Unos aplaudieron, otros silbaron: marco imponente

Pereyra, los cascotes y el

2-2 dividieron a los hinchas

Unión llegaba con 2 puntos de 9 y jugando como nunca tarde un día domingo. Sin embargo, la gente copó el estadio y se calmó con el grito de Correa.

De la Redacción de El Litoral

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A las nueve de la noche no había casi nadie en el 15 de Abril, pero a las 21.30 seguía entrando gente “a rolete” en López y Planes. Los colegas de Córdoba -compartimos el puesto de trabajo con La Voz del Interior- nos preguntaban por qué se jugaba tan tarde un domingo. Es lo mismo que todavía nos planteamos: ¿a quién se le ocurrió jugar a la hora que fijó la AFA por pedido de Unión?

Lo concreto es que, habiendo sumado apenas dos unidades de las últimas doce, con la bronca de ese empate agónico de Ferro en el último cruce en Santa Fe y el “borrón” de Vicente López (ganaba 1-0 con uno más y Platense se lo dio vuelta), el hincha le renovó en las tribunas el crédito al equipo del Turco Alí. Pero no sólo lo hizo con su presencia, sino también con un colorido -banderas e inflables por todos lados- y aliento ensordecedor.

Un tema “Picante”

Se sabía que la presencia de César Emanuel Pereyra, ex ídolo de Unión, no iba a pasar inadvertida con la camiseta de Belgrano. Cuando tocó la primera pelota, a los 14 minutos, bajaron silbidos, aunque la gran mayoría se mostraba indiferente. A los 36 minutos, se filtró entre los centrales, quedó solo y dio la impresión de “demorar” demasiado en patear a pocos metros de Limia.

En el arranque del complemento, hubo un quiebre: el “Picante” fue a discutir sobre el lateral de Cándido Pujato porque Unión demoraba y Rietti le mostró la amarilla. Allí, se enloqueció Pereyra y se calentó la gente. Generó un córner, con Belgrano atacando contra el arco de La Bomba, y se dedicó a hablar y hacer señas con los hinchas detrás del arco. Intentaba, el ahora “7” celeste, explicar que es hincha de Unión, pero hoy juega en Belgrano.

En un momento, en el lateral oficial, cuando recibió insultos, les hizo señas a los hinchas para que “piensen” antes de insultarlo, llevándose dos dedos, uno de cada mano, a la altura de la cabeza.

Llegaron los goles de Belgrano y cerca del final Jorge Guyón ordenó el ingreso de Maidana por Pereyra: allí, el 70 por ciento del estadio lo aplaudió, hubo indiferencia y silbidos del resto. El “Picante”, se llevó la mano al corazón, agradeció con los brazos en alto y casi termina en el banco local, por la vieja costumbre de tantos años.

Los cascotes a Scime

Se jugaban los minutos finales y Belgrano ganaba 2-1. Hasta que el juez asistente número 1, Ariel Scime, se metió adentro de la cancha con su bandera levantada. El línea, de espaldas a la oficial, vio cómo cerca suyo cayeron algunos proyectiles. Allí, al mismo momento que Rietti le pedía garantías a la Policía de Santa Fe, los socios de la platea lateral se empezaron a insultar con los hinchas de la tribuna de detrás del arco que lanzaron los objetos. Es más, en la reja que separa tribuna con platea, debajo de la redondita de mujeres, quedaron enfrentados cara a cara e insultándose.

Lo concreto es que Rietti le preguntó y Scime decidió seguir, escoltado por unos diez “escuderos” policiales contra la línea. También fue elogiable la actitud de Turus, referente cordobés, que sacó a los suplentes del lugar de conflicto y le pidió al juez seguir el partido.

El sabor del encuentro

Cuando Belgrano hizo los dos goles en un minuto y fracción, todo el estadio estalló en bronca contra los jugadores, con los típicos cantitos: “Jugadores, la c... de su madre, por qué no ponen huevo si no juegan con nadie”. Luego siguió un: “Me parece que el Tate no quiere ganar, tiene ganas, tiene ganas de cobrar”. La bronca duró cinco minutos. Después, silencio. Y, luego, al ver la reacción de Unión de empujar para empatar, otra vez aliento.

Cuando Correa la peinó al gol, la noche se cerró con un conmovedor “¡Uuruguayo... uruguayo!”, que bajó de las tribunas al consumarse el 2-2. El pitazo de Rietti encontró, otra vez, a los hinchas divididos en tres fracciones casi iguales: aplausos por la entrega, silbidos por haber regalado en un minuto dos goles e indiferencia por un torneo en el cual Unión se complicó solo.

Pereyra, los cascotes y el 2-2 dividieron a los hinchas

Tropezó de vuelta con la misma piedra: Unión ganaba 1-0, pasó a perder 2-1 en un minuto, cayeron piedras contra el línea Scime y el partido se detuvo. Al volver, Rietti adicionó y Unión empató agónicamente.

Foto: Pablo Aguirre

La camiseta y el tema Haití

En los próximos días, el titular de la empresa que viste a Unión en el ascenso y los dirigentes rojiblancos realizarán un importante anuncio oficial en Santa Fe, en una rueda de prensa de la que participarán integrantes del cuerpo técnico que comanda el “Turco” Fernando Alí y los referentes del plantel profesional tatengue.

Por lo que pudo averiguar El Litoral, el responsable de la marca firmará un convenio junto al presidente Luis Spahn con la Embajada de Haití por el cual de ahora en más un porcentaje del dinero que ingrese por las camisetas de Unión que se vendan en el mercado irá como colaboración para las víctimas del terremoto que sacudió a Haití.