La apertura del año legislativo
Recetas anti-crisis en el discurso de la presidenta
Mañana Cristina Fernández hablará ante el Congreso. Expectativas por el encuentro con Julio Cobos. La jefa de Estado hará un balance de lo actuado y un diagnóstico de la crisis financiera y su impacto en la economía real.
Viviana Mariño
CMI
Con la estrategia del gobierno para enfrentar las derivaciones de la crisis financiera como previsible eje de su discurso, la presidenta Cristina Fernández inaugurará mañana domingo al mediodía, un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, en el marco de una ceremonia signada por el reencuentro con su vice, Julio Cobos.
La mandataria dividirá su mensaje en el habitual balance de gestión, y un extenso capítulo dedicado al diagnóstico de la crisis financiera internacional y su impacto en la economía local, y a las medidas que el gobierno planea articular para hacerle frente, confiaron a este diario, fuentes de la Casa Rosada.
Aunque el contenido final del discurso quedará definido en la intimidad del matrimonio Kirchner, en la Casa Rosada daban por descontado que la presidenta apuntaría a defender con firmeza la hipótesis de que el país está “preparado” para sortear los eventuales coletazos del derrumbe financiero mundial.
Las proyecciones de nuevas inversiones en obra pública, y los planes de aliento al consumo para la compra de automóviles y electrodomésticos serán parte de las medidas que la presidenta tiene previsto puntualizar, en su mensaje de apertura del 127 período de sesiones ordinarias del Congreso Nacional.
Con el conflicto con el campo aún irresuelto, en la Casa de Gobierno no descartaban que la mandataria haga mención, tal vez en forma lateral, a esa pulseada que, hace menos de una semana, tuvo un capítulo clave en el Congreso con la audiencia pública convocada por la oposición para respaldar los reclamos de la dirigencia agropecuaria.
El segundo mensaje que la mandataria dará para inaugurar la actividad parlamentaria desde el inicio de su gestión quedará, en parte, eclipsado por su reencuentro con Cobos, con quien el gobierno mantiene una dura pelea política desde que el vice votó en contra del esquema de retenciones móviles, y dio un vuelco crucial al dilatado conflicto con el campo.
Además, la presidenta hablará ante un Congreso movilizado tanto por la cohesión de la oposición con el campo, como por las recientes deserciones de legisladores en Diputados y en el Senado de la Nación, de las bancadas del oficialista Frente para la Victoria (FPV). Esa secuencia fue inaugurada por el santafesino Carlos Reutemann.
Designaciones
Para cerrar filas, el oficialismo buscó dar señales en la sesión preparatoria del viernes, cuando ratificó al bonaerense José Pampuro como presidente provisional de la Cámara Alta y designó al pampeano Rubén Marín como vice, en reemplazo del salteño Juan Carlos Romero, otro de los protagonistas del éxodo político en la bancada kirchnerista del Senado de la Nación.
En la Casa Rosada rechazaron en las últimas horas las versiones sobre un intento de cambio en el protocolo, para evitar el cruce entre la presidenta y su vice. Esa posición también fue refrendada, a través de un comunicado, por el equipo de Cobos, quien deberá recibir a Cristina en el Salón Azul y luego acompañarla al recinto.
El lugar del encuentro es el mismo donde, el martes pasado, se escucharon duras críticas al poder central, en boca de los dirigentes de la Mesa de Enlace del campo y los principales referentes de la oposición parlamentaria. Junto a Cobos, la recepción estará en manos del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner.
Para alivianar la atención mediática que concentrará el cruce entre la mandataria y su vice, en el gobierno buscarán garantizar una masiva adhesión de militancia K en las calles. Ese operativo quedó en manos del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, en contacto con grupos piqueteros, intendentes del PJ y los sindicatos cercanos al gobierno.
El aporte de los jefes comunales del conurbano bonaerense, de los camioneros de Hugo Moyano, de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) será el pilar de la movilización de respaldo a la presidenta, confiaron a este diario fuentes de la Secretaría General.





