opinión

Jornada histórica en Tostado

Eloy Rodríguez

El jueves 29 ppdo, la ciudad de Tostado fue sede, en el auditorio de la Cooperativa Telefónica, de una jornada interprovincial (con funcionarios de Salta, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero y Santa Fe y de Recursos Hídricos de la Nación), convocada por el Ministerio de Aguas Servicios Públicos y Medio Ambiente de Santa Fe, con el objetivo de elaborar un plan de acciones dirigido al aprovechamiento sustentable del río Salado, fundamentalmente en el tramo que va desde el límite interprovincial (Ruta 35) hasta la desembocadura en el Arroyo Golondrinas.

Este acontecimiento reviste carácter de histórico porque es la primera vez que intentarán ponerse de acuerdo en el uso del Salado las cinco provincias que forman parte de la cuenca, como son los estados de Tucumán, Catamarca, Salta, Santiago del Estero y Santa Fe, especialmente esta última que nunca fue tenida en cuenta en la distribución de caudales, como si lo han hecho santiagueños y salteños.

Todos hablaron de Ordenamiento Territorial (tema que el Senador por el Departamento 9 de Julio, Ing. Hugo Terré, lo planteó en su Plan Estratégico allá por octubre de 2007, antes de asumir).

Mientras esto suceda, la ciudad de Tostado debe recibir 3 m3. por segundo, conforme a un pacto que data de setiembre de 1996, desde Colonia Dora o desde la confluencia del Salado con la Ruta Interprovincial Nº 35, cuando su curso entra a la provincia de Santa Fe.

Ese es el gran tema a resolver. En reiteradas ocasiones el pacto no fue respetado, fundamentalmente en épocas de riego por inundación llevado a cabo por la Provincia de Santiago del Estero.

Quizás lo más importante esté dado por la terminación del proyecto ejecutivo del Azud Nivelador (en el Salado, en las inmediaciones del puente SOBRE la Ruta Nacional Nº 95), cuya inversión oscila los siete millones de pesos, cuya partida debería figurar en el presupuesto de nuestra provincia para el año 2010. Una obra que beneficiará a todo el Departamento 9 de Julio, ya que entre sus aristas más salientes se destaca su autonomía por 210 días. Es decir aseguraría la provisión de agua, para consumo humano y agropecuario, ante siete meses sin lluvias, con canales entubados y a la espera de un acueducto definitivo de fuente segura como el río Paraná.