El hambre y la seguridad mundial
El hambre y la seguridad mundial

Jacques Diouf, presidente FAO
Fuente: Euronews
Existe el hambre en el mundo porque no se invierte lo suficiente en agricultura en los países pobres. Justo allí, donde hay desgraciadamente mil millones de personas que pasan hambre.
El continente africano sólo utiliza el 4% de sus reservas de agua, mientras que sólo un 7% de las tierras cultivables son irrigadas. Esto quiere decir que en el 93% de las tierras del continente la producción agrícola depende de la lluvia. Si no llueve, o si llueve demasiado, o si llueve demasiado tarde, no habrá una buena producción agrícola.
Es clave comenzar a utilizar el agua que tenemos. Intentemos también invertir para permitir a los agricultores que tengan silos metálicos y medios de almacenamiento porque, paradójicamente, tras la cosecha, se pierde entre un 40% y un 60% de algunos cultivos por la falta de medios adecuados para conservarlos.
También necesitamos invertir en carreteras rurales. ¿Cómo se pueden hacer llegar hasta los agricultores los abonos, las semillas, los alimentos para el ganado o vacunas si no hay carreteras? ¿Cómo podemos llevar las cosechas hasta los mercados si no hay carreteras?
Es fundamental tomar conciencia sobre el flagelo del hambre. Lo que falta no son los recursos. Sólo los países de la Ocde gastan cada año 245.000 millones de euros para el apoyo a la agricultura en países en los que la población agrícola apenas representa entre un 2% y un 4%. Mientras que en los países del Tercer Mundo la población rural es de entre un 60% y un 80%. Sabemos que el problema de la alimentación es un problema de solidaridad entre los hombres pero que también es un problema de paz y seguridad en el mundo.
Se gastan cada año casi 900.000 millones de euros en armas. ¿Y no podemos gastar 30.000 millones para defender la vida?