En el Dos Orillas
Almagro, el rey de oro
Lautaro Bouchet fue el goleador del equipo esperancino y del partido, con 22 puntos; mientras que Oscar Armando lo fue en Ciclista, con 18 tantos. El Nido de las Aguilas estuvo colmado por simpatizantes de ambas divisas.
Marcelo Mendoza
Enviado especial a Esperanza
deportes@ellitoral.com
Almagro obtuvo anoche la Copa de Oro del torneo Dos Orillas de básquetbol, al derrotar a Ciclista de Paraná por 71 a 54 y quedarse con la serie final de play off (al mejor de tres) por 2 a 0.
El gimnasio Nido de las Aguilas se vio totalmente colmado por simpatizantes esperancinos y paranaenses que alentaron ruidosa y permanentemente a sus respectivos equipos. Los esperancinos sustentaron la victoria en una dura defensa, paciencia y efectividad a la hora de definir los ataques.
El partido
En los primeros diez minutos se vio lo que iba a ser el partido. Almagro marcó bien defensivamente y, en las ofensivas, definieron bien las diferentes opciones que se les presentaron tanto en el perímetro como en la pintura.
Los paranaenses se vieron un tanto sorpendidos y les costó salir de la defensa planteada por los locales. Almagro se quedó con el parcial por 16 a 9. En el segundo segmento, los esperancinos, con la conducción alternativa de Melchiorre y Coronel y los aportes ofensivos de Bouchet y Villalba, se distanciaron en el marcador.
Los visitantes estuvieron desconcentrados. Perdieron pelotas ante el atrape de los locales y quedaron propensos al contraataque. A esto se le sumó la falta de efectividad del perímetro, opción muy buscada.
Los dirigidos por Antonio Ferrari se fueron al descanso largo con el marcador en su favor por 37 a 19.
En el reinicio del juego, Almagro debió medir las faltas, principalmente de sus internos ya que estaban cargados. El juego se hizo un tanto friccionado.
Los paranaenses achicaron un tanto la diferencia a través de bombazos de tres puntos a cargo de los hermanos Armando y Vazzoler. Los albinegros se quedaron con el cuarto por 50 a 38.
Ciclista intentó una reacción en los primeros minutos del último período y se puso a 7 puntos, 51 a 44.
Pero una de las características de los esperancinos fue la tranquilidad y paciencia. Encabezados por Melchiorre y Coronel dieron por tierra con las aspiraciones paranaenses. Precisamente dos triples (Malchiorre y Coronel) hicieron que Almagro se disparara definitivamente en el marcador y comenzara a festejar.
Faltando alrededor de 20 segundos, un jugador de Ciclista le entregó la pelota al juez del partido y los jugadores de Almagro junto a dirigentes y simpatizantes dieron rienda suelta a su alegría. Misión cumplida, el título quedó en casa. El amor por la camiseta dio sus frutos.

















