area Metropolitana)