Al margen de la crónica
Al margen de la crónica
La cultura que viene, nos interviene
En este último tiempo, la sociedad santafesina ha acuñado una expresión que, si bien no es original ni reciente, sí es novedosa en nuestro medio más por la naturalidad con la que recurrentemente se está usando a nivel social y cultural que por otra cosa: la intervención urbana.
Podría decirse que una intervención urbana consiste en la ejecución de una expresión artística que toma el espacio público como escenario y a sus asistentes -muchos de ellos transeúntes casuales- como público. La cultura toma la calle, una esquina, un galpón abandonado, un muro derruido por el tiempo, y se expresa performativamente: el acto artístico se vuelve una acción en sí misma.
Durante años la cultura santafesina se refugió en sus salones habituales, y allí vivió su tiempo y sus formas de manifestación. Nunca faltaron artistas de primera talla ni instituciones culturales hondamente comprometidas con la difusión de aquello que nos identifica como colectivo social (Santa Fe es una ciudad que puede exhibir con gran orgullo una gran producción cultural de trascendencia nacional e internacional). Pero sí faltaban gestores culturales. Esos que hoy sacan la cultura a la calle y la vuelven popular, colorida, natural, bohemia hasta la desfachatez, espontánea hasta la improvisación.
Puede que, ahora sí, podamos permitirnos una redefinición de la cultura popular vernácula. Puede también que el intervencionismo urbano sea una moda pasajera, una denominación prestidigitada por snobistas adeptos a dudosas vanguardias. Pero lo cierto es que la ciudad toda -los chicos en las escuelas, los abuelos en las plazas, los jóvenes en el centro-, parece sentirse más cerca de su cultura y de sus propios ejecutores, los artistas. Y puede que hoy, nunca tanto como antes, necesitemos de la cultura popular como construcción colectiva de libertad y madurez, o al menos como línea de fuga que haga más soportables los avatares (la inflación que muerde los bolsillos, las crisis financieras con sus profecías apocalípticas) que se sacuden, amenazantes, sobre nosotros.