Perdió River, se acercó Vélez y hoy hay que “alambrar” para que no gane Lanús...
Diez razones por las que Colón es líder del torneo
Tiene la valla menos vencida, prioriza el esfuerzo, se adapta a diversos sistemas de juego, la dirigencia cumple y se logró formar un excelente grupo humano.
Enrique Cruz (h)
Ganó Colón, perdió River y hoy todos los sabaleros serán hinchas de Independiente (juega con Lanús). O del empate. Lo cierto es que Colón está viviendo su “veranito” deportivo, el equipo está sólido, juega por momentos bien (y en los otros momentos sabe lo que tiene que hacer en la cancha) y hasta hoy mira a todos desde arriba, aunque es posible que siga haciéndolo luego de hoy, ya que hay dos de los tres resultados que le conviene en el choque entre Lanús-Independiente: si el de Avellaneda gana o empata, Colón seguirá en la punta del campeonato.
En 8 partidos, sólo perdió una vez y por culpa de una ráfaga mortal: Lanús le hizo dos goles en un minuto. Empató un partido increíble ante River y ganó el 60 por ciento de los partidos que jugó. Se hizo fuerte de local y tiene la valla menos vencida del campeonato. Sacó el 70 por ciento de los puntos que jugó. Y tiene diez motivos para justificar su liderazgo.
* 1) EL ENTRENADOR. Es una pieza clave en todo el andamiaje. Armó un buen grupo que lo toma como uno más del mismo y sabe que no le puede fallar. Los tiene a todos bien, a los que juegan y a los que no juegan. No hay conflictos, no hay mala cara, se trabaja en un clima de armonía. Mohamed tiró frases contundentes, como esa que dijo hace unos días: “Me di cuenta de que desde un lugar como Colón también se puede llegar a conseguir cosas grandes”. Tiene muy buena relación con la dirigencia —especialmente con el presidente Lerche— y eso también ayuda. A todo esto hay que agregarle lo futbolístico, que ya analizaré en otros puntos.
* 2) LA ACTITUD. La gente de Colón se había cansado de la abulia de muchos equipos. El “Bichi” Fuertes le comentaba a los medios de Buenos Aires algo que dijo Nery Pumpido refiriéndose a Unión, pero él también lo traspolaba a su club. “Me parece que los jugadores se sienten cómodos en la ciudad, se conforman con lo que ganan y lo que viven en una ciudad futbolera y especial”, dijo el “Bichi”. Pero este plantel es diferente. Se nota que la actitud adentro de la cancha es combativa. Colón es un equipo al que daría la sensación de que el rival lo debe “matar dos veces” para asegurarse. El caso-testigo es el partido con River (perdía 2-0 con un jugador menos y lo empató). Y hasta con Lanús pudo recuperarse de los dos goles seguidos, descontó y la peleó hasta el final.
* 3) LA “PEGADA” CON ALGUNOS REFUERZOS. La llegada de Ferrero fue clave. Tanto, que hasta hizo “olvidar” la incidencia casi absoluta que tenía Garcé en este equipo. El Chino era media defensa. Era “Garcé y otros tres”, parafraseando la frase de Diego (“Mascherano y diez más”). Hoy, el ex River y Central tiene tiempo para recuperarse y llegar en las mejores condiciones para incluirse como opción en el mejor sector que tiene Colón. Mohamed consiguió, con el aporte de Candia, la llegada de Ferrero en la pretemporada y la espectacular recuperación de Goux, una solidez defensiva notable. Y ahora está apareciendo Sciorilli; y el “Pony” Oyola está consolidado como titular y Mena está dando lo suyo, al igual que Nico Torres. El que ha fallado, hasta el momento, es del que más se esperaba: Lucas Valdemarín.
* 4) LA TREMENDA SOLIDEZ DEFENSIVA. Obvié, a propósito, la mención del arquero. Diego Pozo —ovacionado también por la hinchada de Huracán, el viernes, por su paso anterior por ese club— ha sido otro gran hallazgo del Turco. Su muy buen nivel, sumado a lo que están dando Ferrero-Goux, más el aporte de Candia (consolidado como lateral derecho) y de Rivarola o Nico Torres por el costado izquierdo (por ahora el sector “flojo” de una muy buena defensa) han conformado una estructura defensiva notable. Colón ha sabido mantener resultados apoyado en su defensa. Basta con recordar el partido con Gimnasia de Jujuy o el último ante Huracán. Es el equipo con menor cantidad de goles en contra y hasta con un detalle significativo: de los 5 goles en contra que tiene Colón, 4 fueron marcados en dos partidos (River y Lanús). O sea que hay cinco partidos en los que Colón no recibió goles. Y esto es muy bueno.
* 5) LA INCIDENCIA DE UN LÍDER COMO FUERTES. Alguna vez, un técnico resolvió apartarlo y recomendó su salida a los dirigentes, porque se trataba de un “líder negativo”. Por eso, el Bichi se tuvo que ir y no pudo reencontrarse antes con este nivel superlativo por donde se lo mire: futbolístico, goleador y físico. Pero además, Fuertes es el referente adentro y afuera de la cancha de este plantel. Apoya a los chicos, los estimula, los aconseja y los guía. Tiene una excelente relación con el técnico y con los dirigentes. Fuertes es demasiado importante dentro de Colón (tanto como lo es Palermo o Riquelme en Boca, Gallardo en River, etc.) como para esperar mucho de él. Y lo está dando, a los 36 años y con muchas ganas de pasar a la historia en el club, no sólo por el hecho de llegar a los 100 goles y ratificar definitivamente su rango de ídolo, sino también por ganar algo por primera vez en la historia.
