Detuvieron al padrastro en Esperanza
Violación y muerte de una nena de 12 años
“El Gordo me la mató” dijo Carina, mamá de Agustina Facio, ni bien llegó a su casa del barrio Nuevo Horizonte. El crimen se consumó ayer por la mañana, en presencia de un chico de 3 años, hijo de la pareja.

Desconsolada. La abuela de la víctima es acompañada por personal policial en medio de una crisis de nervios.
Foto: Luis Cetraro
Juliano Salierno
Los vecinos miran azorados. Con desesperación, una mujer bajita y de pelo corto sube a un móvil policial. Decenas de chicos se agolpan en la puerta del frente. El desconcierto reina en el barrio Nuevo Horizonte -casi en el límite con la ciudad de Recreo-; “El Gordo” Díaz no está, se fugó en un Dodge 1500 anaranjado. La hija de su mujer acababa de ser violada y asesinada.
“Fue el padrastro, él la mató”. La versión corre de boca en boca entre los presentes, hasta que la policía confirma el pedido de captura para Javier Díaz, un ladrillero de 30 años que viajaba sin rumbo cuando una patrulla le cerró el paso a la altura de Esperanza, en horas de la siesta.
En el barrio, al oeste de la avenida Blas Parera al 10200, las personas que se encontraban agolpadas en calle Sarsotti al 6500 confirmaron la tragedia. Agustina Facio, una nena de 12 años, estaba muerta. La autopsia reveló que había sido víctima de abuso sexual y vejaciones; y la causa de su fallecimiento sería asfixia por estrangulamiento.
“No me busques”
La primera en encontrarla fue una vecina a la que Díaz le había dejado su hijo Facundo, de 3 años, y las llaves de la vivienda. Carina Facio, mamá de Agustina, realizaba tareas de limpieza en una casa de familia cuando le avisaron de que algo malo había pasado. La mujer de 31 años regresó a su hogar, alarmada por un mensaje de su pareja que entre otras cosas decía: “No me busqués”.
“El Gordo me la mató” fue la primera expresión de Carina ni bien pisó la habitación en la que estaba la nena, tendida sobre una cama. Una vecina llamó a la Subcomisaría 18º de Cabaña Leiva, a los servicios de emergencias médicas y pronto la escena se llenó de uniformados de distintas divisiones de la Unidad Regional Uno.
Una tráfic de la Policía Científica recogió huellas y muestras de sangre que habían quedado en la almohada y las sábanas; mientras el forense registraba los signos de violencia a los que había sido sometida la pequeña.
Aunque todavía no está claro en qué circunstancias sucedió el incomprensible ataque, por el momento es Díaz el único detenido, acusado de “violación seguida de muerte”. Al parecer habría existido una pelea de pareja, y la mujer le pidió a su compañero que no regresara.
No se resistió
Javier Díaz fue arrestado ayer en horas de la siesta en inmediaciones de la ciudad de Esperanza. Circulaba en el Dodge naranja por la Ruta Provincial Nº 6 y su intersección con calle Paso Vinal, en dirección norte. Viajaba solo y no ofreció resistencia al personal del destacamento Nº 1 del barrio La Orilla.
El operativo cerrojo ordenado por el comisario Dardo Simil, jefe de la Unidad regional XI, estuvo a cargo de la Agrupación Unidades Especiales y Agrupación Cuerpos del departamento Las Colonias, que lo trasladaron hasta la Jefatura.
En horas de la tarde, una comisión de la Sección Homicidios de Santa Fe viajó a Esperanza para trasladarlo hacia la capital provincial. El juez de Instrucción en turno, José Manuel García Porta, podría llamarlo mañana para tomarle declaración indagatoria, de lo contrario deberá aguardar hasta el lunes para ir a tribunales.




