Por la gripe A habrá que pasar más tiempo en casa
Libros y juegos de mesa, dos excelentes opciones para las vacaciones de invierno
Por la gripe A habrá que pasar más tiempo en casa
Libros y juegos de mesa, dos excelentes opciones para las vacaciones de invierno
En medio de una situación sanitaria mundial no queda otra opción más que la de recurrir al ingenio y pensar qué cosas se pueden hacer para que las próximas dos semanas no se tornen aburridas. Habrá que pasar más tiempo en casa, pero la diversión está garantizada.

Bruno tiene 2 años y, pese a su corta edad, quedó entusiasmado con un libro infantil que le mostró su papá Germán en una conocida librería de la peatonal.
Foto: Néstor Gallegos
Mónica Ritacca
Las vacaciones de invierno que comienzan mañana serán atípicas para la mayoría de los chicos y adolescentes de la ciudad. Es que por la pandemia de la gripe A no habrá funciones de teatro, tampoco autorizaciones por parte de los padres para que se produzcan encuentros entre compañeros de grado, ni mucho menos permisos para ir al cine a mirar los estrenos de julio.
Con los chicos en casa muchos padres se preguntan qué harán mañana cuando sus hijos empiecen a reclamarle por paseos, por ir a la casa de algún amiguito o por pasar más tiempo en el club. Contenerlos no será fácil, o mejor dicho será más difícil que las dos semanas transcurridas porque ya no tendrán actividades para hacer. Sin embargo, no hay que perder la calma y preguntarse qué cosas hacían antes los abuelos y no los aburría.
“Mi mamá me compraba fábulas para leer. Eran mis cuentos favoritos”, comentó Rosa, una abuela de 72 años. “Yo remontaba barriletes en un campo que había por la zona de Rincón. Iba con mi papá y con mi hermano Roberto y competíamos a ver cuál de los tres lo levantaba más cerca del cielo”, fueron las palabras de Oscar, de 61 años. “A mí me encantaba jugar a la maestra. Me acuerdo que improvisaba aulas y que mis muñecos eran los alumnos. Al otro día jugaba a ser secretaria, al otro a ser farmacéutica... y así pasaba mis vacaciones. Eran días divertidísimos te lo aseguro”, indicó por su parte Norma.
Con ingenio, creatividad e imaginación ningún chico o adolescente podrá aburrirse en estas vacaciones ya que las opciones para hacer en casa, individualmente o junto a los hermanos, son muchas.
Los libros, una opción
En una recorrida de El Litoral por algunas librerías de la ciudad se pudo observar la oferta de libros que hay en el mercado, muchos de los cuales no son exclusivos de lectura.
Mirta, de Alicia Libros (San Martín 2546), manifestó que pese a la pandemia de la gripe A el rubro librería está trabajando muy bien. “Debido a las vacaciones y a las tareas que les dieron a los chicos, porque las clases terminaron con anticipación, nosotros estamos teniendo muy buenas ventas. Las escuelas dieron un montón de actividades a los alumnos para que las realicen en sus casas y entonces las madres vinieron al local a buscar el cuento o la novela que tuvieron que leer sus hijos para trabajar las diferentes consignas”, dijo.
El libro es una excelente opción que los padres pueden tener en cuenta a la hora de pensar qué hacer para que sus hijos no se aburran en estas vacaciones. Es que ahora no están asociados sólo con la lectura sino que traen una variedad de actividades para realizar. “Vienen cuentos para pintar, para pegarles stickers, para buscar personajes... Otros que tienen diferentes texturas, traen música y son interactivos”, señaló Mirta. Y agregó: “Hay uno, que es importado, donde el chico que no sabe leer aprieta un botón y una voz se lo lee. Otro que cuando le pasás un pincelito con agua empiezan a aparecer los colores”.
Para la vendedora que conversó con El Litoral es importante que los padres tomen a las librerías como un lugar de paseo para llevar a sus hijos, aunque no compren ningún ejemplar, puesto que “el contacto con el libro genera una motivación especial en el nene”. “Muchos personajes de la televisión están en libros de lectura y en libros didácticos, con lo cual es una manera para que se enganchen con el libro y no miren tanta televisión”, señaló.
Juegos de mesa, otra opción
El Ludo, la Batalla Naval, el Ajedrez, las Damas, el Dominó y la Generala son algunos de los juegos tradicionales de mesa que podrían volverse a implementar para evitar que los chicos estén mucho tiempo delante de la computadora o del televisor.
En los bazares, jugueterías y aún en las librerías de la ciudad se pueden conseguir juegos de mesa, los cuales varían en el precio según la calidad del material con el que estén hechos.
“Hay juegos de mesa desde $3 en adelante”, informaron a El Litoral desde un conocido bazar. Y agregaron: “Son buenísimos no sólo para que los chicos estén entretenidos sino también para que se sociabilicen con los hermanos, los padres, los abuelos...”
Indudablemente los programas tradicionales de los chicos y adolescentes para estas vacaciones se verán afectados. Sin embargo, no por ello las próximas dos semanas tendrán que ser aburridas ya que con un poco de ingenio y creatividad está garantizado pasarla muy bien.
Algunas lecturas
Mirta, de Alicia Libros, recomendó una serie de lecturas de acuerdo a la edad de los chicos y adolescentes y con ello poder compensar el tiempo que en estas vacaciones destinarán para mirar televisión, navegar por Internet, chatear en la computadora y jugar en la play station.
Para los chicos que van a la escuela primaria indicó los tradicionales cuentos de María Elena Walsh; El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry (ediciones desde $19); e Historias de los señores Moc y Poc ($21.90) y Chat Natacha chat ($22.90), de Luis María Pescetti.
Para los adolescentes de la escuela secundaria recomendó: Crepúsculo, Luna Nueva y Eclipse ($54,90 cada uno de los libros que componen la saga) y La Huésped ($79), de Stephanie Meyer; y El Juego del Ángel ($80), de Carlos Ruiz Zafón.
Para los adultos, puesto que siempre viene bien leer alguno en los momentos libres, sugirió: Pobre Patria Mía, de Marcos Aguinis ($35); y Vicepresidentes Argentinos ($59), de Nelson Castro. “Hay cuentos que van desde $1.50 en adelante, con lo cual las personas sólo tienen que acercarse y mirar”, dijo Mirta.