Primarias, 2 de agosto; 27 de septiembre, comicios generales
Es ley la postergación de
las internas obligatorias
La Cámara de Senadores -con mayoría del PJ- aceptó la propuesta del gobierno santafesino. En las negociaciones agregó la declaración de una emergencia sanitaria más amplia. La oposición habla de la “improvisación” de la provincia frente a la gripe A.
Luis Rodrigo
La Legislatura santafesina, a toda velocidad, aceptó ayer la propuesta del gobierno provincial de postergar -por razones de profilaxis- la elección de candidatos a cargos municipales y comunales, que estaba prevista para el próximo domingo.
En cuestión de horas se activaron los mecanismos institucionales para la suspensión del comicio: el Poder Ejecutivo provincial lanzó antes del amanecer de un jueves agitado la propuesta (que el propio gobernador había negado en la tarde-noche del miércoles), envió a sus ministros de Gobierno y Salud, Antonio Bonfatti y Miguel Angel Cappiello a convencer a los jefes de los bloques de ambas Cámaras, y finalmente Diputados primero y el Senado, después, trataron y aprobaron sendos proyectos sobre tablas. Entre medio hubo negociaciones empujadas por el creciente humor social contrario a la celebración de la elección, que genera obligadas aglomeraciones.
El justicialismo puso condiciones para cambiar -otra vez- el cronograma electoral que ya se debió modificar cuando el gobierno nacional adelantó los comicios (al establecer el 28 de junio). El PJ logró una declaración de emergencia sanitaria, un letrero sobre el mapa de la bota que no estaba en el texto normativo que proponía el Ejecutivo.
Además, creó las condiciones menos gravosas para no perder el llamado efecto arrastre, en el que creen los dirigentes políticos (y los asesores de campaña). Será extraordinariamente extensa la veda a la propaganda y los actos oficiales.
La campaña electoral terminó a las 8 de hoy. Y la prohibición publicitaria electoral (que iba a llegar hasta el domingo 5) se extiende ahora hasta las 21 del 2 de agosto.
Negociación veloz
Los legisladores justicialistas se las vieron en figurillas porque mientras transcurrían las negociaciones (que terminaron de definirse en el debate en la Cámara de Diputados), el senador nacional Carlos Reutemann atribuyó a la preocupación sanitaria sólo un 30% y el 70% al “temor electoral” en la decisión del gobernador Hermes Binner.
No se sabe si el tema fue o no parte de las negociaciones, pero lo cierto es que tanto oficialistas como opositores, en el debate, se cuidaron de no andarse con porcentajes.
Tampoco está claro si la aprobación de otra ley -con gruesas modificaciones del Senado- impulsada por el diputado Carlos Fascendini, que permite a intendentes y jefes comunales usar fondos de obras públicas para pagar sueldos, fue (o no) parte del paquete acordado.
En cualquier caso, los movimientos de despachos entre Cámaras, y el orden para su tratamiento, lució muy convenientemente coordinado para quienes gobiernan y quienes controlan. Ayer era la última oportunidad porque recién en agosto próximo los legisladores santafesinos volverán a sesionar.
En cada intervención en las bancas, los legisladores del PJ subrayaron su colaboración ante la emergencia, y al hablar en los pasillos mostraron sus dudas sobre las verdaderas intenciones del oficialismo.
En la Cámara Alta, Norberto Betique abrió la ronda de exposiciones en favor de la ley y transmitió una seguridad respecto de la conveniencia de aprobar la norma que luego, en algo, se diluyó, con otras intervenciones de sus pares. Es que comenzaron a mencionarse los eventuales efectos políticos de la postergación.
“Otra inundación”
Fuertes críticas de los senadores del peronismo al ministro de Salud, Miguel Angel Cappiello, condimentaron la sesión. El bloque de la oposición utilizó como munición los propios argumentos del oficialismo: hubo todo tipo de ironías respecto de la confesión sobre la imposibilidad del Estado santafesino para obtener 15 mil barbijos para los presidentes de mesas y, antes de la sesión, en el hall de la Legislatura, un marcado asombro porque el ministro había relatado que se trajo algunas cajas del preciado velo desde Buenos Aires, “en el baúl del auto”.
Las quejas más fundadas correspondieron al presidente de la Comisión de Salud, Danilo Capitani. El farmacéutico habló de la necesidad de contar con una planificación para enfrentar la enfermedad, expresó que la provincia debe tomar las medidas que el gobierno nacional no ha puesto en práctica y -como otros pares de su bloque- aclaró que hay emergencia sanitaria declarada por ley porque el PJ lo sugirió.
Le respondió Eduardo Galareto, que advirtió que no es conveniente la creación de los comités de crisis antes las emergencias de pandemias. Desde su formación médica, subrayó que son los técnicos expertos los que deben formular las recomendaciones. Lamentó que en todo el país, los medios de comunicación hayan amplificado tantas livianas opiniones de personas que no se ha especializado en la materia.
Por otra parte, al calor del debate y las quejas del PJ sobre la actuación del gobierno provincial frente a la pandemia internacional, Hugo Puchetta comparó a la situación actual con lo que llamó “otra inundación”.




