La carrera de F-1 se paró por intensas lluvias
La segunda al hilo de Button
Solamente se dieron 31 de las 56 vueltas del GP de Malasia. La clasificación final otorgó la mitad de los puntos en disputa. Esperaron más de 50 minutos para resolver la finalización del espectáculo.
De la redacción de El Litoral
Sucedió algo muy común por estas épocas en Kuala Lumpur y esa zona del sudeste asiático: que a cierta hora de la tarde-noche llueva copiosamente. Esta información estaba en manos de quienes manejan la Fórmula Uno. No obstante, se decidió retrasar el horario de largada (las 17 hora local) del Gran Premio de Malasia con referencia a ediciones anteriores, para beneficiar la teleaudiencia en Europa ¿Y qué pasó? Cuando se estaba completando la vuelta 33, la lluvia fue tan intensa que el Safety Car, primero, y la bandera roja, después, determinaron la suspensión de la competencia.
Ciertos sectores del circuito de Sepang se parecían más a un lago que a una pista de carreras. Indudablemente que el agua que caía era mucho mayor que la que drenaba y, por lo tanto, diversos puntos del trazado estaban totalmente inundados. Después de una larga espera, donde hubo uno y mil debates acerca de si debía seguirse o no con la competencia, se observaron dos claras posturas. Por el lado de Ecclestone, la FIA (por ende, los comisarios deportivos) pretendía continuar, mientras que, por el lado de los pilotos y ante la arenga de uno de los responsables de la GPDA (Asociación de Pilotos), el australiano Mark Webber, desistían en su mayoría de hacerlo.
Evidentemente que, ante la evidencia que llegaba desde el cielo, se tomó la decisión más correcta: después de 50 minutos de espera, se determinó parar definitivamente la carrera, otorgando por reglamento la mitad del puntaje (para ser el total debe cumplirse el 75 % del recorrido; sobre 56 giros, se cumplieron 32). Y allí comenzaron los festejos para Jenson Button y el equipo Brawn GP, que, de esta forma, logra el segundo triunfo consecutivo con el ex team Honda, ahora bajo la responsabilidad de su nuevo dueño, el ingeniero atómico Ross Brawn. Segundo fue el alemán Timo Glock con el Toyota y tercero arribó su compatriota Nick Heidfeld, con el BMW-Sauber.
Más atrás, completaron el otro Toyota de Jarno Trulli, el Brawn de Rubens Barrichello; Mark Webber, con el Red Bull; el campeón Lewis Hamilton, con el McLaren-Mercedes, y Nico Rosberg (Williams-Toyota) sumó medio punto.
Largada
Con pista absolutamente seca, largó muy bien Rosberg y mostró el camino, perseguido por Trulli, Button, Barrichello, bien Alonso -también con el Renault- y Kúbica se quedaba detenido con el BMW-Sauber, resultando el primer abandono de la carrera, ante un principio de incendio.
Con cielo siempre amenazante, Rosberg, Barrichello y Button se alternaban con los récords de vueltas. Kimi Raikkonen con una de las Ferrari lo superaba a Alonso y era 5to., mientras que Felipe Massa se debatía por el lugar 13ro., merced a una mala elección de estrategia por parte del equipo en la clasificación del sábado (ni siquiera pasó la primera tanda).
El primero en irse a los pits por caucho nuevo era el alemán Vettel con el Red Bull. Rosberg perdía la punta por ir al reaprovisionamiento y Button pasaba a comandar el lote, seguido por el propio Rosberg, Trulli, Barrichello, Heidfeld, Hamilton, Webber y Massa.
Si bien la información meteorológica (de la que disponen todos los equipos) anunciaba un inminente vendaval, Ferrari se jugó y perdió. Ya no es ese equipo casi imbatible donde Brawn o Todt difícilmente se equivocaban a la hora de las estrategias y toma de determinaciones. Desde el box hicieron entrar a Raikkonen en la vuelta 18va. para colocar en la “Rossa” neumáticos para condición extrema, pero la lluvia apareció recién en el giro 22. Por supuesto, con 4 vueltas, esas gomas estaban gastadas y Kimi apenas podía llevar el auto.
Posteriormente, todos los protagonistas fueron por gomas ancorizadas y sobrevinieron los trompos y maniobras al límite. Los pilotos tomaban por donde podían... Hasta que ingresando en la vuelta 33ra., la visibilidad fue nula y entonces apareció el Mercedes que sirve de Safety Car, se neutralizó la carrera, primero, y se la detuvo con la bandera roja, después.
Más luego de lo dicho, una espera inútil para decidir lo obvio: terminar la carrera y, al no cumplir con tres cuartos de recorrido, otorgar el 50 % del puntaje. De esta forma, Jenson Button continúa siendo imbatible con el Brawn GP. Dos sobre dos para una carrera de F-1 que volvió a tener a la escuadra británica como principal referente.
Al igual que sucedió en Australia y también en Malasia, la clasificación final queda en suspenso hasta que este martes 14 de abril se reúna en París el Consejo Mundial de la FIA y determine si los difusores traseros de los Brawn GP, los Williams y los Toyota están encuadrados dentro del reglamento en vigencia.