* 6) LAS “AVENTURAS” TÁCTICAS DE MOHAMED. En círculos íntimos —y no tan íntimos también— el técnico dijo al comienzo del campeonato: “Voy a plantear cada partido en función de desnaturalizar el trabajo del rival”. Y lo ha conseguido. No hubo un solo equipo que lo superara tácticamente a Colón. Contra Central y Banfield se puso en ventaja y luego lo definió de contragolpe. A San Lorenzo le jugó con tres delanteros y le copó el mediocampo apretando a Ledesma y el “Papu” Gómez, a sabiendas de que constituían las piezas clave del circuito futbolístico. Y contra Huracán pasó lo mismo. Encimó bien a Bolatti —sobre todo en el primer tiempo— y trató de evitar que Pastore y De Federico tuviesen espacios, algo que consiguieron, en algunos pasajes, porque son muy buenos jugadores, pero sin la suficiente preponderancia en los metros finales de la cancha.
* 7) EL HALLAZGO DE UNA BASE TITULAR. Se ha dicho hasta el hartazgo que ya no se recitan los equipos de memoria como era en otros tiempos. Le pasa a todos. Lesiones, sanciones y la competencia creciente (por cantidad de partidos y de torneos) obligan a los técnicos a cambiar. Algunos lo llaman “rotación” y otros, simplemente la búsqueda constante de lo mejor. Además, hoy los planteles son más nutridos, en cantidad, que los de hace dos o tres décadas atrás, lo cual también acrecienta la competencia. Y los tiempos de los entrenadores han cambiado: ninguno se “banca” perder tres partidos seguidos. En ese panorama, Mohamed hoy tiene un grupo de 14 ó 15 jugadores sobre los cuales gira la constitución de su equipo. Pozo, Candia, Ferrero, Goux, Prediger, Capurro (¿cómo entrará ahora?), Oyola, Fuertes y Rivarola, van adentro seguro. Alfredo Ramírez, hoy, responde; igual que Sciorilli y que Mena. Están Fabián Castillo y Lucas Acosta como alternativas que el Turco utilizó bastante. Y ahora retorna Garcé. Ahí está la base del Turco, con algo más a su favor: el que entra, responde.
* 8) LA VERSATILIDAD DE ALGUNOS JUGADORES. Rivarola puede jugar de marcador lateral o de doble 5; Oyola puede ser un volante de marca o de ataque; Sciorilli puede jugar de punta o retroceder como lo hizo ante Huracán (su mejor partido); Candia puede ir por adentro o por afuera; Alfredo Ramírez y Capurro lo mismo... Esto favorece lo que se comentó en el punto 6, respecto de la dependencia que el Turco hace del rival, para tratar de anularlo antes de agredirlo futbolísticamente.
* 9) EL DESTAPE DE LOS CHICOS DEL CLUB. Es cierto que algunos no son tan chicos, como Capurro. Pero hay tres o cuatro que están dándole a Colón más de lo que muchos esperaban. La “figurita” hoy es Sebastián Prediger, de quien se dice que San Lorenzo se lo quiere llevar y que estaría dando vueltas un ofrecimiento de ¡¿3.000.000 de dólares?! Prediger es el “5” de Colón. Y Capurro juega bien, Alfredo Ramírez está en alza, Fabián Castillo y Lucas Acosta no alcanzaron el techo y pueden explotar en cualquier momento, más la aparición en el banco de un chico del cual el Turco está hablando hasta para los medios de Buenos Aires: Facundo Bertoglio (“enganche clásico con mucho pase-gol”), sin olvidarse de Ledesma y Facundo Sánchez, que en cualquier momento tendrán su posibilidad. “Mohamed es mi mejor soldado”, dijo el presidente Lerche en una charla futbolera. Seguramente por esta enorme apertura del entrenador para mirar hacia abajo, solidificando el proyecto que desde la dirigencia se está impulsando: cambiar definitivamente la política deportiva para transformar a Colón en un verdadero productor de figuras.
* 10) LA COMUNIÓN CON LA GENTE. Venía apagado el hincha de Colón, adormecido y sufriente por varias campañas y fracasos de entrenadores que llegaron con mucho cartel y se terminaron yendo al poco tiempo y sin dejar nada o haciendo poco. Basile se fue de Colón y salió campeón de todo con Boca y fue a la selección. Martino es el entrenador del líder de las eliminatorias. Bauza se fue a hacer historia y sacar campeón de la Libertadores a la Liga de Quito. Fossatti dirigió a nivel internacional. Maturana, Astrada, Falcioni... Hoy la gente ha vuelto a tener protagonismo. No por seguimiento (el hincha siempre está) sino por euforia, por participación. La cancha de Colón ha vuelto a ser, en este torneo, el duro Cementerio. Se ganaron todos los partidos y, varios de ellos, con el estadio convertido en una caldera de aliento. El plus que el hincha siempre tiene para entregar, aunque en otros tiempos no haya tenido la motivación suficiente para dar.




