Esta mañana se manifestaron frente a la Caja
Pasivos del Arte de Curar reclaman aumento salarial

“Estamos hartos de mendigar”, señalaban los jubilados y pensionados esta mañana, en el marco de una protesta pacífica.
Foto: Néstor Gallegos
De la Redacción de El Litoral
Un grupo de jubilados y pensionados de la Caja del Arte de Curar se manifestó esta mañana frente a su sede de 25 de Mayo 1867 para reclamar un aumento salarial. Con recibos de sueldo en mano y volantes dando cuenta del reclamo, se convocaron a las 11, con el fin de ser recibidos por algún integrante del directorio.
En diálogo con El Litoral, los pasivos profesionales refirieron que lo que perciben como salario no les alcanza para subsistir, y que hay un total desequilibrio en el manejo de los fondos, así como de gastos injustificados.
“Los empleados de la Caja del Arte de Curar cobran alrededor de 9.000 pesos por mes, sin contar lo que se les paga por horas extras y premios; quienes integran el directorio están percibiendo cerca de 10.000, a lo que falta sumarle lo que cobran en concepto de viáticos o gastos de movilidad; y nosotros, los profesionales jubilados y pensionados que aportamos durante décadas, 1.700 pesos el mejor pago, de los cuales 300 pesos salen de una ayuda solidaria por estampillado que no es tenido en cuenta en el aguinaldo y que si no se venden estampillas se nos reduce”, manifestó María Delia Donatti. Y agregó: “De darnos un aumento a nosotros nadie se acordó, pero sí de aumentarnos el aporte a la obra social”.
Otro profesional jubilado se mostró indignado ante el hecho de que “se presupuestó un millón de pesos en informática y se llevan gastados tres millones”. “Tremendo gasto no se justifica”, dijo.
Según manifestaron a El Litoral, son alrededor de 3.800 los jubilados y pensionados de la Caja del Arte de Curar los que, pese a haber aportado durante años, deben optar por alimentarse o comprar remedios.
“No es justo vivir así. Mi esposo fue odontólogo durante décadas, aportó siempre y pese a ello tuvimos que vender nuestra casa para poder subsistir. Nuestra situación no da para más. Esta no es la Caja del Arte de Curar es la Caja de Alí Babá y los 40 Ladrones”, manifestó María Delia Donatti. Y acotó: “Hay pensionadas que se vieron obligadas a vender productos de cosmética o mermeladas caseras para sobrevivir... ¿Es justo eso?”.
Otra de las mujeres presentes hizo hincapié en que “tenemos un Consejo de Representantes que nunca nos contesta cuando lo citamos para hablar y hay una Comisión Fiscalizadora con tres profesionales que no fiscaliza nada”.
Al cierre de esta edición, El Litoral pudo saber que ningún miembro del directorio recibió a los jubilados y pensionados que se acercaron para reclamar un aumento salarial y deseaban ser atendidos.




