UNA RED DE COMPLICIDADES
Nueve procesados por tráfico de bebés en Rosario
UNA RED DE COMPLICIDADES
Nueve procesados por tráfico de bebés en Rosario
Corresponsalía
El juez de Instrucción Nº 7 Juan Andrés Donnola procesó a seis rosarinos y tres santiagueños por los delitos de “asociación ilícita, falsedad ideológica en instrumento público y tentativa de estafa procesal”. Estas personas -entre las que se encuentran dos abogados, la mujer de un comisario santiagueño y un ex policía rosarino- están involucradas en un caso que investiga, desde mayo pasado, el mencionado magistrado sobre la adopción irregular y supuesta venta de un bebé -cuya madre es santiagueña- a una pareja rosarina. El niño está actualmente viviendo de manera provisoria con ese matrimonio, que el juez sobreseyó, hasta que el Juzgado de Familia se expida sobre la guarda definitiva de la criatura.
Es la primera vez que en Rosario un juez logra avanzar seriamente en una investigación de este tipo, con el apoyo de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE), como brazo ejecutor de las decisiones judiciales, con varios viajes a Santiago del Estero, que ya tiene nueve procesados. El magistrado aclaró que no se reveló la identidad de los involucrados porque el procesamiento todavía no está firme.
El caso se inició en mayo pasado, cuando a un juzgado de Familia de los tribunales rosarinos llegó un anónimo que relataba, con lujo de detalles, el caso de la adopción irregular de un bebé en el Hospital Provincial. Liz Anahí Benítez, de 30 años, oriunda de Pinto, Santiago de Estero, había dado a luz a su bebé el 6 de abril en ese centro asistencial.
Hace seis meses
En mayo, Donnola tomó el caso y empezó a investigar la supuesta adopción irregular. De acuerdo al testimonio que dio la mujer al juez, en Pinto fue contactada por una pareja de rosarinos que se dedicaba a la venta de ropa, y le ofrecieron llevarla a Rosario a dar a luz al hijo que esperaba. Fue así como la mujer viajó en una camioneta con sus cinco hijos y se alojó en una vivienda de la zona sur de Rosario. Allí había otra mujer embarazada, oriunda del Chaco.
Liz Benítez trajo al mundo a su hijo en el Provincial. Luego entregó el pequeño a un matrimonio y se fue del hospital sin que le dieran el alta médica. Ella niega haber recibido dinero; pero de acuerdo a los investigadores, dos familiares suyos, su concubino y cuñada, fueron los que convencieron a la mujer a que entregara el niño y se quedaron con dinero. Los dos abogados que iniciaron la guarda, aportando documentación y testigos falsos, que acreditaron que la mujer tenía residencia estable en Rosario, quedaron procesados.
En junio pasado, el juez ordenó la detención de dos hermanas de 48 y 53 años, quienes eran las que se encargaban de alojar a las mujeres que venían de otras provincias a parir a Rosario. Al tiempo quedó preso el esposo de una de las hermanas, quien era el que estaba a cargo del traslado de las mujeres en una traffic blanca.
Liz Benítez relató que cuando ella vino a Rosario, acompañada de sus cinco hijos, a dar a luz fue alojada en una vivienda de la zona sur de la ciudad, donde muchas veces se vio forzada a salir a cirujear, porque no tenía para alimentar a sus hijos.