Esta madrugada, en Santo Tomé

Balearon al dueño de estación de servicio

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La estación Petrosol, ubicada en M. Candioti y Hernandarias, de Santo Tomé. El negocio es víctima repetida de la delincuencia.

Foto: Danilo Chiapello

Quienes comandaron el atraco fueron dos adolescentes. El empresario recibió un balazo en el estómago. Al cierre de esta edición la víctima reaccionaba favorablemente, según fuentes del hospital Cullen.

Danilo Chiapello

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Dos adolescentes concretaron esta madrugada un cruento atraco en un comercio de Santo Tomé donde, tras apoderarse de unos pocos pesos y otros valores, balearon a un hombre.

El grave episodio ocurrió esta madrugada en la estación Petrosol, que se ubica en la esquina de M. Candioti y Hernandarias, en el barrio 7 de Marzo, de la vecina ciudad.

Habían pasado algunos minutos después de las 4 y en el lugar se encontraba el propio titular del negocio, Marcelo Pissetto (42) cumpliendo el servicio nocturno. El mencionado desdoblaba sus tareas para hacerse cargo de la atención de los surtidores de combustibles y el minishop del lugar. Y en momentos que estaba en este último sitio arribaron al lugar dos jovencitos, de entre 13 y 15 años.

Sin mayores trámites uno de los sujetos sacó a relucir un arma de fuego con la que encañonó al comerciante. En simultáneo el compinche pasó detrás del mostrador y comenzó a reclamar a viva voz por el dinero de la caja. “¿Dónde está la plata?”, preguntaba, no sin antes lanzar amenazas de muerte.

En la difícil instancia el hombre entregó la magra recaudación -no llegaba a cien pesos-, toda vez que los cacos seguían con su embestida al negocio. Así, además de la plata se hicieron de varias tarjetas telefónicas y otros artículos.

Era la hora de dar por terminado el robo y darse a la fuga. Sin embargo sobrevino lo peor.

El caco apuntó otra vez al estacionero y le descerrajó un disparo a quemarropa. El proyectil ingresó a la altura del abdomen.

Cometida la criminal acción, sus autores se dieron a la fuga.

Una clienta

Mientras, el comerciante se derrumbaba en el interior del negocio en medio de un charco de sangre. Pero, pese al drama, el destino aun tenía una buena carta para la víctima. Una ocasional clienta arribó al lugar y rápidamente advirtió que algo fuera de lo habitual había ocurrido. Tras observar al hombre herido juntos comenzaron a pedir auxilio y a solicitar la presencia de una ambulancia.

El personal de emergencias brindó una primera asistencia allí para luego salir presurosos en dirección al hospital Cullen. Ya en dicho nosocomio el empresario fue sometido a una delicada intervención quirúrgica, para quedar luego alojado en la Unidad de Terapia Intensiva.

Al cierre de esta edición voceros confiables indicaron que la evolución del paciente era muy buena, motivo por el cual había abandonado el sector de terapia, para quedar en una sala de cuidados intermedios.

Por su parte los empleados del negocio se quejaron por las condiciones de inseguridad con las que tienen que trabajar. “Aquí los robos son constantes” -dijeron-. “Ya sabemos que cada año vamos a sufrir de dos a tres ‘visitas’, y así no se puede seguir”, concluyeron.

 

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EL DATO

Bicicleta

Agentes del Comando Radioeléctrico de Santo Tomé fueron alertados por la comisión de un robo en 25 de Mayo y Obispo Gelabert. Una vez en el lugar, los funcionarios se informaron de que una mujer de 48 años había sido víctima de la sustracción de su bicicleta que se encontraba en la vereda de un local comercial. Minutos después se logró la aprehensión de un menor de 11 años que se trasladaba en la bicicleta de la víctima. El adolescente fue conducido a la sede de la comisaría 12ma., donde se labran las actuaciones prevencionales correspondientes, con conocimiento del Juzgado de Menores en turno.