etcétera. salud
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Si el sueño tarda en llegar
Las causas son diversas: desde complicaciones fisiológicas hasta problemas emocionales y preocupaciones económicas, y se favorece con alteraciones respiratorias, sobrepeso e ingesta de alcohol. FUENTE. PRO SALUD NEWS. FOTO. EL LITORAL.
De acuerdo con las estimaciones de los especialistas, una persona pasa durmiendo aproximadamente un tercio de su vida. Sin embargo, para aquellos que padecen algún tipo de trastorno del sueño, ese tiempo no sólo suele ser mucho menor sino que además la pérdida de calidad y cantidad de horas repercute en falta de descanso y por ende, sensación de cansancio, adormecimiento, molestia, desgano y mal humor a la mañana siguiente.
La Asociación Argentina de Medicina del Sueño (AAMSUE), presentó un relevamiento del cual se desprende que el 40 por ciento de los argentinos padece trastornos del sueño. Esto quiere decir que -sea por cuestiones fisiológicas o emocionales- el descanso, lejos de ser reparador, se convierte en un problema que puede llegar, incluso, a provocar accidentes o trastornos psiquiátricos.
Entre los factores que más influyen a la hora de no poder disfrutar del sueño se encuentran las preocupaciones económicas, el estrés y los problemas familiares; pero también -y desde el punto de vista clínico- afecciones como el síndrome de piernas inquietas o los ronquidos que están relacionados con fallas en el sistema respiratorio, generalmente como consecuencia del sobrepeso, el tabaquismo y la ingesta de alcohol.
En este sentido, según un estudio llevado a cabo por la consultora TNS Gallup HealthCare, en nuestro país tres de cada cuatro personas roncan; y una proporción similar afirma que su pareja también lo hace.
Esta situación, que suele persistir en el tiempo sobre todo en las personas mayores de 50 años, puede provocar el cuadro designado como Insomnio Crónico que se desarrolla cuando por diversos motivos, los trastornos del sueño que impiden un buen descanso perduran por al menos cuatro semanas.
“Es muy importante interrogar al paciente acerca de sus costumbres y hábitos asociados con el momento de irse a dormir; sus horarios de vigilia-sueño y las actividades que realiza durante el día, así como también sobre la probable existencia de alteraciones del sueño que pueda haber padecido, en algún momento de su vida”, explicó a Pro-Salud News el doctor Arturo Garay, médico especialista en trastornos del sueño y presidente de AAMSUE.
“De hecho, muchas personas ya han presentado algún síntoma de insomnio en su vida, así como también dificultad para iniciar o mantener el sueño. De manera que para empezar a desandar el camino debemos tener en cuenta ese antecedente”, añadió el especialista.
Datos del estudio y otra investigación
A fin de conocer un poco más la problemática del insomnio en general, el relevamiento realizado por AAMSUE se propuso determinar las consecuencias que puede provocar un mal descanso.
Entre ellas se encontró que la prevalencia de diagnósticos psiquiátricos asociados con el insomnio oscila entre el 40 al 50 por ciento, siendo la ansiedad y los problemas afectivos los más comunes. Cabe destacar que el insomnio, a menudo, se presenta como consecuencia de una enfermedad psiquiátrica, pero también puede precederla. Del mismo modo, a menudo abordando precozmente las alteraciones del sueño se puede encarar en sus comienzos un cuadro de depresión.
Por su parte, en la encuesta Sleep in American Poll, que fue tomada como antecedente, los participantes consignaron que padecieron despertares reiterados durante la noche en el 32 % de los casos y despertares muy temprano en la mañana (21 % de los involucrados). Por otro lado, un tercio refirió haber experimentado problemas para volver a conciliar el sueño interrumpido; mientras que el 24 % manifestó haber experimentado problemas para realizar actividades al día siguiente.
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“Es muy importante interrogar al paciente acerca de sus costumbres y hábitos asociados con el momento de irse a dormir.”
Doctor Arturo Garay, médico especialista en trastornos del sueño y presidente de AAMSUE.
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