ROBLEDO PUCH LLEVA 37 AÑOS DETENIDO

Niegan la libertad al mayor asesino de la historia del país

Los informes psiquiátricos hablan de un hombre con brotes psicóticos que no está en condiciones de recuperar su libertad, a pesar de haber cumplido su pena por diez homicidios, 17 robos y dos abusos deshonestos.

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La policía detuvo a Carlos Eduardo Robledo Puch en 1972. Actualmente tiene 57 años.

Foto: Archivo El Litoral

 

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Télam/DyN

Carlos Eduardo Robledo Puch, el mayor asesino serial de Argentina bautizado “El ángel de la muerte”, continuará preso, ya que el Tribunal de Casación bonaerense volvió a denegarle un pedido para recuperar la libertad, informaron fuentes judiciales.

La medida fue dictada por la Sala II de Casación, que el 27 de octubre pasado, con la firma de los jueces Fernando Mancini, Jorge Celesia y Carlos Mahiques, rechazó por “inadmisible” un recurso de queja presentado por el defensor oficial de Robledo Puch (57), José Luis Villada, para pedir la liberación por considerar que estaba agotada la pena.

De este modo, Robledo Puch, quien se encuentra detenido desde hace 37 años, continuará alojado en el penal de máxima seguridad de Sierra Chica, en la provincia de Buenos Aires. Al declarar inadmisible el recurso de la defensa de Robledo Puch, los jueces consideraron que los pedidos de agotamiento de pena y libertad condicional ya habían sido resueltos por la Sala I de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro y que Casación en febrero de este año le había denegado el recurso.

Robledo Puch fue condenado en 1980 a reclusión perpetua con la accesoria por tiempo indeterminado, al ser hallado culpable de 10 homicidios agravados, un homicidio simple, 17 robos y dos abusos deshonestos, perpetrados entre 1970 y 1972, cuando tenía entre 18 y 20 años.

Informes desfavorables

En mayo del año pasado, Puch envió una misiva al Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) para reclamar su libertad y sostuvo que los plazos de su condena ya se habían cumplido.

Desde entonces se realizaron informes psiquiátricos y psicológicos que dieron resultados desfavorables y determinaron que desde 2001 sufre brotes psicóticos, tiene una personalidad perversa y agresividad contenida.

En 1973, el mayor criminal de la historia se fugó de la Unidad 9 de La Plata, aunque fue recapturado a los cuatro días y trasladado al penal de Sierra Chica, donde actualmente está alojado en el pabellón 10 de homosexuales.

Robledo Puch, quien residió en las localidades bonaerenses de Tigre y Villa Adelina, donde lo apodaron “El ángel de la muerte”, tuvo como cómplice a Jorge Ibáñez, a quien conoció a los 16 años.

El 18 de marzo de 1971 los dos cometieron su primer asesinato cuando entraron a una “boite” de Olivos y mataron al sereno Manuel Godoy y el encargado Pedro Mastronardi, al sorprenderlos dormidos.

Ese mismo año, el 9 de mayo, ejecutaron a tiros a José Bianchi, sereno de una casa de repuestos, y 15 días después, acribillaron a Juan Saettone en un supermercado y brindaron con whisky sobre su cadáver.

A Robledo Puch e Ibáñez se los veía juntos a bordo de autos costosos con los cuales en dos días raptaron a dos jóvenes, las violaron y una de ellas fue acribillada a balazos por el “ángel de la muerte” cuando ya la habían liberado semidesnuda sobre la Panamericana. Robledo Puch aseguró públicamente que Ibáñez no era su amigo sino “un compañero de andanzas”, lo que quedó plasmado cuando lo mató a tiros, tras chocar con un flamante Torino.

Luego de asesinar a Ibáñez, Robledo Puch consiguió un nuevo cómplice, su vecino Héctor Somoza, con quien el 15 de septiembre de 1971 asesinó a Raúl Del Bene en un supermercado, dos días después a Juan Rozas en una concesionaria y el fin de semana siguiente a otro sereno de agencia de autos, Bienvenido Ferrini. Este dúo se dedicaba a asaltar en horas de la noche, robaban a sus víctimas y luego las mataban.

Así fue que el 3 de febrero de 1972, fusilaron a Manuel Acevedo en una ferretería, pero se pelearon, por lo que Robledo Puch mató a Somoza prendiéndolo fuego con un soplete que usaban para violar cajas fuertes.

Ese cadáver fue la clave para que este asesino múltiple cayera preso al día siguiente del crimen, cuando apenas tenía 20 años.


“Ángel de la muerte”

 

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El apodado “ángel de la muerte” -alias que después se aplicó al ex marino Alfredo Astiz, acusado de delitos de lesa humanidad durante la dictadura- es hasta hoy el máximo homicida serial de la historia argentina y fue detenido el 4 de febrero de 1972, cuando tenía sólo 20 años.

En una entrevista concedida el año pasado al diario La Nación Robledo Puch dijo que no había cometido ningún asesinato, aunque sí admitió la perpetración de 32 robos. El condenado, confeso hincha de River y peronista, negó haber prometido que iba a matar a quienes lo sentenciaron. “Nunca amenacé a nadie y nunca maté a nadie. Ningún argentino y ninguna argentina vio a Carlos Eduardo Robledo Puch con un arma en la mano”, enfatizó.

“Estoy pagando por 10 homicidios perfectos”, “me torturaron” y “me inventaron porque no había un Charles Manson criollo”, aseveró en el reportaje. En la entrevista Robledo Puch, además del extenso descargo, contó cuestiones de su vida privada y al final expresó su máximo deseo si salía libre: “Sueño con suceder a Perón”.